sábado, 23 de mayo de 2015

Visita a las ruinas de la ciudad romana de Acinipo y recorrido turístico por Ronda


Crónica: Rafael Rodríguez

Desde el lugar habitual salimos a las 8:40 horas doce compañeros en tres coches por la Autovía del Mediterráneo A-7, en sentido Málaga, desviándonos en San Pedro de Alcántara por la salida 172, donde recogemos a tres compañeras mas para seguir hacia Ronda por la carretera A-397.

Tras una hora de recorrido hacemos una parada para desayunar en la Venta La Parrilla, junto al Hotel Sierra Hidalga, poco antes de la entrada a Ronda, donde nos espera Pau que viene desde Málaga. Cafés, infusiones y molletes con tomate y zurraspa nos hacen la mañana mas llevadera. 

Continuamos dirección Sevilla hasta el cruce con la carretera de Setenil de las Bodegas y las ruinas de Acinipo. Son cinco kilómetros de recorrido jalonados de bodegas y vides a uno y otro lado de la carretera, por lo que el paseo resulta muy agradable.

Visita al yacimiento de Acinipo

Ya en Acinipo iniciamos el recorrido dirigiéndonos hacia la parte oeste de la ciudad para observar los restos de las termas, construidas en el siglo I a.C. y que  han sido parcialmente excavadas en los últimos años. Es posible observar el caldarium, el tepidarium y otras estancias así como varias conducciones de agua y elementos arquitectónicos tales como columnas que conformaban los primitivos edificios y que se encuentran apiladas en un lateral.

Seguimos el agradable paseo dirección norte, por una pronunciada pendiente que obligó a construir, de forma escalonada, todos los edificios de la ciudad hasta el teatro.

Observamos los restos de muralla que aún quedan para obtener una panorámica perfecta de la amplitud, que en su día, alcanzó este asentamiento.

El teatro de Acinipo es el elemento mejor conservado del yacimiento; esta construcción aprovecha la propia pendiente para el graderío, excavado directamente sobre la roca madre. La escena del teatro fue construida con los materiales resultantes de la construcción del graderío y se encuentra en pie en casi todo su alzado si bien los elementos arquitectónicos más representativos desaparecieron hace siglos. En su momento poseía dos vomitorios laterales para el acceso de público y un muro perimetral que no se conserva, tampoco el vomitorio izquierdo.

Damos una vuelta rápida al perímetro, con paradas para observar los restos de la muralla norte y en el horizonte las localidades de Grazalema  y Setenil de las Bodegas, para descender por el lado opuesto de la subida  en dirección a los templos.

Otra breve parada para explicar la función religiosa y social que cumplían estos edificios y nos dirigimos a la salida, donde muy amablemente el encargado,  nos hace la foto de grupo en la explanada de entrada, dando por terminada la visita.

Visita a la ciudad de Ronda

A las 13:30 horas llegamos de nuevo a Ronda e iniciamos la visita a la ciudad desde el Barrio de San Francisco, donde nos espera nuestra compañera Pepa Aguilar. junto a la puerta de Almocábar.

Tomamos dirección oeste hasta la gasolinera donde a la izquierda parte un camino empedrado junto al arroyo Culebras que nos conduce hasta los Baños Árabes por un sendero en descenso que circunvala la muralla árabe.

Este recinto termal es el mejor conservado de la Península. Su construcción y período de funcionamiento se remonta a los siglos XIII y XIV. Tras visionar un vídeo y vistar los jardines continuamos unos metros más abajo para observar la panorámica que ofrece el río Guadalevín recibiendo el agua del Arroyo Culebras poco antes del Puente Viejo.

Bella panorámica que aprovechamos para realizar algunas fotos. Después continuamos en ascenso por una escalinata hasta la Calle Real donde podemos observar el Arco de Felipe V, la vieja Puerta Árabe del Puente fue sustituida y agrandada por la actual en el reinado Felipe V, el primer Borbón del trono español, en el año 1742, según consta en la inscripción en una piedra situada cerca de la puerta y la Fuente de los Ocho Caños, la más antigua de la localidad, junto a la iglesia del Padre Jesús, que tiene la característica de separar los usos que habitualmente se hacen de las fuentes. Presenta una pilastra para bebida del ganado y en la parte opuesta los ocho caños que le dan su nombre.

