domingo, 10 de noviembre de 2013

Paseo de Los Pinsapos

RUTA ANULADA

El domingo día 10 realizaremos una recorrido por el Paseo de los Pinsapos en Sierra Bermeja acompañando a los compañeros del club senderista El Caminante de Málaga.

La ruta
Iniciaremos el recorrido por el sendero que conduce al Paseo de los Pinsapos, adentrándonos en un bosque de pinsapos o abeto español, autentica joya de la naturaleza, y al cabo de un corto recorrido llegaremos a la Plazuela de los Pinsapos, lugar donde haremos una breve parada para hacernos unas fotos y tomarnos un poco de resuello, pudiendo observar un mosaico instalado en el lugar con una poesía alegórica al árbol, perteneciente a Federico García Lorca, poeta granadino fusilado por los golpistas en la pasada Guerra Civil Española de 1936-39.

Desde este lugar transitaremos en subida, rodeados de pinsapos, por una senda que discurre por la cara norte del paraje conocido por Los Realillos o Reales Chicos (1.350 m), perteneciente al término municipal del cercano pueblo de Genalguacil.

Una vez en Los Realillos crestearemos en dirección a las antenas repetidoras, para una vez lleguemos, dirigirnos al punto más alto de Sierra Bermeja y poder contemplad, si el día lo permite, toda la costa, estrecho y África.

Desde aquí iniciaremos la bajada hasta el refugio Félix Méndez para tomar algún aperitivo y volved a los coches, dando por terminado el recorrido con nuestros compañeros.

DATOS GENERALES:

Guías: Miguel Alonso e Ignacio Pérez de Vargas.
Participantes llamad a: Miguel móvil 619703107 o Rafa wasapp o correo club, antes del sábado a las 20:00 h.
Entorno: Sierra Bermeja.
Localidades: Estepona.
Itinerario: Paseo de los Pinsapos.
Recorrido: Circular.
Longitud del recorrido: 7 km.
Duración aproximada: 4 h.
Dificultad: media.
Tipo de camino: senderos y carriles.
Salida de Estepona: 09:30 h del aparcamiento del Río La Cala, frente colegio San José.

Equipo obligatorio (se comprobará antes de salir): botas de montaña, bastones, chubasquero, pantalones apropiados, agua, bocadillo, Tarjeta Sanitaria, Tarjeta FAM y DNI.

Se recomemienda: gorra, guantes, gafas de sol, crema de protección solar, bañador, silbato, bebidas isotónicas, frutos secos, fruta fresca, barritas de cereales, cámara fotográfica y prismáticos.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Recorrido circular Finca La Resinera.

CRÓNICA: IGNACIO PÉREZ DE VARGAS
En la sociedad actual de las comunicaciones, todos los lugares singulares y especiales, que puedan existir en nuestro planeta, nos resultan accesibles, en una primera búsqueda virtual a través de Google, y posteriormente, mediante los actuales medios de transporte, que nos permiten visitar físicamente los rincones más alejado de nuestro lugar de residencia.

En este contexto, deberíamos hacer una reflexión sobre los lugares maravillosos, de los que podemos visitar, con desplazamientos relativamente cortos, desde nuestros lugares habituales de residencia.

El Club nos ofrece  una oportunidad única de descubrir cada sábado nuevos lugares, en los que disfrutar de bosques en plena sierra, en buena compañía,  por ello, animamos a todos los socios  a participar en las rutas.

Esta reflexión viene a cuento, por los comentarios que el sábano hacíamos en el mirador del Puerto del Lobo, desde el que al Norte, teníamos una vista sobre los bosques de pinos que cubren la sierra,  de un color verde intenso, resaltado por la luminosidad del azul típico de un día soleado; frente a nosotros al Sur, observábamos toda la costa, salpicada de núcleos urbanos, el mar Mediterráneo, y entre las nubes al fondo, aparecían las cumbres de la cordillera montañosa del Atlas en Marruecos; y al Oeste, veíamos dibujado en el horizonte el perfil de Gibraltar, detrás del cual, adivinábamos la presencia del Atlántico.

Desde cualquier punto de nuestras sierras, podemos disfrutar de una vista sobre dos continentes y sobre dos mares, lo que representa una invitación a la reflexión sobre los lugares que tenemos el privilegio de visitar en nuestro entorno, y a su vez, a la participación de los socios en nuestras rutas.

