sábado, 27 de junio de 2015

Recorrido de Genalguacil por el río Genal a la Venta San Juan



CRÓNICA: MIGUEL ALONSO
De Estepona salimos a las ocho y veinte de la mañana un grupo de 18 compañeros distribuidos en 4 coches, dirigiéndonos a la avenida de Andalucía para desviarnos por la carretera MA-8301 hacia el puerto de Peñas Blancas (975 m).

Desde este lugar continuamos hacia Genalguacil, por la carretera MA-8302, que sale a la izquierda, y que nos llevaría directamente al pueblo después de haber recorrido, desde Estepona, 41 kilómetros en unos 45 minutos. La carretera tenía un trazado de muchas curvas, por lo que debimos conducir con precaución.

Ya en Genalguacil, tuvimos que atravesar el pueblo hacia la salida del mismo, parando ante la Venta Las Cruces (9:20 h), lugar donde comenzamos el sendero hacia el Prado de la Escribana, junto al río Genal.

En este lugar tuvimos que esperar a que, en dos coches conducidos por José Luis y José Antonio, regresaran de la Venta San Juan, distante unos 3,5 kilómetros, lugar donde finalizaba la ruta, a dejar uno de los coches para, al termino de la ruta, volver en un coche con los conductores a recogerlos.

El río Genal
Sin duda, el Genal y sus afluentes es la unidad ambiental más destacada de esta etapa, tanto por la belleza de su cauce con sus vegas, meandros y sotos como por las actividades tradicionales vinculadas al río y su ribera, como son las huertas y los molinos.

El paisaje es totalmente forestal, con diversas especies arbóreas dominantes, en especial alcornoques y quejigos, pero también castaños y pinos resineros.

El bosque en galería multiespecífico tiene un papel preponderante en el fondo de un valle en forma de “uve” muy cerrado, con fuertes pendientes, en un terreno de esquistos y pizarras. Entre las especies de ribera destacan los grandes álamos y chopos, los sauces y los tarajes.

La ruta
Al fin, una vez de vuelta los compañeros, iniciamos la bajada hacia el río (10:00 h). En el arcén de la carretera había una tablilla indicativa de la dirección a seguir, el sendero de pequeño recorrido (PR-A 240) de Genalguacil a Benarrabá, dejando a nuestra derecha una pista polideportiva para después abandonar el trazado de la vereda de los Limones y del PR-A 240 y encaminarnos por la vereda de las Cañas, que se desprendía a la izquierda por una fuerte pendiente, donde otra tablilla en un poste indicaba 4.600 metros al Prado de la Escribana.

 
A llegar a la altura de un grupo de chaparros alineados con el sendero, descubrimos a la izquierda un carril, al cual se accedía por una angarilla. Por el margen contrario discurría el arroyo de las Cañas. El sendero acababa uniéndose al carril de acceso a la casa de las Cañas. Inmediatamente después nos unimos al carril principal (10:35 h), tomándolo hacia la derecha. Un poco más adelante, vadeamos por un puentecillo el arroyo de las Cañas para continuar caminando un buen trecho en llano con el río Almarchar a nuestra izquierda.


Continuamos por la pista forestal que une Benarrabá con Genalguacil, pasando junto a la entrada de la finca El Chicharal, siendo visibles unas palmeras de gran altura junto a la casa. Al poco llegamos al Prado de la Escribana (11:20 h) y allí nos sentamos en una mesa bajo la sombra de un árbol para tomarnos unas frutas.
 
Recorrido por el río Genal
Es uno de los mejores referentes de belleza ribereña y valor ecológico en la provincia de Málaga que atesora una interesante diversidad de especies vegetales y animales, tanto dentro como en los alrededores de sus aguas, al mismo tiempo que conserva enclaves casi vírgenes, poco acostumbrados a la presencia humana.


Después del descanso en la Escribana, continuamos el recorrido dividiéndonos en dos grupos: la mayoría optamos por caminar por el cauce del río y otro pequeño grupo continuó por el sendero balizado correspondiente a la etapa 27 de la Gran Senda de Málaga (Benalauría - Genaguacil).

Caminábamos por cauce del Genal, a través de numerosos túneles de vegetación de ribera, uno de los alicientes de esta ruta fluvial a través de numerosos túneles de vegetación de ribera, que nos esperaban. El agua estaba a buena temperatura y el calor era mitigado por el frescor del agua y la arboleda que nos preservaba del sol.

