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sábado, 18 de abril de 2015

De Montejaque, bajada a la cueva Hundidero y posterior recorrido por el puerto Los Alamillos, a Grazalema



CRÓNICA: VICTORIA NARANJO, RAFAEL SÁNCHEZ y RAFAEL RODRÍGUEZ


De Estepona salimos en autobús pasadas las 7:30 horas, ya que formábamos un numeroso grupo de 30 compañeros/as, recogiendo en San Pedro a Paquita, Victoria, Pepa y Violeta, continuando después el viaje hacia Ronda, parando antes en la venta Navasillo  para desayunar (9:00 h).

Tras el desayuno, tomamos de nuevo el autobús hacia Montejaque, parando unos kilómetros antes de este pueblo, en la explanada donde comienza el sendero que baja a la cueva Hundidero (10:10 h). Antes de bajar, nos detuvimos en el mirador, al inicio del sendero, desde el que contemplamos unas vistas espectaculares del valle del Gaduares y de la presa de Montejaque, conocida por “La presa de Los Caballeros”. 
En este lugar, Victoria Naranjo nos dio una amena charla referente a la historia de la presa. Nos contó que, esta actuación, fue en su tiempo una obra vanguardista ya que se trataba de la primera presa-bóveda que se construía en Europa, con una altura de 84 metros y un ancho, en su coronación, de otros 3 metros, siendo también la más grande de Europa en ese momento.


Nos contó que en 1916, comenzaron los estudios por parte de la compañía Sevillana de Electricidad, encargando al geólogo portugués Fleury, hacer un estudio tras el que emitió un informe indicando la inviabilidad del proyecto a causa de las filtraciones. Transcurridos varios años y debido a las presiones ejercidas por la demanda energética, se retomo el proyecto, encargándoselo al entonces al geólogo Juan Gavala. Este concluyó que, aunque las condiciones del terreno no eran favorables, el agua se podría retener. Tras este informe, Sevillana tomó la decisión de realizar la obra encargando el proyecto a una compañía suiza.


El proyecto consistía en realizar una central hidroeléctrica alimentada por un embalse de 40 millones de metros cúbicos, que estaría ubicada en la zona de la Indiana, a poca distancia de la presa, y con una caída de 240 metros de desnivel.


Se inició la obra y se vio que la presa no retenía el agua. Tras innumerables pruebas para impermeabilizar el fondo con diferentes métodos, se concluyo que ninguno daba resultados satisfactorios, por lo que en 1944 se abandonó el proyecto.


Tras la charla de Victoria, iniciamos la bajada (10:30 h). por un camino escalonado, acondicionado hacía poco tiempo por el Ayuntamiento de Montejaque, con un gran desnivel, hasta llegar a la entrada de la cueva Hundidero, espectacular y grandiosa. Entramos en la cueva por la que anduvimos unos metros hasta donde nos permitió la luz solar, permaneciendo un rato contemplando su belleza.


Es una cueva original, con entrada y salida. Tiene 4 kilómetros de longitud y 25 lagos. En época de lluvia es muy peligrosa su travesía. En 1929, debido a que el pantano seguía sin retener el agua, la Compañía Sevillana decidió explorar la cueva, creando dos brigadas de diez obreros cada una, que entraron por la boca de Hundidero (Montejaque) y la boca de Gato (Benaoján).


Por fin se culminaron las arriesgadas obras y desde entonces se puede atravesar la cueva desde Hundidero a Gato, el otro extremo, con toda facilidad, pero previa autorización y acompañados de guías expertos y con el equipo apropiado.


Tras unos minutos que empleamos en la observación de la cueva y después de hacer las correspondientes fotos para el recuerdo, emprendimos el regreso (11:20 h). por el mismo camino de bajada, pero esta vez en una fuerte subida por el camino escalonado hasta llegar a la explanada donde nos esperaba el autobús.

Ya en el autobús, este nos traslado en un corto recorrido hasta el lugar conocido por “Fuente Marchal”, (12:00 h) punto donde comenzamos la ruta. Allí nos estaban esperando dos primos de Paquita: Mari y Rafael, que nos sirvieron de guía hasta llegar al puerto del Alamillo, tomando  un sendero adaptado para invidentes.