Entrando en materia, el sábado disfrutamos, una vez más, de una jornada veraniega en pleno otoño, tanto por la temperatura como por la intensidad de la luz del sol, sólo a primera hora de la mañana, tuvimos sensación de que en zonas umbrías, la brisa nos hacía sentir algo parecido al frío, sensación que desaparecía en cuanto entrábamos en zonas soleadas.

Como todos lo sábados, en nuestro lugar habitual de reunión, frente al Bar Estadio, a las 8.00 horas, nos reunimos trece participantes en la ruta, ya son dos jornadas sucesivas, en la que el número de participantes es el mismo, lo que resulta curioso, en especial, por el significado que el número pudiera tener para los supersticiosos.

En tres coches, nos desplazamos por la carretera San Pedro a Ronda, hasta la Venta el Madroñal, donde nos encontramos con Alberto Díaz, Arquitecto y amante de la naturaleza, su hermana Marta y su novio Víctor, acompañados de dos simpáticos perros.

Todos juntos nos desplazamos en coche por la carretera a Pujerra, hasta el puerto Juan Agustín, donde dejamos aparcados los coches.

Iniciamos la ruta a las 9:30 horas, por tramo de carretera asfaltada hasta la entrada a La Resinera, finca privada y destinada a coto de caza, por lo que no será posible repetir el recorrido en el futuro por el interior de la finca.

Durante tres horas caminamos por un sendero ligeramente descendente, rodeado por un espeso bosque de pinos, hasta llegar a la fuente denominada  Los Alcornocalillos, en la que nos refrescamos.

A partir de este punto, continuamos la ruta por un tramo ascendente hasta llegar al Puerto del Lobo, con miradores a toda la costa, desde donde disfrutamos de vistas espectaculares, en todas las direcciones, los bosques verdes, la costa, el mar, las cumbres de las montañas africanas, el perfil de Gibraltar, etcétera

Desde allí, decidimos continuar hasta la Venta Natía, a la que llegamos a las 14:00 horas, donde nos acomodamos, sentados entre las ruinas existentes, con vista panorámica a la costa, para dar cuenta de nuestros bocatas.

En media hora, a las 14:30 horas, decidimos reiniciar la marcha, por un sendero ascendente hasta salir de la finca, por el Puerto de la Mora, en el que confluyen tres términos municipales, Júzcar, Igualeja y Benahavis.

Cambiamos el recorrido del último tramo, que hicimos el año anterior, con la finalidad de evitar una zona rocosa, por otra alternativa más fácil que nos conducía hasta el aparcamiento por un carril,  pero más larga.

Así culminamos nuestra ruta de 26,80 kilómetros, en lugar de los 20,10 del año pasado, a las 17:00 horas.

En el aparcamiento, descansamos un rato y nos despedimos, con la sensación de haber disfrutado de uno de los muchos lugares maravillosos, que tenemos al alcance de nuestra mano a lo largo de las sierras que abrigan nuestras costas, y por supuesto, preguntando sobre la ruta del próximo sábado.




PARTICIPANTES



De izquierda a derecha: Miguel Ángel Pernas, Lola García, Roque Jesús Gómez, Inma Martín, Gabriel Guerrero, Antonia Torrecilla, Colette Blanchard, Marisa Salgado, Lola Criado, Ana Ortiz, Margaret O´Connor, Alberto Díaz, Marta Díaz, Víctor Guadaño y los perros: Bella y Kiwi.

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
Fotos: Lola Criado, Ignacio Pérez de Vargas y Miguel Alonso.


sábado, 2 de noviembre de 2013

Recorrido por los castañares de Parauta-Cartajima y Júzcar

CRÓNICA: IGNACIO PÉREZ DE VARGAS
Cada ruta tiene un significado especial, en este caso, la ausencia de muchos compañeros, que por diversas causas, todas más que justificadas, no pudieron estar físicamente con nosotros, si bien, los que hicimos la ruta los sentimos como presentes y contamos siempre con su apoyo anímico. Esperamos la incorporación de todos a las próximas rutas, los líderes naturales, los guías expertos, los que habitualmente hacen las rutas, y por supuesto, los que las hacen esporádicamente, todos formamos un grupo, lo que representa un valor añadido para disfrutar de las rutas por los montes y bosques de nuestra maravillosa tierra.

A lo largo de la ruta, comentamos la necesidad de que todos los socios aportemos nuevas rutas, con los detalles relativos a su trazado, distancias, perfiles, con indicación de las cotas, para conocer así el grado de dificultad, que podemos remitir a Miguel o Rafa. De esta forma, tendremos más alternativas para eligir cada semana.