A nuestra derecha, vimos la pasarelas metálica por las que caminaban los compañeros (11:50 h) que prefirieron ir por el sendero.

 
El paso por el río era lento ya que el cauce estaba cubierto por piedras con verdín, que nos imponían tomar mucha precaución ante posibles accidentes. Pero sí pudimos disfrutar del frescor del agua y de algún chapuzón, a la vez que del canto de los pájaros que abundaban a lo largo del recorrido.

 
Los compañeros que caminaban por el sendero nos contaron que el recorrido fue muy agradable, en un punto tuvieron que servirse de un cable de acero para pasar pegados a una pared rocosa, muy bien instalado, que facilitaba el paso por un corto trecho sin más protección que el cable. El sendero continuaba por varias zonas de bajada y subida, con unos peldaños confeccionados con unos palos de madera atravesados que facilitaban salvar las pendientes y que permitía bajar al río a bañarse.


Los que caminábamos por el cauce del río decidimos en un punto cercanos a la venta, de la que nos separaba unos 45 minutos de camino, salir al sendero para llegar a la hora acordada en la venta para comer. 

Llegamos a una zona más abierta, encontrando con una vieja casa abandonada (14:00 h). Ya estábamos muy cerca de nuestro punto de destino, una chopera, la referencia de que estábamos a la altura del Camping San Juan y los restos de un antiguo molino de agua.

Tuvimos que introducirnos de nuevo en el río, por el que seguimos hacia el puente y por una veredita llegamos a la carretera y al puente, donde está la divisoria de los pueblos: Algatocín y Jubrique. P pasado este la Venta de San Juan, a la que llegamos a las 14:20 horas.

 
Después de asearnos y cambiarnos de ropa, nos sentamos a comer. En primer lugar pedimos unas jarras de cerveza para saciar la sed que traíamos. Unos pedimos carne a la parrilla y otros optaron por platos combinados de pinchos de morcilla, chorizo y trozos de carne con patas fritas, Las ensaladas variadas no faltaron y finalmente cada uno pidió el postre que le apeteció: helado, flan…


Tras un buen rato de sobremesa decidimos, tras la foto del grupo ante la fachada de la venta, irnos al río (17:00 h) a una zona situada en las inmediaciones de la venta. Una playita muy agradable, bajo la sombra de unos árboles, donde reposamos los alimentos tumbados bajo unos chopos, algunos llegamos a dormirnos, mientras otros se volvieron a introducir en el río para darse un último baño en el denominado “Charco Estrecho” o “Charco Picao”.


Después de los baños y el consabido descanso, emprendimos el regreso (19:30 h) a Estepona, donde un reducido grupo decidimos acercarnos al restaurante La Gamba, situado en el Paseo Marítimo, donde nos tomamos unos mojitos junto con unos calamares y pulpo a la gallega.

Un bonito día en que disfrutamos de lo lindo.

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  SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO PUNTO DE CITA EN ESTEPONA

   
  RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A GENALGUACIL

  
  CROQUIS DEL RECORRIDO

  El grupo en la Venta San Juan. De izquierda a derecha: Francisco Quirós, José Luis Gil, Francisca del Río, Manuel Ostos, Juan Andrés López, Toñi Torrecilla, Luis Clemente, Jesús Díaz, Pilar Villar, Manuel Muñoz, Faustino Manjón, Paula López, Lola Criado, José Antonio Quirós, Ángeles Cruz, José María García, Miguel Alonso y Juan Carlos Huertas.

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
(Fotos : Jesús Díaz, Lola Criado y Miguel Alonso)

sábado, 20 de junio de 2015

Fiesta entrada del verano: ruta por la Senda Litoral y asado argentino en la huerta María López de Estepona


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

A principios de semana Miguel y Margaret comenzaron los preparativos. El viernes los continuamos, Miguel, Manuel y el que escribe, recogiendo las mesas y utensilios varios del trastero de nuestra compañera Anita y las sillas de la Asociación de Familiares y Enfermos de Alzheimer de Estepona (AFA), que gustosamente nos cedió Pepi González.

El sábado quedamos para desayunar en la Churrería La Cordobesa, después nos dirigimos al aparcamiento del río La Cala donde nos esperaban el resto de compañeros. Miguel no nos acompaña ya que se queda para organizar todo convenientemente en la Huerta de María López junto con Carlos de Lara, Sofía Mateos, María Fernández y José Luis Gil.

