martes, 28 de febrero de 2012

Recorrido y día de Andalucía en Gaucín

CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ


Del bar Estadio de Estepona partimos en cuatro coches un grupo de 14 compañeros en dirección al pueblo de Gaucín a donde llegamos sobre las 9:45 h aparcando los coches a la entrada del pueblo y dirigiéndonos posteriormente andando en dirección Este, hasta llegar, tras cruzar varias calles a un céntrico café-bar donde desayunamos café churros y tostadas.

Posteriormente salimos del pueblo siguiendo una pista que, entre alcornoques, descendía suavemente hacia el río Genal. Tras franquear algunas vallas para ganado y andar por unos tramos elevados y arenosos, nos dirigimos de nuevo a una pista más cómoda, hasta el fondo del valle, en un recorrido de unos 4,5 km. Al acabarse la pista, seguimos una vereda, junto a una valla cinegética, que nos llevaría a una cerca de acceso a un cortijo, que Belén hubo de saltar y abrir para que pudieramos pasar el resto del grupo.

Iniciando una larga y pronunciada subida hacia el castillo y aledaños del pueblo. Una vez reagrupados en la entrada al pueblo, descendimos por una pista en dirección Oeste para subir posteriormente por la ladera sur de la montaña.

Gracias a que nos encontramos con Manuel, un pastor que cuidaba de su rebaño de 54 cabras, quien muy amablemente nos acompañó e indicó el acceso hacia el pueblo. Nos contó que este acceso llevaba poco tiempo en funcionamiento y que había sido arreglado por el Ayuntamiento debido a la insistencia de los senderistas.

Era un tramo relativamente corto y empinado que discurría por un terreno muy pedregoso y de abundante vegetación, lo cual añadía aún más atractivos a las vistas que nos acompañarían durante el ascenso: Sierra Crestellina, Sierra Bermeja y el Valle del Genal. El grupo se dividió en dos partes, quedando atrás nuestra "jabata" Lucía (la socia más joven del club, de tan sólo siete años), Charo, Javier, Miguel, Gregorio y Rafa que subian a un ritmo más tranquilo. 

Ya en el pueblo, nos dirigimos hacia el Ayuntamiento y al antiguo convento de las carmelitas para saborear la paella que nos ofrecia el Ayuntamiento con motivo de la festividad del Día de Andalucía. No tuvimos mucha suerte ya que a pesar de llegar puntuales, 14:30 h como estaba anunciado, vimos salir los últimos platos cuando aguardábamos en la cola. La cara de algunos era un auténtico poema..., pero los coordinadores reaccionaron rápidamente dirigiéndonos en coche en dirección a Ronda, a la Venta Las Corchas, distante unos kilómetros, donde pudimos comer, tras una larga espera, un plato típico de los montes: huevos, patatas, lomo y chorizos, o un potaje de garbanzos con setas y espinacas, todo regado con buen vino.

Posteriormente regresamos a Gaucín con la intención de visitar el castillo, pero tampoco tuvimos suerte con el horario ya que lo cerraron cuando llegábamos a la puerta de acceso.

Finalmente regresamos a Estepona haciendo, eso si, una parada previa en la Venta Crestellina para comprar quesos de la misma marca y merendar.

Un día en el que no nos acompañó la suerte con la paella y la visita al castillo, pero al que supimos sacar todo el partido posible.




De izquierda a derecha: Charo, Yolanda, Miguel, Lucía (la pequeña socia), Lupe, Ana Ortiz, Javier, Chema, Anita, Rafa, Trevor, Belén, Gregorio y Roque. (Foto: anónimo).

Aquí tenéis el vídeo y las fotos de este día. Para visualizar ambas, haced doble clic sobre las imágenes.



Vídeo Gaucín

Galería Fotográfica

sábado, 25 de febrero de 2012

Recorrido por Conejeras, la Fuenfría y el cerro Cascajares

CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

De Estepona salimos, del lugar habitual, en dirección a Ronda, parando en la Venta El Navasillo para desayunar. Después del desayuno, una vez reagrupados, nos dirigimos un grupo compuesto por 23 compañeros a la entrada al Parque Natural de la Sierra de las Nieves, y tras recorrer unos metros, llegamos al Camping Las Conejeras en donde dejamos aparcados los coches.

Una vez ataviados con las mochilas, comenzamos la andadura tomando la pista en dirección Este hasta llegar a una balsa de riego donde, a sugerencia de Manolo Manzanares, tomamos el carril de los Quejigales que nos conduciría, tras recorrer un kilómetro, hasta la pista principal siguiendo por ella, junto al cauce del arroyo, para llegar a la Fuenfría Baja tras un recorrido de 2,8 km aproximadamente y después al cortijo de la Fuenfría Alta, donde dimos con una zona recreativa y los restos de un antiguo cuartel de la Guardia Civil, en ruinas, cercano a una fuente de agua. 

Continuamos por la pista de la derecha, que ascendía progresivamente, hasta llegar al Puerto de los Realejos, bajo el monte Abantos y junto al Peñón del Robledal. Después de esperar a los rezagados, buscamos una vereda muy angosta y escasamente señalizada en la vertiente sur del Peñón, desde la que pudimos contemplar los picos de la Concha y el Lastonar.  

Ya en el collado, descendimos hasta la base del pico Cascajares, junto a una cantera de mármol, donde el grupo se dividió en dos. Algunos miembros se quedaron comiendo en este lugar, mientras Manolo y Carlos de Lara condujeron al resto por una pista muy pedregosa hasta el ascenso al pico. Tras una subida corta, pero muy dificultosa por el tipo de terreno, llegamos a la cima, a la altura del vértice geodésico, desde donde contemplamos unas vistas excepcionales: Valle del Genal, Torrecilla, Sierra de las Nieves, Gibraltar y África. 

Volvimos a reagruparnos para descender hasta la Fuenfría Alta donde nos refrescamos en la fuente e iniciamos tranquilamente el regreso por la pista de la mañana, hasta completar un total de 18,4 km según el GPS que estrenábamos en esta excursión. 

Merendamos en la venta El Navasillo, regresando después a Estepona. A un reducido grupo aún le quedaron fuerzas para rematar la jornada en la cafetería Ophira de Estepona, donde tomamos café unos y otros unas cervezas.

Un largo día, pero muy variopinto e interesante.





De izquierda a derecha: Pepe, Jaime, Robert, Sofía, Carlos, Manolo, Rafa, Pepi, Chema, Ángeles, Luisa, Violeta, Miguel, Margaret, Mike, Ana Ortiz, Gregorio, Lupe, Belén, María Encarnación, José Viaña, Ana Bes y Azahara.


Aquí tenéis el vídeo y las fotos de este día. Para visualizar ambas, haced doble clic sobre las imágenes.


Vídeo Cascajares


Galería Fotográfica

sábado, 18 de febrero de 2012

II Encuentro senderista en Istán

CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ


Salimos del lugar habitual en dos coches para unirnos a Chema que nos espera en San Pedro de Alcántara, en total somos once más dos compañeros que se nos unieron en  Istán.

Dejamos los coches en la parte alta del pueblo y bajamos hacia la plaza del ayuntamiento. Como llegamos  pronto, tuvimos tiempo de desayunar tranquilamente en un bar cercano.

Nos inscribimos en las oficinas municipales recibiendo un sombrero, pasaporte y almanaque con motivos alusivos al pueblo.

La organización nos explica el sentido de este II Encuentro Senderista de Istán, da unas pequeñas indicaciones sobre la ruta que vamos a seguir y nos invita a participar el año próximo.

Partimos de la plaza unas 150 personas aproximadamente a las 11:00 h. hacia la parte alta del pueblo para visitar el nacimiento del río Molinos. Volvemos sobre nuestros pasos unos 100 m para retomar el sendero que bordea el pueblo siguiendo una antigua acequia árabe, la Acequia del Chorro. Nos acompañan quejigos, alcornoques, bellas vistas del valle y edificaciones dispersas a lo largo del río.

Tras llegar al antiguo lavadero, en el centro del pueblo, cruzamos algunas calles y salimos en dirección oeste hasta un mirador elevado sobre la cabecera del pantano de La Concepción. La organización aprovecha para realizarnos una foto a todos los participantes y reagruparnos.

Volvemos en dirección al pueblo unos 200 m y tomamos una vereda muy estrecha y angosta que desciende hacia una pista que nos llevará a pie de pantano. Cruzamos la cabecera con la ayuda de los voluntarios de protección civil y continuamos por la ladera este del pantano, comenzando una subida larga y pronunciada de unos 2 km aproximadamente.

Esta pista termina en la carretera de acceso al pueblo. La cruzamos y nos dirigimos a la zona de la Ermita de San Miguel donde nos esperan unas paellas preparadas por la organización.

Tras unos refrescos, las paellas están listas y comemos distribuidos en distintas mesas diseminadas por la ladera contigua a la ermita. La organización aprovecha para hacer entrega de unos regalos a los participantes consistentes en unas agendas, guías senderistas y motivos publicitarios. El sorteo fue favorable a los miembros del grupo ya que resultaron premiadas: Francisca, Lupe, Belén y José Antonio.

Tras recoger platos y restos de comida, agradecemos a la organización las atenciones recibidas y volvemos siguiendo una ruta cercana a la ermita, dirección noreste, hasta llegar de nuevo a los coches.