Efectuada la introducción anterior, nos centramos en la ruta del sábado, de nuevo, jornada veraniega, temperatura agradable, cielo azul, bosques de color verde intenso, nada que nos permita pensar que estamos inmersos en pleno otoño, que nos sigue negando su presencia.

Como es habitual cada sábado, nos encontramos en el Bar Estadio, a las 8:00 horas, desde donde partimos dirección Parauta, por la carretera de San Pedro a Ronda, con parada en la Venta Navasillo, donde nos reunimos los trece integrantes del grupo, y por supuesto, desayunamos los típicos molletes con tomate y aceite.

Damos la bienvenida a los que participaron por primera vez con nosotros en una ruta, Toñi, Raquel y Rodolfo.

Una vez aparcados los coches en Parauta, iniciamos la ruta a las 10:30 horas, atravesando el pueblo, situado a 800 metros de altitud, en la parte alta del Valle del Genal, con sus casas blancas y una tranquilidad, que contrastaría con el color y el bullicio de Júzcar.

La primera parte del recorrido transcurre por un carril descendente hasta el río Nacimiento, en su mayor parte rodeado por un frondoso bosque, en el que abundan los castaños y alcornoques. Atravesamos el río sin dificultad, ante el escaso caudal de agua, para iniciar de inmediato el ascenso a Cartajima, de igual forma por un carril, cuyo firme bien compactado, nos permitía hacer más soportable la pendiente. En la subida, nos encontramos con el “Castaño Arenas”, con una altura de 17 metros. y un tronco de 7 de diámetro, que podemos observar en la galería fotográfica de la ruta.

Atravesamos Cartajima, casas blancas, calles vacías y una tranquilidad propia de los pueblos de la serranía de Ronda. A la salida del pueblo, iniciamos un descenso pronunciado por un carril, rodeado de un espeso bosque, hasta llegar al arroyo. Durante el recorrido, pudimos observar a nuestra derecha el macizo rocoso conocido como “ Los Riscos de Cartajima”, y de forma inevitable, recordamos aquella famosa jornada, en la que permanecimos atrapados entre el laberinto de rocas durante algunas horas.

En este arroyo, apenas existían algunas pequeñas charcas de agua, pero una vez atravesado, de nuevo nos enfrentamos a una pendiente ascendente, que afortunadamente por discurrir entre árboles y con un firme aceptable, la pudimos afrontar con cierta comodidad.

El carril ascendente termina en la carretera de Cartajima a Júzcar, por cuyo arcén hicimos un recorrido de unos 500 mts, ¡ aleluya por primera vez un tramo llano ¡, para relajar las piernas. Cruzamos la carretera y por una pista asfaltada de hormigón, con un descenso pronunciado, llegamos a Júzcar ( Pueblo Pitufo) a las 13:10 horas, después de haber recorrido 10 kilómetros, de continuas bajadas y subidas.

Resulta ilustrativo hacer un repaso al reportaje fotográfico, para comprobar el color azul intenso de sus casas y la multitud de visitantes, que abarrotaban sus calles. ¡Éxito turístico total!.

Visitamos el pueblo, sorprendidos por al cantidad de vehículos que circulaban, unos que buscaban aparcamiento y otros que se marchaban porque ya se habían hechos las fotos correspondientes o porque no encontraban lugar para aparcar.

Una vez atravesado el pueblo, iniciamos un nuevo ascenso por la carretera dirección a Cartajima, es decir, por el lado opuesto a nuestra entrada, buscando un lugar agradable en el bosque donde disfrutar de nuestros bocatas.

Una vez culminado el ascenso, a 3 kilómetros del pueblo, aproximadamente, encontramos a nuestra derecha un carril de tierra que daba acceso a una finca, rodeada de castaños, donde decidimos establecer nuestro improvisado comedor, para disfrutar de un descanso merecido y de la comida que cada uno portaba en su mochila.

A las 14:45 horas reanudamos la marcha de vuelta por el arcén de la carretera hasta encontrar el carril, en este caso, en dirección inversa, y por tanto, descendente hasta el arroyo. El paisaje y el bosque nos ofrecía la misma belleza que a la ida, eso sí, adornado por el cansancio acumulado.

A partir del arroyo, de nuevo carril, en este caso, ascendente hasta Cartajima. A la llegada al pueblo, de nuevo recuperamos la imagen de los pueblos tradicionales de la serranía de Ronda, casas blancas, calles vacías de visitantes, con una fuente de agua potable, que sirvió para que en mayor o menor medida nos pudiéramos refrescar, algunos casi se bañaron con el agua fresca que manaba del grifo.

A partir de Cartajima, de nuevo carril descendente hasta el arroyo, y a continuación, como no podía ser de otra forma, carril ascendente hasta Parauta, donde llegamos a las 17:15 horas, todos agrupados.

En el aparcamiento, descansamos y nos hicimos la preceptiva foto con la bandera del Club, dando por finalizada la ruta, con las despedidas y deseos mutuos de volver a disfrutar de una nueva jornada en los montes y bosques de nuestra tierra.


RECORRIDO DESDE ESTEPONA


VISTA SATÉLITE


MAPA TOPOGRÁFICO


PERFIL DE ALTURA

PARTICIPANTES
De izquierda a derecha, detrás: María Fernández, Colette Blanchard, Margaret O´Connor, Marina Arenaza, Antonia Torrecilla, Lola Criado, Miguel Ángel Pernas, Yolanda García.
Delante: Rodolfo Mugnolo, Rosa María Martín, Javier Duarte y Raquel Choppi.

GALERIA FOTOGRÁFICA
Fotos: Lola Criado, Javier Duarte e Ignacio Pérez de Vargas.





sábado, 19 de octubre de 2013

Recorrido circular desde Jubrique a Genalguacil.

CRÓNICA: PURA RUEDAS
El verano se resiste a marcharse y el otoño no termina de llegar, así podemos definir desde un punto de vista climatológico la ruta del sábado Jubrique-Genalguacil-Jubrique.

Salimos a las 8:30 horas, una vez que los diecinueve integrantes de la excursión nos reunimos en el habitual punto de encuentro, Bar Estadio, Estepona.

La ascensión en coche desde Estepona a Peñas Blancas (15 km) nos ofrecía, en un día soleado y luminoso, fantásticas vistas de las diferentes zonas de la costa, según la orientación de los cientos de curvas de la carretera.

Una vez alcanzado el cruce de Peñas Blancas, nos dirigimos a Jubrique (17 km), por la típica carretera de montaña, en esta ocasión, con vistas al valle del río Genal, en cuyas laderas podemos ver a lo lejos los pueblecitos, como pequeñas manchas blancas, rodeadas del color verde de los bosques.

A la entrada de Jubrique, aparcamos los coches, y a continuación, iniciamos nuestro recorrido, aproximadamente a las 10 horas.

La primera parte de la ruta, la hicimos por un carril descendente hasta llegar al arroyo Monardilla, cuyo cauce cruzamos, ante el escaso caudal de agua, sin necesidad de utilizar un puente de madera, que se encontraba situado en el lecho del río.

A partir de ese punto, la ruta continúa por un sendero ascendente, rodeado de castaños y alcornoques, si bien, salpicado de nogales, madroños, olivos y otras especies.

En muchos  tramos del carril, el suelo aparecía cubierto por un manto de erizos secos, unos vacíos y otros con castañas en su interior, lo que nos permitió recoger algunas para consumo de los senderistas, eso sí, sólo las que se encontraban en el carril público, respetando los límites de las fincas privadas.

Durante el recorrido, en algunos tramos, pudimos observar a nuestra derecha la sierra que separa el río Genal del Guadiaro, en cuya ladera, se encuentran los pueblos de Banarrabá, Algatocin y Benalauría.

En otros tramos, a nuestra izquierda, aparecía la cara norte de Sierra Bermeja, cuyo perfil queda dibujado en el horizonte, resaltando su punto más alto Los Reales.

Al llegar a la parte más alta del sendero, pudimos disfrutar de las vistas de la cara norte de Sierra Crestellina.

El descenso hasta Genalguacil lo hicimos por un sendero más estrecho, sin dificultad, donde llegamos a las 12:45 horas.

Una vez reagrupados, recorrimos el pueblo y nos hicimos algunas fotos junto a las esculturas que adornan sus calles hasta llegar a la Venta Las Cruces.

Nos encontramos con la agradable sorpresa que en la Venta, nos estaba esperando Chema, que había subido en bicicleta desde Estepona hasta Peñas Blancas y desde allí hasta Genalguacil directamente por la nueva carretera, pendiente de asfaltar en algunos kilómetros.

El ciclista y los senderistas, todos juntos,  disfrutamos de una buena comida a un precio más que razonable.

A las 15:30 horas, decidimos iniciar la segunda parte de la ruta, es decir, el regreso a Jubrique, por otro camino diferente, en principio más corto y cómodo, y así fue durante la primera parte por un carril en suave ascenso y posteriormente con un descenso pronunciado hasta el arroyo Monardilla.

Sin embargo, a partir del arroyo, la cuesta de Banajarón, se convirtió en el tramo más complicado de la ruta, y en especial, el último tramo conocido como Matagallar, en parte empedrado, hasta llegar a nuestro punto de destino, Jubrique.

A nuestra llegada, nos encontramos al pueblo en plena actividad, con numerosos vehículos, en los que los propietarios de las fincas  transportaban sacos de castañas con destino a la Cooperativa, situada junto al aparcamiento, en el que habíamos estacionado nuestros coches por la mañana.

Así completamos la jornada de senderismo, preguntando sobre la ruta del próximo sábado.



VISTA SATÉLITE

MAPA TOPOGRÁFICO

PERFIL DE ALTURA

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
Fotos: Pura Ruedas, Roque Jesús Gómez, Juana Palomares y Yolanda García)


sábado, 12 de octubre de 2013

Recorrido circular por Pinar del Rey

CRÓNICA: PURI RUEDAS

El Pinar del Rey es un parque periférico de 338 hectáreas, situado al Norte del pueblo gaditano de San Roque. Se trata de un paraíso forestal singular, en el que la Marina española plantó árboles con la finalidad de suministrar madera para la construcción de los barcos de guerra. Una vez terminadas las guerras napoleónicas, el pinar dejó de servir a la Armada y se convirtió en un pulmón natural del Campo de Gibraltar, junto con el Parque Natural de los Alcornocales. 

Como todos los sábados, fijamos el punto de encuentro junto a la entrada del Bar Estadio de Estepona, en esta ocasión a las 8.30h, para partir en tres coches en dirección al municipio de San Roque, donde disfrutamos de un buen desayuno en la Cafetería Cruz Blanca, frente al Teatro Municipal, en la actualidad, denominado Juan Luis Galiardo.

En el punto kilométrico 4,5 de la carretera CA-9203 aparcamos los coches, para iniciar la ruta a través del inmenso mar de pinos que nos rodeaba, en un día soleado, con una ligera brisa marina que nos regalaba una agradable temperatura.

Iniciamos el recorrido en la parte sur del Parque, en la que se encuentra la Zona Recreativa con infraestructuras de picnic y barbacoa, el arroyo de Alhaja y el Aula de la Naturaleza, caminamos en dirección a la zona norte, hasta llegar al Tajo del Pajarraco y al Cerro del Águila, desde donde disfrutamos de unas maravillosas vistas sobre el pinar y la bahía de Algeciras.

La Fuente de la Alhaja se encuentra justo a la entrada del Pinar, que podéis ver en la galería fotográfica de la ruta, en la que aparece nuestro compañero Miguel Pernas.

A lo largo del recorrido, nos encontramos con pinos y alcornoques centenarios, que nos daban la bienvenida con sus majestuosos troncos, marcados con grietas curtidas por el paso del tiempo, por la lluvia y el viento.

Bajo uno de esos pinos, nos hicimos varias fotos, en las que parecemos seres 
insignificantes, a la vista del tamaño del árbol centenario.

José Antonio Quirós actuó de guía a lo largo de la ruta, demostrando en cada momento su fantástico sentido de la orientación en plena naturaleza.

De regreso al aparcamiento, decidimos prolongar la jornada festiva del día del Pilar, con una comida en San Roque y así lo hicimos.

Una vez terminada la comida, cerramos el capítulo de este sábado, con el deseo de disfrutar de la ruta del próximo.

   MAPA DEL RECORRIDO POR CARRETERA HASTA SAN ROQUE

   VISTA DE LA RUTA DESDE SATÉLITE

    MAPA DE LA RUTA EN TRES DIMENSIONES

     PERFILES Y LONGITUD DE LA RUTA

PARTICIPANTES:

De izquierda a derecha: José Antonio Quiros, Marisa Dávila, Violeta Montequín, Miguel Ángel Pernas, Rima, Margaret O´Connor, José Luís Jiménez, Ignacio Pérez de Vargas, Pura Ruedas, Juan Manuel Usero, Colette Blanchard y Sofía Mateos. 

GALERÍA FOTOGRÁFICA
Fotos: Pura Ruedas