Pensábamos hacer un trayecto en autobús para no demorarnos demasiado en la vuelta, pero justo cuando nos preparábamos para salir pasó el autobús. Tras unos minutos de conversación decidimos no esperar al siguiente y comenzar la ruta bajando a la playa por el restaurante La Gamba junto al paseo marítimo.

La mañana no está muy calurosa, buscamos el sendero adentrándonos en el los eucaliptos, para tras unos metros, volver a la playa donde el terreno es más cómodo. Algunos compañeros siguen por la plataforma de madera que transcurre paralela a la playa.

Hacemos un recorrido que coincide, en parte, con el de la Etapa 30 de la Gran Senda de Málaga (GR 249) y la con el de la etapa 10 de la Senda Litoral (GR-92), proyecto que unirá los 180 kilómetros de costa de la provincia de Málaga, prácticamente llano, con algunos ascensos y descensos ya que transitamos a nivel del mar, caminando en sentido este, de Estepona hacia Málaga.

Vamos pasando las sucesivas calas con tramos de arena y otros de cantos rodados mas complicados...

Atravesamos la desembocadura de arroyos y ríos de la cuenca de Sierra Bermeja que, por sus valores ecológicos, han sido declarados de interés comunitario.

Algunos hoteles y chiringuitos que se distribuyen a lo largo del recorrido y que nos sirven para realizar algunas paradas y reagruparnos.

La ruta presenta a su vez un gran interés histórico ya que contemplamos algunas torres atalayas de época medieval, que se levantaron para la vigilancia frente al ataque de piratas y corsarios.

Al río Padrón llegamos después de caminar 3,2 kilómetros en unos 50 minutos, y a la Torre del Velerín en media hora tras otros 1,4 kilómetros de recorrido. Otra media hora para llegar a la Torre Almenara, tras 2 kilómetros y al río Guadalmansa en unos 15 minutos tras 1 kilómetro.

Tras recorrer 7,5 kilómetros llegamos a la urbanización y Torre de Guadalmansa, continuando una parte nueva de paseo que han abierto hasta el Hotel Playa Bella, justo en la desembocadura del río Guadalmansa, donde decidimos a la sombra de unos eucaliptos tomar algo de alimento y dar por finalizado el primer tramo de la ruta..., momento que aprovechan algunos compañeros para darse un resfrescante baño.

Reiniciamos la vuelta pidiendo a unas turistas rusas en su idioma, que habla perfectamente Violeta, que nos hagan la foto junto a la Torre.

Ya va haciendo algo más de calor pero aún así el día está agradable y es cómodo caminar en animada conversación con los compañeros.

La cabeza impone un ritmo muy rápido sin apenas paras hasta llegar al río Padrón donde nos reagrupamos, decidiendo algunos continuar por los acerados paralelos a la playa mientras que otros continuábamos por la arena.

Tras dos horas llegamos a las inmediaciones de Carrefour, momento en que nos dividimos de nuevo, Margaret, Manuel y Violeta se dirigen al centro comercial a comprar agua y recoger el coche. Isabel, Lola y Jesús aprovechan para un nuevo baño y otros terminamos la ruta por donde la comenzamos tras recorrer 16 kilómetros en un tiempo de 4:30 horas.

Nos dirigimos después a la la huerta María López donde nos espera el resto de compañeros. Sofía, Carlos, José Luís y Miguel ya estaban allí preparando las carpas, mesas y la comida. Mas tarde llegaron María Luisa y Roque que prepararon la sangría y Purí e Ignacio que se habían incorporado más tarde.

La parrillada consta de tres conejos que trajo Manuel, pollo, costillar cortado en tiras, matambre abierto, de ternera o de cerdo, vacío, pollo, entrañas de ternera, chorizos y morcillas. Completamos el asado con vegetales como: cebollas blancas, calabacines, berenjenas, pimientos rojos y verdes, todo ello  condimentado con aceite de oliva y sal.

El aderezo tradicional es el chimichurri, una salsa fría picante. Es el aderezo argentino por antonomasia, una salsa hecha con ingredientes naturales con el que acompañamos el asado para comerlo y disfrutar de tan deliciosos bocados que Carlos, ayudado por Sofía y también por José Luís nos prepararon.

Roque y María Luisa se encargaron de la sangría, tan buena y refrescante como siempre. Violeta hizo una ensalada muy completa y bien condimentada que nos sirvió, junto con el buenísimo gazpacho que hizo Miguel para poner el contrapunto a la carne y terminar con unos melones y sandía muy refrescantes.

Una comida variada y sabrosa que agradecimos con aplausos, por iniciativa de Margaret, a nuestros compañeros.