Antes de marcharnos decidimos volver al bar de la mañana para despedirnos con un café y algunos dulces típicos de Istán, a los que nos invitaron Ana y Roque.

Una excursión más corta que de costumbre, pero igual de intensa y divertida en compañía de amigos.



De izquierda a derecha: Chema, Rafa, Roque, María, Charo, J. Antonio, Lupe, Gregorio, Ana, Margaret, Francisca y Francisco. Después se uniría José Garzón. (Foto: anónimo).

Aquí tenéis el vídeo y las fotos de este día. Para visualizar ambas, haced doble clic sobre las imágenes.

Vídeo Istán


Galería de Fotos

sábado, 11 de febrero de 2012

Recorrido por los Altabacales al Velerín

CRÓNICA: MIGUEL ALONSO


Iniciamos la andadura cerca de la explanada de Peñas Blancas, en el kilómetro 14 de la carretera MA-8301 que desde Estepona sube hacia Jubrique.

Desde dicho lugar, llamado los Altabacales Altos, bajamos hacia Los Almajales, lugar que se encontraba un kilómetro más abajo del comienzo. Al cabo de una media hora llegamos a un cruce de caminos donde desembocaba el que venía de la zona de la “Aerobase”, que era por el que en un principio pensábamos bajar.

Desde las zonas altas de la Sierra Bermeja hasta el litoral, la ruta recorría los distintos paisajes que el relieve, el tipo de suelo y la vegetación han definido en el término municipal de Estepona, siguiendo el trazado de los caminos construídos por la Unión Resinera Española a principios del siglo XX, sobre la base de los que ya existían, para la explotación de la resina obtenida de los pinos que abundan en esta zona.

El grupo estaba compuesto por veintiséis senderistas: 12 compañeras, incluida Lucía de 6 años, y 14 compañeros. Un numeroso grupo que se fue fraccionando en grupúsculos más reducidos debido al diferente ritmo que cada uno imponía. En todo momento estábamos comunicados, el principio y el final del gran grupo, por medio de los walkies talkies.

Llegados a un punto del recorrido, nos fuimos encontrando, a lo largo de gran parte del camino, varias cuadrillas de leñadores que estaban en plena faena entresacando pinos con el fin de clarear el denso pinar por el que transcurría nuestro recorrido.

El día, aunque frío al comienzo, lo llevamos muy bien. Nos resultó extraordinario, disfrutando de una excursión que en ningún momento nos resultó cansada, y eso que al final comprobamos que habíamos andado unos 25 kilómetros.

Al cabo de un buen rato, Chema, que iba en cabeza, nos comunicó que a las doce del mediodía pararían para tomarnos un descanso y aprovechar para ingerir algún alimento. Tardamos algo más de media hora en reunirnos todos en el lugar elegido.

El camino continuaba y las vistas eran espectaculares, mientras que el aire limpio del bosque nos resultaba muy gratificante.

Según caminábamos, nos fuimos cruzando con algunos arroyuelos de agua cristalina, que bajaban de la sierra, y que depositarían sus aguas más abajo en los ríos Castor y Velerín. A la par, nos íbamos encontrando con varios grupos de ciclistas que hacían el mismo recorrido, unos en subida y otros en bajada. como nosotros.

Al fin llegamos ante unas señales de Vía Pecuaria y una alambrada. En este lugar tomamos un sendero que salía a la derecha, pegado a la alambrada, con el fin de acortar el recorrido. Un kilómetro más adelante llegamos a las ruinas de una construcción, que fue cuartel de la Guardia Civil. Aquí nos reagrupamos y todos juntos, continuamos pasando por el Cortijo de Nicola, hasta sobrepasar la autopista y llegar a la carretera.

Ya estábamos en el final, en la zona conocida por El Velerín, nombre tomado por el río que discurre cercano a este lugar y a la autovía.

Después de una corta espera, vinieron los compañeros que se adelantaron para subir a Peñas Blancas, en el coche que dejamos por la mañana, con el fin de subir a recoger los coches.

Tras las despedidas y abrazos, un pequeño grupo quedamos en Estepona para tomarnos unos cafés en la Cafetería-Restaurante Ophira, dando por terminada la jornada.


  
De izquierda a derecha: Luisa, Yolanda, Pepe García, Charo, Manolo, Ángeles, Lucía, Robert, Margaret, Jaime, Violeta, Sofía, José Viaña, Chema, Miguel, Marisa, Marja, María del Carmen, Pepe Expósito, Juan, José Antonio, Tomás Gómez, Belén, Osvaldo y Roque. La foto la hace Rafa.


Aquí tenéis el vídeo y las fotos de este día. Para visualizar ambas, haced doble clic sobre las imágenes.