Volvemos unos metros sobre nuestros pasos para  entrar en los Jardines del Tajo y poder observar impresionantes vistas del Tajo y del Palacio del Rey Moro, así como del lecho del río Guadalevín y del Puente Nuevo frente a nosotros. Nos detenemos el tiempo justo para fotos y contemplar las excelentes vistas ya que el calor y el hambre aprieta y vamos justos de hora.

Dejamos los jardines y volvemos por la Calle del Rosario hasta la Plaza de España, cruzamos el Puente Nuevo y hacemos una breve parada en el mirador de la Aldehuela para contemplar de nuevo los jardines por los que hemos transitado y el lecho del río.

Sin dilación nos dirigimos en dirección sur, siguiendo la calle Armiñán, hasta el Restaurante Luciano donde comemos.

Comida y descanso

Hay que agradecer al propietario, Luciano, la disponibilidad y atenciones que nos brindó así como la comida que previamente, gracias a Miguel y sus tarjetas, le detallamos por platos y comensales para facilitarle la labor.

Nos reserva el comedor de la planta superior del restaurante, donde podemos descansar y degustar el variado menú compuesto de: gazpacho y ensaladas; primeros platos de pescado, trucha del tajo, bacalao a la rondeña; carnes, solomillo al jerez, rabo de toro; bebidas y postres, todo por un precio muy económico.

A las 16:40 horas continuamos la visita volviendo sobre nuestros pasos hacia la Plaza de la Duquesa de Parcent sede del Ayuntamiento y de la colegiata de Santa María de la Encarnación.

Continuamos por la calle Manuel Montero hasta el Palacio de Mondragón y la Puerta de los Molinos junto  a la Plaza de María Auxiliadora.

Parte del grupo decidimos bajar por la Cuesta de los Molinos hacía el lecho del río, mientras que el resto espera en la plaza.

Un bonito y escarpado sendero que conduce hasta el lecho del río pasando bajo el arco del puente nuevo y que nos brinda unas preciosas vistas del tajo y las cascadas.

Tras volver a la plaza continuamos la visita por la calle Marqués de Salvatierra, llegamos al palacio del mismo nombre y a la entrada del Palacio del Rey Moro que decidimos visitar.

Recorrido por los jardines, donde decide descansar parte del grupo, mientras que otros, bajamos al río nuevamente por la entrada a la Mina, galería construida aprovechando una falla del terreno, que desciende tras 204 escalones (unos 60 metros) hasta el lecho del río Guadalevín, proporcionándonos unas vistas impresionantes del tajo, desde abajo, y del cauce del río.

Iniciamos la vuelta deteniéndonos en las estancias que jalonan la bajada, que servían de aposentos a los prisioneros cristianos y para guardar los utensilios y "pellejos" u odres utilizados para portear el agua, ascendiéndola hasta la parte superior del palacio.

Continuamos la visita por la Cuesta de Santo Domingo hasta llegar de nuevo a la Calle Armiñan donde nos dirigimos por el Parador Nacional hasta el famoso mirador de la Espinela (vulgarmente conocido por “Balcón del Coño”), junto al Paseo de Blas Infante, continuando el recorrido por el entorno de la Plaza de Toros que, por su historia y por su arquitectura, por su carácter y belleza, está reconocida como una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen

Tras reunirnos con Gregorio, tomamos dirección a la Carrera de Vicente Espinel, conocida comúnmente como “Calle de la Bola”, calle peatonal que agrupa el comercio más antiguo y tradicional de la ciudad, para tomar café y comprar algunos dulces.

Tras reponernos con helados y al calor de unos chocolates y dulces iniciamos el regreso volviendo a cruzar el Puente Nuevo, obra maestra de 98 metros de altura, construida en sillares de piedra extraídos del fondo de la garganta del Tajo, que permitió la conexión del barrio moderno o del Mercadillo con el barrio antiguo de la ciudad y posibilitó la expansión urbanística.

Una vez en el Barrio de San Francisco, agradecemos a nuestra guía Pepa Aguilar su disposición y el tiempo que nos ha dedicado para que podamos conocer un poquito mejor Ronda. 

Nos despedimos e iniciamos el regreso al lugar de salida donde llegamos a las 22,30 h. tras haber completado un día muy completo y variado, pero que sin duda nos ha hecho disfrutar de amigos y compañeros, en este singular enclave de la serranía malagueña. 
 

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   SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO DE ESTEPONA PUNTO DE ENCUENTRO

   RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A RONDA

PARTICIPANTES

De izquierda a derecha: Ascensión Luna, Jesús Díaz, Rafael Rodríguez, Rosa María Martín, Miguel Alonso, Toñi Torrecilla, Lola Criado, José Luís Gil, Pilar Villar, Paula López, Margaret O´Connor, Gregorio Torregrosa y Javier Duarte.

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Fotos: Lola Criado, Jesús Díaz, Pepa Aguilar, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez).

sábado, 16 de mayo de 2015

Recorrido desde el puerto de El Bujeo por el río Guadalmesí y los Llanos de Juncal




CRÓNICA RUTA: ISABEL LÓPEZ
Nos encontramos en el sitio y a la hora habitual, Bar Estadio, 8:30 horas: Margaret, Miguel Pernas, José Antonio, José Luis Gil, Manuel Muñoz, Violeta Montequín y yo (Isabel López). Ignacio Pérez de Vargas y Puri Ruedas recogerán a Paco González en la Alcaidesa. Echamos en falta a Miguel Alonso y a Rafa Rodríguez.

Tras aclarar la confusión de Rafas en el grupo de Whatsap y cual de ellos era el que estaba en Sabinillas, se distribuyen los coches y salimos hacia el Área Recreativa El Bujeo, que se encuentra en el kilómetro 95 de la carretera N-340, sentido Tarifa. Allí nos encontramos con Jesús Díaz, Pilar Villar, Paula López y Rafael Ángel Guzmán.

El día estaba fresquito y con algo de neblina, así que sacamos de nuestras mochilas algo de abrigo, ya que la zona a la que íbamos se la conoce como “bosque de niebla” porque es habitual que se formen bancos de niebla por la acción del viento de levante.

A las 9:45 horas empezamos la subida suave por una pista forestal durante una hora aproximadamente, encontrando a nuestro paso vacas, ternerillas, yeguas, potrillos y algunas cabras que pastaban tranquilamente a ambos lados del camino, y a la altura de un depósito de agua, nos desviamos a la derecha para subir hacia el puerto de la Higuera. Inicialmente seguimos la senda que nos adentraba en el bosque de alcornoques donde encontramos una familia de cerdos cruzados con jabalí que comían bellotas y escarbaban buscando bulbos y lombrices.

Un poco más arriba desapareció la senda y seguimos el camino que Jesús tenía grabado en su GPS, dejamos la zona arbolada y atravesamos una pradera con abundante hierba, gracias a que ese tipo de tierra (bujeo) tiene la propiedad de almacenar agua y permite que se mantenga verde casi todo el año.

A las 11:30 horas encontramos nuevamente la pista forestal, nos apartamos a la izquierda, en el inicio de la senda que tomaremos para la vuelta, que es una zona muy agradable para hacer un descanso y tomar un tentempié.

Ya repuestos, reiniciamos la subida por la pista forestal hacia las antenas, la neblina parece que se va retirando y empieza a hacer calor, aunque de vez en cuando aparecen fuertes rachas de viento, habitual en este lugar por ser la zona más alta (820m) y que esculpe las grandes rocas de arenisca, dándoles unas formas caprichosas al igual que a los ejemplares de pino negro, que en estas altitudes han sustituido a los alcornoques y quejigos.

Ante el fuerte viento y la falta de visibilidad, algunos decidimos no subir a todo lo alto del Tajo de las Escobas (donde se ubican numerosas antenas de telefonía, televisión y militares), pero otros subieron para distinguir entre la niebla la espectacular panorámica que desde allí se contempla: al norte la Sierra del Niño, Sierra del Aljibe y Picacho, al noreste las sierras Crestellina, de las Nieves y Bermeja, al sur la Bahía de Algeciras, San Roque, el Peñón de Gibraltar y las costas africanas, al suroeste, Tarifa y Playa de los Lances, al oeste Sierra de Fates y Vejer, al noroeste Benalup, Medina Sidonia y Alcalá de los Gazules.

Bajamos nuevamente por la pista hasta llegar a la zona, donde tomamos el tentempié y que ya se ha convertido en nuestro restaurante habitual, para tomar el bocadillo antes de iniciar nuestro camino por el denso “bosque de niebla”.

A las 14:30 horas, reanudamos la marcha por un estrecho sendero que nos introduce de lleno en el bosque de alcornoques y quejigos recubiertos de musgos y helechos, manchas arbustivas de rododendros en flor, acebos, zarzaparrillas, avellanillos, yedras que trepan por los árboles y que a veces llegan a ahogarlos, varias especies de helechos que alcanzan más de metro y medio de altura compiten por la luz; en lugares más abiertos, el púrpura de las dedaleras (Digitalis) y el azul del jacinto estrellado o flor de la corona (Scilla peruviana) ponen un toque de color a la gama de verdes que nos ofrece este bosque, en el que coexisten especies subtropicales con especies mediterráneas, que se mantiene gracias al microclima que le proporciona su situación geográfica y orografía, por una parte el viento de levante le trae la niebla y el de poniente la lluvia.
Después de 30 o 40 minutos de disfrutar de este bosque, nos encontramos con la pista forestal que nos conduciría a donde tenemos los coche: Rafa Guzmán, Violeta y Puri deciden seguir este camino, mientras que los demás subimos unos metros hasta encontrar a la izquierda un sendero que nos conducirá hasta el río Guadalmesí “río de las mujeres” que nace en la Sierra de la Luna y discurre entre rocas, cascadas y pozas formando un canuto con poca luz y mucha humedad que permite el bosque en galería de laurisilva, ahora los alisos sustituyen a los alcornoques, que quedan en las partes más altas.

El trascurso por este sendero de sube y baja, con rocas dispuestas a modo de peldaños, que va paralelo al río y que lo cruza en varias ocasiones, es un placer para los sentidos, no sólo presenta rincones idílicos, sino que se puede disfrutar del canto de numerosos pájaros que se suponen que son pinzones, jilgueros, currucas, martín pescador, etcétera.

Poco a poco el sendero se va separando del río y se hace más abierto, la niebla ya desapareció por completo y el sol aprieta fuerte; divisamos la carretera N-340 a la altura del Mesón de Sancho, estamos a 2 kilómetros por carretera de los coches, debemos aún hacer un último esfuerzo, el sendero se desvía a la izquierda y tenemos que subir una loma, a cielo abierto, entre rocas y matorral bajo, que nos llevará de nuevo a la pista que nos conduce hasta donde dejamos los coches esta mañana. Puri y Violeta nos esperan allí distraídas con las idas y venidas de varios terneritos que pacen con sus madres.

Son aproximadamente las 17 horas, el GPS de Jesús señala que hemos hecho 15 kilómetros, y según el perfil del año pasado, hemos subido y bajado unos 500 metros netos de altitud. Hemos pasado otra buena jornada de senderismo, aunque hemos echado mucho de menos a Miguel y a Rafa Rodríguez.


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   SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO PUNTO DE CITA EN ESTEPONA


  RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA AL ÁREA RECREATIVA EL BUJEO


El grupo de catorce participantes. De izquierda a derecha: Manuel Muñoz, Francisco González, Pilar Villar, José Luis Gil, Paula López, Miguel Ángel Pernas, Isabel López, Margaret O'Connor, Violeta Montequín, Puri Ruedas, Rafael Ángel Guzmán e Ignacio Pérez de Vargas. No salen José Antonio Quirós y Jesús Díaz que hace la fotografía.

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Jesús Díaz)

 

sábado, 9 de mayo de 2015

Ruta lineal por el pinsapar de Grazalema y el sendero del río Majaceite

CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ
Desde Estepona nos desplazamos en autobús por la autovía A-7, en sentido Málaga, hacemos una parada en San Pedro de Alcántara para recoger a Manolo y por la salida 172, nos dirigimos hacia Ronda por la carretera A-397. Antes paramos en la Venta El Navasillo para desayunar a las 08:45 horas. En este lugar nos reagrupamos con los compañeros que vienen de Málaga.
 

Una vez desayunados, partimos hacia Grazalema, parando antes de llegar al Mirador del Puerto de Las Palomas, en el kilómetro 17 de la carretera Zahara de la Sierra a Grazalema (1.000 m) donde se encuentra el inicio de recorrido.
realizamos un ligero calentamiento mientras que Miguel resuelve los trámites con el guarda que se encuentra en el aparcamiento. Rosa y Javi se vuelven con el conductor a El Bosque desde donde iniciarán la ruta en sentido contrario ya que no pueden pasar con su Perra Venus.
 

El sendero en continuo y pronunciado ascenso nos introduce en el bosque de pinsapos, abeto singular que propició la declaración de estas sierras como Reserva de la Biosfera y Parque Natural. Alguna que otra parada para reagruparnos y contemplar, cada vez más alejado el pueblo de Grazalema. Una vez terminado el ascenso continuamos por la crestería de ladera norte de la Sierra del Pinar, atravesando el bosque de pinsapos, entre Benamahoma y Grazalema.
 

Tras adentrarnos en el pinsapar, nos llama la atención la altura de los ejemplares que jalonan el sendero y la escasa luz que penetra en el bosque de pinsapos de la Sierra del Pinar.
 

Transitamos a media ladera, protegidos de la excesiva insolación por un bosque denso y umbrío en el que los ejemplares compiten por la luz, dejando sin hojas sus ramas más bajas y un sotobosque escaso y reducido a unas pocas especies de helechos.
 

Una vez acabado el sendero llegamos al Puerto del Pinar, donde, bajo los quejigos, procedemos a tomar algo de alimento con la impresionante vista del Torreón frente a nosotros.
 

Más rápido de lo que deseábamos algunos, reemprendemos la marcha por un sendero que parte de la pista principal hacia la izquierda y que nos indica que tendremos que recorrer 4 kilñometros hasta Benamahoma.
 

Dada la hora, 15:15 horas, el calor se hace presente y el estado de la pista muy pendiente y con gravilla suelta dificultan la bajada, resbalones y alguna caída sin mayores consecuencias hasta llegar a la Fuente del Pinar donde nos agrupamos de nuevo, para continuar con el descenso, que tras dos horas eternas nos lleva hasta el nacimiento de agua mineromedicinal a la entrada de Benamahoma.

Breve parada para refrescarnos del intenso calor y rellenar las botellas de agua muy fresquita y apetecible.
 

Continuamos por asfalto junto al río, buscando el inicio del último tramo de la ruta, el río Majaceite.
 

El grupo está dividido, pero el sendero está muy bien señalizado y sin apenas dificultad. Un hermoso paraje que atraviesa un excelente bosque de galería con chopos, fresnos y olmos, pudiendo ver y oír a gran cantidad de aves, tales como la oropéndola, en primavera y verano; el mirlo común, la lavandera cascadeña, las currucas, el petirrojo o el potente canto del ruiseñor durante todo el año, e incluso con suerte algún martín pescador.
 

Nada más comenzar, se nos unen Rosa y Javier que se encuentran muy cerca del inicio. Algunos compañeras y compañeros deciden refrescarse los pies en el río, mientras que otros, hacemos fotos o esperamos en lo los tranquilos recodos con abundante vegetación, que bordean el curso del río.
 

Desde Benamahoma, invertimos dos horas en recorrer unos 5 kilómetros, aproximadamente, para llegar a la población de El Bosque, a las 19:05 horas.
 

José Antonio, el conductor del autobús, se ha acercado al Café-Pub Las Migas y nos ha reservado unas mesas en la terraza, donde nos refrescamos y recuperaramos el tono vital con tapas, dulces y refrescos.
 

Emprenderemos el camino de vuelta con Isabel Naranjo y Jesús de animadores hasta el la Venta el Navasillo, donde dejaron el coche.
Después un buen rato de conversación hasta llegar a las 23:00 horas al lugar de salida.
 

Ha sido un día duro para algunos, por el terrero... el calor... los kilómetros... etcétera, pero que nos ha permitido disfrutar de bellos paisajes, compartir momentos con los compañeros y regresar habiendo aprovechado la salida plenamente.



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   SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO PUNTO DE CITA EN ESTEPONA

RECORRIDO EN AUTOBÚS DE ESTEPONA AL INICIO DE LA RUTA
VISTA SATÉLITE
MAPA TOPOGRÁFICO


PERFIL DE ALTURA 
   El grupo de 30 participantes en la entrada al Parque Natural Sierra de Grazalema. De izquierda a derecha: Isabel Naranjo, Jesús González, María Martín, Juan José Mencía, José García, Francisco González, Manuel Muñoz, Luis Resina, Javier Duarte, Rosa María Martín, Luis Naranjo, Rafael Rodríguez, Jesús Díaz, Faustino Manjón, Virginia Díaz, José Luis Gil, Margaret O'Connor, José María García, Alicia Ruiz, Ana María de Torres, Luzdary Montes, José Antonio Quirós, Toñi Torrecilla, Juan Andrés Infante, José (conductor del autobús), Pilar Villar, Pepa Aguilar, Rafael Guzmán, Sofía Mateos, Antonio Muñoz y Miguel Alonso.  

GALERÍA FOTOGRÁFICA  (Incompleta)(Fotos: Jesús Díaz, José Antonio Quirós, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez)
 



VÍDEOS SALIDA




viernes, 1 de mayo de 2015

Fin de semana en La Sauceda y rutas a la Laguna del Moral y travesía al Aljibe y Picacho

VIERNES DÍA 1 DE MAYO
Recorrido desde las cabañas de la Sauceda a la Laguna del Moral
CRÓNICA: MIGUEL ALONSO
(Pendiente)


SÁBADO DÍA 2 DE MAYO
Travesía de las cabañas de la Sauceda a los picos del Algibe y Picacho

CRÓNICA : RAFAEL RODRÍGUEZ


Salimos del lugar habitual, Bar Estadio a la 07:45 horas, once compañeros en cuatro coches, en dirección Algeciras para desviarnos dirección Tesorillo y enlazar con la carretera que une Ronda-Algeciras.

Tras unos kilómetros llegamos a la Estación de Jimena donde desayunamos en el Bar Domínguez, rebanás, molletes, zumos y cafés que nos hacen recuperarnos del madrugón.

Continuamos dirección Jimena y pasado el cruce de acceso al pueblo buscamos el siguiente que nos conduce hacia el Área Recreativa de la Sauceda donde llegamos a las 10:05 horas.

Nos dirigimos a las cabañas donde nos esperan el grupo que pecnoctó la noche anterior. Están recogiendo las cabañas y esperando a los compañeros que han ido a dejar los coches en el punto final de la ruta que vamos a realizar.

Una vez reagrupados iniciamos la ruta a las 10:44 horas. Nos dirigimos dirección norte hasta la ermita para tomar, pasando una valla de ganado, a la izquierda, el sendero que nos llevará hasta el Pico del Aljibe.

Caminando siempre en paralelo al arroyo, nos adentraremos en el bosque donde los alcornoques y los helechos nos rodean. Un maravilloso hábitat que forma la naturaleza: los rododendros, los quejigos tapizados de musgos, las rocas cubiertas de hiedra, las llamativas dedaleras, el laurel, el durillo, la laurisilva (vegetación subtropical que existió en el terciario), acebos, brezos… Toda esta variedad de vegetación y arbórea, junto a la elevada humedad que nos encontramos, hace que el paisaje resulte excelente a la vista.

Algunas paradas para reagruparnos y escuchar las explicaciones de Pepe García sobre las construcciones que jalonan el camino, para continuar, en ascenso prolongado, el camino jalonado de lascas sueltas y embarrado en ocasiones, debido al desbordamiento de los arroyos.

Superado el primer tramo accedemos a una pista forestal y tras recorrer unos cientos de metros a un depósito aljibe donde hacemos una breve parada para repostar agua de una tubería cercana antes de continuar.

El siguiente tramo es más empinado aún que el anterior, entre los claros de la arboleda divisamos una excelentes panorámicas con la, Sierra de las Nieves, Sierra Crestellina, Gibraltar y Sierra Bermeja en el horizonte.

El sendero se encuentra en mal estado debido a las recientes lluvias, lo que nos obliga a veces a salirnos de él o bordearlo.

Completado este último tramo, acaba el bosque y llegamos a una pista forestal que nos conduce en suave ascenso hacia el Pico del Aljibe junto a la famosa Pileta de la Reina, que no es más que una tumba protomedieval excavada en lo alto de una gran laja de arenisca.

Desde el Aljibe, (1.092 m), contemplamos unas extraordinarias vistas panorámicas,  el embalse de Barbate, varias poblaciones como Benalup (Casas Viejas), Medina, Alcalá, Paterna, Arcos, Algar, Prado del Rey, El Bosque y Benaocaz, la impresionante mole de la Sierra del Pinar con el Torreón y el Salto del Cabrero, muy lejos se ven las estribaciones de la Sierra de las Nieves con el Torrecilla despuntando y más cerca veremos el Peñón del Buitre.

Algunos compañeros aprovechan para hacer fotos y otros para tomar algo de alimento. Una vez bajamos nos detenemos junto a la Pileta de la Reina para hacernos la foto de rigor y tomar algo de alimento los que no lo habían hecho aún.

Reiniciamos la marcha, sin demasiadas dilaciones, dado lo avanzado de la hora en dirección al Picacho.

Continuamos por la cresta, pegados a una cerca, límite de las provincias de Málaga y Cádiz, por un sendero en bajada. A unos 500 metros, nos desviamos a la derecha, continuando en subida, junto a las cercas, por un sendero muy marcado. El calor y la dureza de la subida a el Aljibe comienzan a hacer mella en algunos compañeros que transitan con dificultad por lo que realizamos algunas paradas a la sombra de los chaparros para reagruparnos.

 
Pasamos por una arboleda de alcornoques hasta llegar a unas rocas, que quedan a nuestra izquierda, siguiendo el camino con el Picacho al frente, hasta llegar al sendero que sube desde el área recreativa del Picacho.

Paramos para comer junto a unos pinos y a continuación el grupo se divide en dos: los que deciden continuar el descenso sin ascender al Picacho y ocho compañeros más que una vez terminaron de comer  y yo  que decidimos completar la ruta con la subida al Picacho. Iniciamos el ascenso por lugares distintos, ellos por la parte más al norte de la ladera, junto al cortafuegos, una subida pronunciada pero suave y en buen estado. Yo por contra, por la parte más al sur de la ladera, un sendero pedregoso y con fuerte pendiente que me hizo dudar en más de una ocasión en volverme. LLegando ya a la cumbre me alcanzó el otro grupo.

El día está muy claro por lo que podemos observar sin dificultad la ensenada de Barbate, Vejer de la Frontera y Benalup. En dirección opuesta aparece la Sierra de Grazalema donde pueden divisarse los pueblos de Benaocaz, Villamartín y Arcos. Un breve descanso para fotos y recuperar el aliento e iniciamos la bajada, parte por el sendero del cortafuegos parte por el de la ladera norte hasta llegar al sendero que desciende hacia los coches.
 

Es un sendero muy pedregoso y seco que unido al cansancio acumulado hace mella entre todos provocando algún que otro resbalón sin mayor importancia.
Realizamos un descenso rápido para intentar unirnos al resto de compañeros. Sólo alguna parada para acceder al mirador del Picacho, para refrescarnos en el arroyo y rellenar las botellas de agua, ya que hace rato que se nos acabaron debido al calor.

Antes de llegar a los coches pasamos por la Laguna del Picacho, entorno privilegiado donde aves, tritones y la salamandras conviven en régimen de protección.

A las 18:30 horas con apenas cinco minutos de diferencia sobre el primer grupo, llegamos a los coches dando por finalizada la ruta.

José Luis Gil y José Antonio Quirós acercan a los conductores a la Sauceda para recoger los coches e ir a recoger al resto de compañeros.

De vuelta, una parada en la Venta Puerto Galiz, para refrescarnos y compartir con los compañeros que se quedan en la Sauceda unos momentos de relax y conversación.

Poco a poco algunos deciden volver por asuntos personales. Los últimos coches llegamos al lugar de salida a las 22:30 horas dando por finalizado un día duro, pero que lo ha sido menos al compartirlo con amigos y con un entorno privilegiado.

DOMINGO DÍA 3 DE MAYO
Regreso y visita al castillo de Jimena de la Frontera
CRÓNICA: MIGUEL ALONSO
(Pendiente)


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   SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO PUNTO DE CITA EN ESTEPONA
  RECORRIDO DE ESTEPONA A LA SAUCEDA
VISTA SATÉLITE
MAPA TOPOGRÁFICO
PERFIL DE ALTURA
GALERÍA FOTOGRÁFICA VIERNES DÍA 1
(Fotos: Miguel Alonso) 


  PARTICIPANTES RUTA SÁBADO DÍA 2
 De izquierda a derecha: Sofía Mateos, Rafael Rodríguez, José María García de la Nava, Margaret O´Connor, Paula López, Virginia Díaz, Alicia Ruiz, Marcelino Espinosa, Violeta Montequín, Faustino Manjón, Miguel Alonso, José Luís Jiménez, Ana Ortiz, Ignacio Pérez de Vargas, Charo García, Puri Ruedas, José Luís Gil, Isabel López, Miguel Ángel Pernas, Paquita Naranjo y José Antonio Quirós.

GALERÍA FOTOGRÁFICA SÁBADO DÍA 2
(Fotos: Alicia Ruiz, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez)



GALERÍA FOTOGRÁFICA DOMINGO DÍA 3
(Fotos: Miguel Alonso)