Ya en camino, pasamos por el mirador del Pantano, desde el que se podía contemplar a los lejos el cerro Tavizna (993 m) presidiendo el embalse de Montejaque  a la espalda de este y el cañón de los Castillejos, lugar de reposo de buitres leonados, entre otras rapaces que se pueden observar en este entorno.


A lo largo del camino, fuimos observando, a nuestra derecha, un precioso valle con huertos  y abrevaderos para la ganadería ovina y caprina muy abundante en estos verdes y abundantes pastos.


Al llegar al mirador La Puente, (12:25 h), pudimos observar unas ruinas. Momento que aprovechamos para hacer una parada, mientras Mari Naranjo nos contaba que en esta zona se desarrolló una batalla el 20 de octubre de 1810 (Guerra de la Independencia), donde la partida de Montejaque, con el apoyo de las de otros pueblos de la zona y, sobre todo, con el refuerzo y la valentía de las mujeres montejaqueñas, derrotaron a las tropas invasoras de Napoleón, mejor pertrechadas y adiestradas, demostrándose la afirmación de un pueblo, de su radical independencia y libertad frente a los que quisieron dominarlo por la violencia. Este hecho histórico se recrea todos los años en esta fecha en la plaza del pueblo de Montejaque.


Continuamos el camino pasando por la fuente Imbro (12:40 h), agua subterránea que se supone procede de  la Sierra de Libar.


Pasado el lugar conocido por Los Cucaderos, nos desviamos a la derecha para coger el sendero que nos llevaría al puerto de los Alamillos. El almuerzo lo hicimos antes, en Las Lagunetas, un pequeño lago cubierto en su orilla por margaritas blancas que nos ofrecía un esplendoroso paisaje y nos deleitó mientras reponíamos fuerzas.


El río Gaduares nos acompañó en la mayor parte de nuestra ruta hasta  llegar al carril

Alamillos-Llanos del Republicado (15:30 h), donde cogimos una “colailla” que nos llevó a la Venta los Alamillos, fin de nuestra ruta, lugar donde nos esperaba el autobús que tomamos para subir al bello pueblo de Grazalema (16:00 h).


El autobús nos dejó en la Plaza de España y quedamos para realizar una breve vista al centro: Mirador de las Asomadillas, con excelentes vistas del Puerto de las Palomas y calzada Medieval; Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora; compras de dulces típicos en la pastelería "La Golosa" y, para terminar, unos cafés y copas en la plaza del pueblo.


Después, nos dirigimos hacia el autobús, que nos esperaba a la salida del pueblo, tomando el camino de regreso (17:45 h).


Una breves paradas, en el cruce de Montejaque para dejar a los primos de Paqui y Victoria, que nos habían acompañado en la ruta, en San Pedro de Alcántara para dejar algunos compañeros y finalmente en Estepona, donde llegamos a las 19:45 horas dando por finalizado este día que tan buen sabor de boca nos ha dejado a todos.  
  
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   MAPA CON EL RECORRIDO DE ESTEPONA A MONTEJAQUE
VISTA SATÉLITE
MAPA TOPOGRÁFICO
PERFIL DEL RECORRIDO
   PARTICIPANTES
De izquierda a derecha: Lola Criado, Sofía Mateos, Ilse Bullerdieck, Violeta Montequín, Rafael Rodríguez, Miguel Alonso, Alicia Ruiz, Manuel Ostos, Pepa Vázquez, Francisco González, Luis Clemente, Jesús Díaz, Margaret O'Connor, José Luis Jiménez, Paula López, Pilar Villar, Luis Resina,  Virginia Díaz, Paqui Naranjo, Roque Jesús Gómez, Javier Duarte, Rosa María Martín, María Concepción Naranjo, Victoria Naranjo, Toñi Torrecilla, Miguel Ángel Pernas, José Luis Gil, Ascensión Luna, Remedios Palop, José Antonio Quirós y Susana Serradilla. Hace la foto Rafael Sánchez.
VÍDEOS


 
GALERÍA FOTOGRÁFICA (Incompleta)
(Fotos: Lola Criado, Violeta Montequín, Roque Jesús Gómez, Jesús Díaz, Miguel Alonso, Rafael Rodríguez) 


  

domingo, 29 de marzo de 2015

Fiesta primavera: Recorrido por los valles del arroyo La Cala y río Padrón. Comida de fideuá de gambas y almejas


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ
En Estepona nos reunimos, los compañeros que vamos a realizar la ruta, a las 9 de la mañana en los aparcamientos situados en la avenida Litoral, junto al arroyo La Cala, en la zona cercana al colegio de San José. 

Una vez reunido el grupo, continuamos en los coches, unos 1.300 metros, por el camino Cala Bujeo, antiguo camino de Estepona a Jubrique (Vía Pecuaria), que comienza en la margen derecha del arroyo La Cala. Tras pasar el puente sobre la Autopista de Peaje AP-7, continuamos unos metros más adelante para aparcar los coches en la explanada situada frente a las instalaciones de la “Yeguada La Granja”.

Nos hacemos la foto de rigor y comenzamos la ruta a las 09:25 horas, trece compañeros, hace un día esplendido, no hace nada de aire por lo que ya se nota el calor.

Al cabo de unos cuatrocientos metros, nos desviamos a la izquierda por el túnel que pasa bajo la Autopista del Mediterráneo A-7, continuando por el camino que discurre en paralelo a la autovía para, más adelante, seguir por la izquierda en una subida que hacemos con tranquilidad, hasta alcanzar la parte alta denominada Monte Castillo, donde paramos para recuperar  y contemplar unas bellas panorámicas del valle del arroyo La Cala.

Finalizado el camino asfaltado, continuamos por una pista de tierra que nos conduce a la zona denominada "Loma de La Portezuela", donde los cursos del arroyo La Cala y el río Padrón están separados por el camino por el que transitamos.

Caminamos entre fincas particulares y alguna que otra huerta, llegando al cruce del río Padrón y continuamos por una pista que, en ascenso pronunciado, nos conducirá al Puerto de Las Palmas.

El calor aprieta y las cuestas se hacen más pesadas si cabe. Al llegar al puerto de las Palmas, la pista se bifurca en dos, nosotros seguimos por la de la derecha, recorriendo unos tres kilómetros en subida. El paisaje desde esta parte es espléndido, con vistas al valle y a la sierra que nos vigila constantemente.

Terminada la subida aprovechamos para tomar algo de alimento e iniciamos la vuelta por una pista que parte junto a una torre eléctrica. La pista no se encuentra en muy buenas condiciones debido a las últimas lluvias, pero es corta y nos conduce hasta unas viviendas próximas y a una pista en mejor estado que termina de nuevo en la zona de “La Portezuela”.

Tras llegar de nuevo al asfalto, nos desviamos a la derecha siguiendo las balizas de la Gran Senda de Málaga, marcadas con los característico trazos blanco y rojo del GR-249. El sendero nos acerca al arroyo La Cala, que cruzamos de uno a otro lado varias veces, hasta seguir por la margen derecha, conocida por Camino de los Molinos, pasando por varios ya en desuso, llegando al Vivero Río La Cala. En este lugar, cruzamos de nuevo el arroyo para continuar por la derecha y, más adelante, pasarnos a la margen izquierda hasta alcanzar la pista de inicio de la excursión y, tras cruzar de nuevo la autovía bajo el túnel, caminamos hacia el lugar de salida donde cogemos los coches y las sillas dirigiéndonos hasta la finca donde nos espera la fideuá.

Llegamos bastante acalorados por lo que la cerveza y las tapitas que nos preparó Chema nos supieron a poco. Una vez refrescados, saludamos a los compañeros que ya llevan un buen rato con lo preparativos: Miguel, que se encargó de las carpas, mesas y de echar una mano con todo aquello que faltaba. Guadalupe y Anita, que estaban en la cocina dando los últimos retoques a las brochetas de fresas y plátano bañadas en chocolate fundido y como no, a Chema, que ya tenía todos los ingredientes listos para la fideuá y el arroz

Completamos con una ensalada mixta, preparada también por Lupe y Chema, con la ayuda de algunas/os de nosotros, sangría que hizo Roque y para terminar un té moruno que hizo María Luisa.

La fideuá y el arroz estaban buenísimos lo que hizo que varios compañeros repitiesen y aún así, quedó comida suficiente para que otros se llevasen en tuper para casa.

Antes de despedirnos, la foto de grupo y comenzamos la recogida, para dejar la finca en perfecto estado a nuestros anfitriones Puri e Ignacio.

Una vez distribuidos todos los utensilios, mesas, etcétera, en el trastero de Anita. Algunos compañeros quedamos en el restaurante La Gamba situado en el Paseo Marítimo de Estepona y con unos mojitos, vinos y una conversación distendida y relajada, damos por finalizado este día tan completo.

No quiero terminar este pequeño relato sin agradecer a tod@s la colaboración y el trabajo realizado, que dio como fruto una Fiesta de la Primavera que sin duda todos recordaremos. ¡Gracias a todas/os!


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   PLANO DE SITUACIÓN DE LOS APARCAMIENTOS EN LA AVENIDA LITORAL

  VISTA SATÉLITE

   MAPA TOPOGRÁFICO

  PERFIL DE ALTURA 

   PARTICIPANTES EN LA RUTA
De derecha a izquierda: Miguel Alonso, Rafael Rodríguez, Pilar Cañizo, Luisa Cañizo, Violeta Montequín, Isabel López, Martine Colombu, Luis Resina, José Antonio Quirós, Margaret O´Connor, Jesús Díaz, Alicia Ruiz, Paqui Naranjo, Lola Criado, Pilar Villar y Marisa Salgado con su perro.

  ASISTENTES A LA COMIDA
De derecha a izquierda: Luisa Cañizo, Jesús Diaz, Rafael Rodríguez, Pilar Villar, Amparo Piñero, Lucía Álvarez, Marisa Salgado, Margaret O´Connor, Lola Criado, Francisco Gónzales, Ana Ortiz, José Antonio Quirós, Pauila López, Miguel Alonso, Martine Colombu, Violeta Montequín, Isabel López, Puri Ruedas, Paqui Naranjo, Ignacio Pérez de Vargas, Roque Jesús Gómez, María Luisa Moreno, Guadalupe Ortíz, José María Martín, Pilar Cañizo, Marja Bolscher, Rosa María Martín y Javier Duarte.

GALERÍA FOTOGRÁFICA (Incompleta)
(Fotos:Lola Criado, Alicia Ruiz, Amparo Piñero, Miguel Alonso, Jesús Díaz y Rafael Rodríguez)

 

sábado, 14 de marzo de 2015

Por la Senda de los Prisioneros al río de la Miel


CRÓNICA: MIGUEL ALONSO
Desde el Bar Estadio, lugar habitual donde nos citamos, emprendimos la marcha quince compañeros en tres coches, hacia la barriada de El Cobre de Algeciras,  por la Autovía del Mediterráneo A-9, antigua N-340, desviándonos en la salida 105 para continuar, por la carretera vieja de Los Barrios en dirección a El Cobre. Una vez en la barriada, nos dirigimos a la calle Maestra María Luisa, junto al bar de la Asociación de Vecinos de El Cobre (9:10 h), donde nos esperaban Pilar y Jesús, Loli y Gabriel y dos nuevas compañeras, Sandra y Carolina, que venían de Málaga.

En este lugar, aparcamos los coches después de haber recorrido unos 56 kilómetros desde Estepona en un tiempo aproximado de unos 60 minutos.

A pocos metros de donde aparcamos, se encontraba la entrada a la finca de El Cobre. Tras sortear la verja de entrada, continuamos el recorrido por una pista forestal (9:25 h) que nos llevaría a la Senda de los Prisioneros. Al cabo de un kilómetro de marcha, llegamos a una bifurcación (10:05 h), donde tomando el camino de la izquierda en dirección a la explanada conocida por la de Los Tres Pinos.

En una leve, pero continuada subida, por un camino muy pedregoso, nos dirigimos hacia el Puerto de la Higuera, disfrutando de unas maravillosas vistas de la Bahía de Algeciras, el Peñón de Gibraltar y la costa magrebí al fondo, sobresaliendo el Yebel Musa, en bereber Adrar Musa (La mujer muerta), promontorio de 851 metros sobre el nivel del mar, la otra Columna de Hércules, según la mitología griega.

Senda de los Prisioneros
Transitamos por un camino construido por los prisioneros hechos en la guerra civil de 1936, de ahí el nombre, que discurre entre las sierras del Algarrobo y el Bujeo. Al cabo de un trecho, llegamos a un claro en el alcornocal (10:20 h), junto a un cortijo, donde el camino gira a la derecha y, cerca de este, un poco más adelante, se encuentra un llano donde están los famosos Tres Pinos.
 
Seguimos ascendiendo a buen ritmo. Ya en el alto (10:40 h), pudimos contemplar la zona por donde habíamos pasado y la casa de piedras en la falda del Cerro del Rayo. Detrás del cerro, a la izquierda, asomaba la Bahía de Algeciras
y, a la derecha, el Peñón de Gibraltar, que debido a la niebla reinante difícilmente pudimos contemplar.
 
La pista continuaba en dirección norte, bordeando la ladera de la sierra, intuyendo las impresionantes vistas de las sierras colindantes y la costa debido a la niebla, que nos acompañaría a lo largo de toda la ruta.


Al fin llegamos a un llano del camino donde un cartel indicaba el final del "Sendero de la Senda de Los Prisioneros" (11:35 h), lugar donde hicimos un alto que aprovechamos para tomarnos un resuello y tomar algún alimento.

Tras el descanso, continuamos unos metros más adelante para desviarnos a la derecha por un sendero que en bajada, nos introdujo en un extenso bosque donde predominaban los alcornoques, a cuyos pies se veían los helechos secos, con un color amarillento. Esporádicamente observamos que comenzaban a brotar nuevos, sin embargo, la sequedad del terreno unida a las hojas secas que tapizaban el camino y a la falta de lluvia que notábamos, nos sorprendía el entorno, comparándolo con el de otros años que, debido a las lluvias, estos lugares estaban más bonita por el verdor.

Caminábamos por una estrecha senda y en algunos puntos embarrada
Continuamos la ruta por la pista forestal de Las Corzas, hasta llegar al mirador " Cabecera del río de la Miel" (12:55 h), donde pudimos contemplar unas espectaculares vistas del valle del río de la Miel, entre las sierras que configuran sus laderas.

Después de la breve parada, abandonamos la pista forestal volviendo a entrar en el espeso bosque de alcornoques. Llegados a un punto, decidimos parar para tomarnos los bocadillos (13:35 h). Al cabo del descanso, ya reconfortados por los alimentos ingeridos, continuamos la marcha por pedregosos y estrechos senderos que, en continuas subidas y bajadas, nos acercaron al cauce del río de la Miel, hasta llegar al Molino del Águila (16:30 h), construido en el siglo XVII.

El resto de la ruta transcurrió entre los alisos que bordeaban el cauce del río hasta llegar a un viejo puente de piedra, junto al único molino que aún funciona. Pasamos el puente y, sobrepasado el molino, llegamos a la pista forestal por la que habíamos iniciado la ruta a primera hora de la mañana.
Nos quedaban unos metros de camino hasta llegar a la verja donde estaba la puerta de salida de la finca, punto final de la ruta.

Nos dirigimos a los coches para dejar las mochilas y después nos dirigimos al cercano bar de la Asociación de Vecinos de El Cobre, donde tomamos unos cafés o refrescos. Unas charlas y un breve descanso, fueron el colofón de la jornada. Tras la despedida, emprendiendo el regreso a nuestras casas.

Un bonito día, con una temperatura más bien calurosa, preludio de la cercana primavera y unas nuevas amigas, Sandra y Clara, que esperamos se animen y, aunque vienen de lejos, una escapadita de vez en cuando nos dará la alegría de verlas de nuevo con nosotros.


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   RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A EL COBRE



  VISTA DESDE SATÉLITE

   MAPA TOPOGRÁFICO CON EL RECORRIDO

   GRÁFICO DEL PERFIL DE ALTURAS Y LONGITUD DEL RECORRIDO

   PARTICIPANTES
   El grupo, en un alto del camino. De izquierda a derecha: José Antonio Quirós, Lola Criado, José Luis Jiménez, Marisa Salgado, Miguel Alonso, Rosa María Martín, Manuel Muñoz, Paquita Naranjo, Ana María De Torres, Gabriel Guerrero, Loli García, Remedios Palop, Isabel López, Sandra Bueno, Margaret O'Connor, Luis Clemente, Carolina Jambrino, Pilar Villar, Javier Duarte, José Luis Gil, y Jesús Díaz 


GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Fotos: José Luís Gil, Lola Criado, Luis Clemente y Miguel Alonso)