          
Vídeo Altabacales-Velerín
Galería de Fotos

sábado, 4 de febrero de 2012

Recorrido desde Jubrique a Genalguacil


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

Iniciamos esta ruta en el lugar de encuentro habitual, Bar Estadio, junto al campo de fútbol San Fernando a las 08:00 h. Coincidimos con dos grupos senderistas de Estepona que van a realizar la ruta de La Concha y una nueva. Tras los saludos nos distribuimos en tres coches e iniciamos el camino hacia Jubrique.

En la bajada podemos constatar que hace un viento este que nos va a dificultar la ruta. Ya en la plaza del pueblo, junto al colegio, preparamos las mochilas y la ropa y comenzamos el descenso por una pista forestal que zigzaguea  suavemente descendiendo hasta el río-arroyo La Monardilla.

Cruzamos un puente de madera y iniciamos el ascenso, con viento de cara muy fuerte y gélido, de la Loma Benajarón por una vereda empedrada que comunica algunas fincas colindantes.

Rodeados de castaños, cerezos, chaparros, almendros y algunos huertos vamos sorteando algunos vallados  buscando el camino de “La Aguilera” que nos conducirá de nuevo al sendero correcto.

La vista de  Jubrique nos acompaña en toda la subida y ya en la parte alta de la ladera  ya se aprecian  Benarrabá y Algatocín.

Por desgracia, comenzamos a ver en dirección este nubes que aparecen tras la laderas y que se transforman en humo, en lo que parece ser un incendio y que nos acompañarán el resto del recorrido.

Tras tomar algunos senderos que nos llevan a fincas particulares, decidimos hacer una parada en una terraza improvisada con mesas y sillas de coca-cola para desayunar y degustar el vino de Padul de fabricación propia, que gustosamente nos ha traído Salvador, viejo conocido de Miguel,  que se reencontró con él en la comida de la RORA.

Retomamos el camino que habíamos dejado atrás y comenzamos a descender hacia Genalguacil por una pista mucho más cómoda que termina en una finca particular. A la izquierda, junto a un gran alcornoque, parte una vereda estrecha y sinuosa que nos llevará a contemplar las primeras vistas de Genalguacil y a llegar a la entrada del pueblo en unos minutos.

Nos reagrupamos y nos dirigimos hacia la Venta de las Tres Cruces, justo en el otro extremo del pueblo, ello nos da pie a contemplar algunas de las obras de arte que salpican las calles y rincones de este pintoresco pueblo del Valle del Genal.

En la venta nos reciben a ritmo de discoteca, que algunos aprovecharon para marcarse un baile, lástima que se acabó la tarjeta de memoria. Tras refrescarnos y tomar unas cervezas nos sentamos para degustar el menú del lugar: entrantes  de carne con tomate, al ajillo y  la comida, un plato de patatas huevo y  chorizo, todo aderezado con bue vino tinto, refrescos, ensalada, postres caseros, café y té.

Retomamos camino al pueblo y subimos por la primera calle a la izquierda. Pronto aparece la pista forestal y comenzamos a ver la ladera y la vista del pueblo bajo el sol del atardecer.

Serpenteamos por  la pista con la vista de Benarrabá, Algatocín a la izquierda y Jubrique más hacia el este. Es un camino más cómodo que el de la mañana y que va descendiendo suavemente hasta el puente de madera del río-arroyo La Monardilla.

Una vez cruzado, comenzamos el ascenso hacia Jubrique, tramo duro, que algunos decidieron terminar por el sendero original, mientras que otros volvimos por la pista que habíamos tomado inicialmente.

Las nubes de humo nos han acompañado durante todo el descenso y cada vez son más altas y oscuras, lo que denota que el incendio, lejos de apagarse, está tomando más fuerza, ayudado por el fuerte viento que también ha estado presente en este tramo.

Iniciamos la vuelta asegurándonos que aún se puede pasar por Los Reales, preguntando algunos coches que vienen de esa dirección.

En la parte más cercana a Los Reales el humo se hace más presente y tiñe la carretera de un color brumoso y anaranjado.

Anochece en la bajada hacia Estepona, donde llegamos hacia las 19:30 h. Algunos compañeros se despiden y otros decidimos tomar un chocolate calentito en la cafetería Ophira.

Hablamos, intercambiamos opiniones sobre la ruta, el recorrido, el incendio y terminamos lo que ha sido un día estupendo con compañeros y amigos.



   Al poco de iniciar el recorrido, posamos en el sendero con el pueblo de Jubrique al fondo: Belén, Teresa, Pepi, María, Miguel, Ángeles, Margaret y detrás Marja, Francisca, José Antonio, Roque, Salvador, Oswaldo y Chema. La foto la hace Rafa.

Aquí tenéis las fotos  y el vídeo de este día. Para visualizarlas, haced doble clic sobre la imágen.

Vídeo Jubrique - Genalguacil








Galería Fotográfica