Después de comer, María Luisa nos deleitó con su té moruno, que nos acompañó en la animada charla de sobremesa: polos para Rumanía, últimas novedades del viaje, próximos viajes... salidas,... situación política en Grecia...

Algunos compañeros comienzan a irse y decidimos recoger. A las 19:00 horas todo está recogido, agradecemos a nuestros anfitriones, Puri e Ignacio, la deferencia que han tenido una vez más, al cedernos esta bella huerta para realizar la comida, y nos marchamos.

Tras dejar las sillas en el almacén de la AFA, algunos compañeros nos vamos al restaurante La Gamba, donde con unos mojitos nos relajamos con las anécdotas e incidencias del día.

A las diez, algunos nos marchamos, mientras que los demás terminaron con unas raciones y cervezas en La Gitanilla, este día tan completo.



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  MAPA DEL PUNTO DE CITA E INICIO DE LA RUTA Y PARA IR A LA HUERTA

VISTA SATÉLITE


MAPA TOPOGRÁFICO

PERFIL DE ALTURA








 
PARTICIPANTES RUTA
En jardines urbanización junto a la Torre de Guadalmansa, de izquierda a derecha: Jesús González, Marisa Salgado, Rafael Rodríguez, Isabel Naranjo, Manuel Muñoz, Lola Trillo, Margaret O´Connor, Miguel Pernas, Violeta Montequín y Lola Criado.

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Fotos: Lola Criado y Rafael Rodríguez)  

sábado, 13 de junio de 2015

Recorrido por los acantilados de Tarifa a la Torre Vigía de Guadalmesí, dentro del Parque Natural del Estrecho


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

Desde Estepona salimos, pasadas las ocho de la mañana, un grupo de 14 socios repartidos en tres coches con dirección a Tarifa, a la que llegamos 9:30 horas, después de recoger a nuestro compañero Paco González en la Alcaidesa.

Aparcamos los coches en el aparcamiento de pago situado detrás del Hogar del Pensionista. Desde allí nos dirigimos a la plazoleta donde se ubicaba la Puerta del Retiro, junto a la histórica muralla de Tarifa, en cuya plaza se encuentra la estatua del general malagueño Francisco Copons y Navía, que tuvo una parte importante en la historia de la Tarifa asediada por las tropas napoleónicas en 1811, justamente en este lugar fueron derrotadas las tropas napoleónicas que no lograron conquistar Tarifa.

Atravesando la plaza y al llegar a la altura de la iglesia de San Mateo, paramos a desayunar en el Restaurante-Cafetería Morilla, donde nos esperan Pilar y Jesús, situado frente a la iglesia de San Mateo, en la calle Sancho IV El Bravo.

Después del desayuno (10:30 h), nos dirigimos de nuevo hacia la Puerta del Retiro y continuamos por la calle María de Molina, bordeando la muralla bajo el castillo de Sancho IV El Bravo, llegando a un camino en subida, denominado “Vista Alegre”, según rezaba en unos de los pilares situados a la entrada por el que pasamos, para adentrarnos por una senda de tierra hacia la costa siguiendo las indicaciones de Cañada Real.

Este recorrido tiene interés por las impresionantes vistas del continente africano y las formaciones geológicas de las paredes de los acantilados y las plataformas de abrasión en las zonas intermareales, unas formaciones sobre las rocas llamadas “rasas mareales” plataformas, al nivel de la marea baja, que aparecen por delante de un acantilado rocoso debidas a la erosión del mar sobre la roca.

A lo largo del recorrido podemos ver la flora característica de esta zona de monte bajo mediterráneo como: palmitos, brezos, lentiscos y érguenes.

Señalizada con balizas verdes de Vía Pecuaria, serpentea la costa sobre los acantilados del litoral de Tarifa hacia Algeciras, sembrada de pastizales costeros y de ganado que campa a sus anchas.

Lo realizamos, en su mayor parte en paralelo al litoral, siguiendo las indicaciones de Cañada Real, con la vista del Estrecho de Gibraltar y la costa magrebí cruzando algunos arroyos, hoy en día secos por la falta de lluvia.

Al poco de iniciar el recorrido, tuvimos que salvar un barranco bajando por una escalinata excavada en la ladera, con barandilla de madera y unos peldaños algo incómodos para bajar, que nos llevaron a un puente de madera (10:45 h), que nos permitió atravesar un arroyo, continuando el camino, con varias subidas y bajadas, que nos permitía costear los acantilados por arriba.

