sábado, 24 de agosto de 2013

Recorrido por las playas de Zahara de los Atunes y Atlanterra

CRÓNICA: MIGUEL ALONSO


El sábado día 24 de agosto realizamos la excursión programada para este día un pequeño grupo de socios, desplazándonos hacia Zahara de los Atunes. De Estepona salimos, pasadas las 8 de la mañana, por la Autovía del Mediterráneo A-7 en sentido Cádiz. Al pasar a la altura de Tarifa la bruma nos impedía ver con nitidez la costa magrebí, situación que se mantuvo durante todo el día. El viaje transcurrió en animada conversación con los compañeros de viaje. Llegandos al kilómetro 56,2 tomamos el desvío que salía a la izquierda y que nos introdujo en la carretera A-2227.


Recorrimos unos diez kilómetros hasta llegar al arroyo Cachón, que cruzamos a través de un puente, entrando en el núcleo urbano de Zahara y siguiendo las indicaciones, giramos en un cruce a la derecha hasta llegar a la altura de los restos del antiguo Palacio Jadraza, que dejamos a nuestra izquierda, continuado hasta la playa donde dejamos aparcados los coches en los aparcamientos existentes al lado del Hotel Gran Sol, cuando eran las diez y cuarto de la mañana. Desde Estepona habíamos invertido un tiempo de unas dos horas en hacer un recorrido de 112 kilómetros.

Nos vestimos de playeros, y nos dirigimos hacia la playa los cinco compañeros que nos habíamos dispuesto a pasar la jornada playera: Violeta, Marja, Juan Manuel, Dari y Miguel, el que os narra esta crónica.

Atravesamos una franja de terreno dunar a través de una de las muchas pasarelas que había a lo largo de una playa inmensa, de más de seis kilómetros de longitud y muy ancha, con una dorada y fina arena bañada por las frías aguas atlánticas en plena Costa de la Luz.

Nuestro proyecto consistía en recorrer la playa de un extremo, cerca de la desambocadura del río Cachón al oeste, hasta el extremo contrario, al este, donde el Cabo de la Plata avanza hacia el mar impidiendo el paso a la cercana playa denominada por los zahareños “Playa de los Alemanes” y en donde se encuentra un viejo búnker en el punto más extremo del cabo (11:50 h). Al fondo se divisaba el Faro de Camarinal o «Faro de Gracia» situado entre la ensenada de Bolonia y Zahara de los Atunes.

Después de las fotos de ritual decidimos hacer el camino inverso, hacia el lugar donde habíamos comenzado el recorrido, parandonos varias veces para darnos unos baños en un agua que ya no notábamos tan fría, al contrario, nos resultaba estupenda.

Después de una ducha decidimos acercarnos a donde habíamos dejado los coches, cerca del hotel y comer (14:50 h) en un bar cercano unas tostas de atún, calamares, gambas cocidas y una ensalada de tomate aliñado acompañado por cervezas y tinto de verano que nos supo a gloria.
Un espléndido día en un bello lugar y en muy grata compañía, como siempre.
Después de la comida, nos fuimos a tomarnos unos cafés y helados en el Restaurante Almadraba (16:31 h), en el centro del pueblo. Después nos fuimos a una panadería que nos recomendaron para comprar un tortas de almendras típicas del lugar.




  MAPA RECORRIDO POR CARRETERA A ZAHARA DE LOS ATUNES
  
  El grupo ante la entrada al Castillo de las Almadrabas. De izquierda a derecha: Miguel Alonso, Violeta Montequín, JUan Manuel Usero, Dari Mohamed y Marja Bolscher.

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
(Fotos: Miguel Alonso)




No hay comentarios:

Publicar un comentario