El día, que en un principio estaba nublado, fue mejorando según avanzábamos por un itinerario sorprendente, ya que no es muy frecuente ver cómo pastaba un rebaño de vacas tan cerca del mar y junto a ellas algunos terneritos.

La costa africana al fondo, y los acantilados y las espectaculares plataformas de abrasión, vestigios visibles de los efectos producidos por los fuertes vientos del estrecho a lo largo de miles de años nos acompañan en nuestro recorrido.

Algunas paradas para hacer fotos, relajarnos con las vistas y tomar algo de alimento junto a antiguos búnkeres militares, ya en desuso.

Después continuamos nuestra marcha y a nuestra izquierda, por encima de nuestras cabezas vamos dejando atrás el Monte Camorro, con sus antenas y el edificio del emblemático Centro Zonal de Coordinación de Salvamento, conocido como Tarifa Tráfico, que desde hace ya casi veinticinco años atiende el tránsito naval por el estrecho y su seguridad, en uno de los pasos de mayor congestión del mundo.

Recorridos unos 8,5 kilómetros, llegamos a la altura de la antigua Torre Vigía de Guadalmesí (14:00 h), construcción que data del siglo XVII y que fue construida durante el mandato de Felipe II. Cuenta la leyenda que esta torre se edificó para defender la costa ante los continuos ataques de los piratas bereberes que asolaban la costa por esta zona.

En las inmediaciones a la torre, vemos el observatorio desde el que se puede avistar el vuelo de las aves que cruzan el estrecho hacia el continente africano, momento que aprovechamos para realizar la foto de grupo.

Continuamos unos metros hacia la desembocadura del río Guadalmesí para refugiarnos el viento de poniente y buscar un lugar para comer. Unas recientes obras han modificado la playa por lo que avanzamos unos metros sobre las rocas y rasas acomodándonos en los huecos que nos proporcionan abrigo y asiento con unas excelentes vistas del estrecho.

Después de un descanso (15:15 h) regresamos por el mismo sendero a Tarifa.
El viento de Poniente nos hace más llevadera la vuelta y el calor que se hace presente en algunos momentos.

La marcha que imprimen los compañeros que van delante es rápida, aunque realizan algunas paradas para que nos reagrupemos, llegando a Tarifa a las 18:00 horas.

Después de dejar las mochilas en los coches, volvemos a la calle principal, donde buscamos acomodo en las distintas cafeterías que allí hay, no sin alguna dificultad, dada la hora y el número de compañeros, para, con un surtido de la pastelería "La Tarifeña", tomar unos cafés y refrescos.

Algunos compañeros regresan, mientras que otros iniciamos un tour por "Tarifa la nuit" que nos llevó a bares de cócteles como el Aloha en la Plaza San Hiscio, después una breve parada en el coche para buscar algo de abrigo, ya que el frío y la humedad arrecian. 

Una vez disfrazados de surferos muy "sui generis": chandall, calcetines diferentes, chubasqueros... reiniciamos el tour en el "Bar Rico" frente a la "Carcel Real", en calle General Moscardó, donde degustamos, muy bien atendidos por las simpáticas camareras, la variada gastronomía del lugar: croquetas de choco, atún encebollado, adobo... etcétera.

Continuamos de tapeo por la zona céntrica de Tarifa, intentando poder acceder a alguno de los bares que estaban a rebosar de gente: El Lola Tapas, El Paseillo, El Tapabocas, hasta llegar de nuevo a la Plaza de San Hiscio donde completamos la carta con: gallo rebozado y calamar plancha, dando por terminada la faceta gastronómica.

Unos mojitos, de nuevo en el Aloha, para concluir el tour y regresar a Estepona al lugar de salida a las 01:30 horas, con el convencimiento y la satisfacción de haber sacado el máximo partido a este variado día.

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   SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO, PUNTO DE CITA EN ESTEPONA
 
  RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A TARIFA

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MAPA TOPOGRÁFICO
PERFIL

PARTICIPANTES
En el mirador de aves de la Torre del Guadalmesí, de izquierda a derecha: Francisco Sánchez, María Jesús Infante, Lorraine Viaga, Juan Carlos Viaga, Marta López, Martine Colombu, Violeta Montequín, Isabel López, Ana María de Torres, José Luís Gil, Manuel Muñoz, Miguel Alonso, Javier Duarte, Rosa María Martín, Paco González, Jesús Díaz, Rafael Rodríguez y Pilar Villar

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Jesús Díaz, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez)