sábado, 31 de mayo de 2014

Recorrido por la vía pecuaria Colada de la Costa



CRÓNICA: MIGUEL ALONSO

Desde Estepona salimos, pasadas las ocho de la mañana, un grupo de 12 socios repartidos en tres coches con dirección a Tarifa, a la que llegamos (9:20 h), aparcando los coches en el aparcamiento de pago situado detrás del Hogar del Pensionista. Desde allí nos dirigimos a la plazoleta donde se ubicaba la Puerta del Retiro, junto a la histórica muralla de Tarifa, en cuya plaza se encuentra la estatua del general malagueño Francisco Copons y Navía, que tuvo una parte importante en la historia de la Tarifa asediada por las tropas napoleónicas en 1811, justamente en este lugar fueron derrotadas las tropas napoleónicas que no lograron conquistar Tarifa.

Atravesando la plaza y al llegar a la altura de la iglesia de San Mateo, paramos a desayunar en el Restaurante-Cafetería Morilla, situado frente a la iglesia de San Mateo, en la calle Sancho IV El Bravo. Desde Estepona habíamos recorrido 75,7 kilómetros en una hora, coincidiendo con lo estimado por Google Maps.

Después del desayuno (10:30 h), nos dirigimos de nuevo hacia la Puerta del Retiro y continuamos por la calle María de Molina, bordeando la muralla bajo el castillo de Sancho IV El Bravo, llegando a un camino en subida, denominado “Vista Alegre”, según rezaba en unos de los pilares situados a la entrada por el que pasamos, para adentrarnos por una senda de tierra hacia la costa siguiendo las indicaciones de Cañada Real.

El entorno

Este recorrido centra su interés en las impresionantes vistas del continente africano y en las formaciones geológicas de las paredes de los acantilados y de las plataformas de abrasión en las zonas intermareales: estratificaciones rítmicas por procesos de plegamiento, levantamiento y traslado de materiales a partir del Mioceno inferior (del griego, que significa "menos nuevo").

Cabe destacar la grandiosidad de estos sorprendentes fenómenos, unas formaciones sobre las rocas llamadas “rasas mareales” plataformas, al nivel de la marea baja, que aparecen por delante de un acantilado rocoso debidas a la erosión del mar sobre la roca.

A lo largo del recorrido pudimos ver la flora característica de esta zona de monte bajo mediterráneo como: palmitos, brezos, lentiscos y erguenes.

La Colada de la Costa

Señalizada con balizas verdes de Vía Pecuaria, serpentea la costa sobre los acantilados del litoral de Tarifa hacia Algeciras, sembrada de pastizales costeros

Esta vía pecuaria, que durante siglos ha servido para el transporte de ganado entre Algeciras y Tarifa, tiene la categoría de colada, que es la menor tras cañadas reales, cordeles y veredas, por lo que su anchura reglamentaria es menor a veinticinco varas castellanas (unos veintiún metros).

El recorrido por la Cañada Real

Lo realizamos, en su mayor parte en paralelo al litoral, siguiendo las indicaciones de Cañada Real, con la vista del Estrecho de Gibraltar y la costa magrebí cruzando algunos arroyos que morían en el mar, hoy en día secos por la falta de lluvia.

Al poco de iniciar el recorrido, tuvimos que salvar un barranco bajando por una escalinata excavada en la ladera, con barandilla de madera y unos peldaños algo incómodos para bajar, que nos llevaron a un puente de madera (10:45 h), que nos permitió atravesar un arroyo, continuando el camino, con varias subidas y bajadas, que nos permitía costear los acantilados por arriba.

El día, que en un principio estaba nublado, fue mejorando según avanzábamos por un itinerario sorprendente, ya que no es muy frecuente ver cómo pastaba un rebaño de vacas tan cerca del mar y junto a ellas algunos terneritos.

Una suave bruma nos impidió contemplar con claridad la costa africana al fondo, pero si quedamos impresionados por los acantilados y las espectaculares plataformas de abrasión (10:50 h), vestigios visibles de los efectos producidos por los fuertes vientos del estrecho a lo largo de miles de años.

Dada la situación geográfica por la que discurría el sendero, encontramos antiguos búnkeres militares, ya en desuso, refugios construidos con hormigón armado, generalmente subterráneos, para defensa de los bombardeos y antiguos cuarteles de la guardia civil y otras construcciones de vigilancia y defensa de la costa.

Llegamos a las ruinas de un antiguo cuartel de la Guardia Civil (12:10 h) donde hicimos una parada para tomar alguna fruta y reagruparnos. En este lugar aprovechamos el paso de otro grupo de senderistas para hacernos una de ellas la foto que siempre nos hacemos del grupo como recuerdo y testimonio de la excursión.

Continuamos nuestra marcha y al paso, a nuestra izquierda, por encima de nuestras cabezas teníamos el Monte Camorro, con sus antenas y el edificio del emblemático Centro Zonal de Coordinación de Salvamento, conocido como Tarifa Tráfico, que desde hace ya casi veinticinco años atiende el tránsito naval por el estrecho y su seguridad, en uno de los pasos de mayor congestión del mundo.

Recorridos unos 8 kilómetros, llegamos a la altura de la antigua Torre Vigía de Guadalmesí (13:30 h), construcción que data del siglo XVII y que fue construida durante el mandato de Felipe II. Cuenta la leyenda que esta torre se edificó para defender la costa ante los continuos ataques de los piratas bereberes que asolaban la costa por esta zona.

En las inmediaciones a la torre, vimos el observatorio desde el que se puede avistar, a fuerza de paciencia por la espera, el vuelo de las aves que cruzan el estrecho hacia el continente africano.

Después de un descanso bajo la torre (13:40 h), que aprovechamos para tomarnos los bocadillos, regresamos (14:15 h) por el mismo sendero a Tarifa (16:45 h) dando por finalizada la ruta y emprendiendo el regreso a Estepona.

                  VERSIÓN PARA IMPRIMIR
   MAPA DEL RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A TARIFA
   Marcado con trazo azulado el recorrido de 75,7 kilómetros por la N-340.

   VISTA SATÉLITE

    MAPA TOPOGRÁFICO

    PERFIL DE ALTURA


    El grupo de 14 participantes. De izquierda a derecha, en primera fila: Manuel Muñoz, Violeta Montequín, Pepa Torres, Miguel Alonso, Pedro Polo, Lucía Gómez, Luis Clemente y José María García de la Nava. Detrás: Miguel Ángel Pernas, Andrea Michalowiez, José Antonio Quirós y Lola Criado.

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Fotos: Lola Criado y Miguel Alonso)



sábado, 24 de mayo de 2014

Recorrido desde el Puerto del Bujeo al río Guadalmesí y Llanos de Juncal



CRÓNICA: MIGUEL ALONSO

De Estepona nos desplazamos por la Autovía del Mediterráneo A-7 (N-340) en sentido Cádiz-Algeciras, y un kilómetro antes de llegar al Mesón de Sancho, justo en el punto kilométrico 95, en plena bajada del Puerto del Bujeo, cogímos un desvío a la derecha que nos llevó al Área Recreativa del Bujeo, lugar donde aparcamos los vehículos.

La ruta
Una vez reunidos un grupo formado por 22 socios y después de hacernos la clásica fotografía con la bandera del club, comenzamos el recorrido (9:55 h) caminando por una pista de tierra hacia la máxima cota del Campo de Gibraltar (825 m).

Al cabo de un rato, llegamos a un cruce antes de la finca El Palancar, situada a la izquierda, desviándonos a la derecha (10:45 h) por un sendero que se iniciaba a la altura de un depósito de agua, que dejamos a nuestra derecha, caminando por una senda que atravesaba un bellísimo bosque de laurisilva con alcornoques, quejigos, acebos y hojaranzos hasta el puerto de La Higuera.


Caminábamos por los umbríos bosques de las sierras de Algeciras y Tarifa, donde se encuentran formaciones forestales únicas, con bosques de niebla y especies subtropicales, para ascender a la máxima cota del Campo de Gibraltar (825 m), desde donde contemplaríamos paisajes excepcionales con vistas a dos mares y dos continentes.

Ascendíamos a través de un maravilloso escenario, conocido como Bosque de Niebla, debido al espesor del bosque y a la humedad que produce la sombra permanente en su interior, encontrándonos con un denso bosque de alcornoques centenarios, encinas, quejigos, laureles y alisos, con un suelo cubierto por un tupido manto de una extensa variedad de helechos, salpicado de pequeños manantiales de agua que surgían de las rocas y arroyuelos fáciles de atravesar.

Avanzábamos parando con frecuencia para disfrutar del paisaje que ofrecía el bosque adornado del colorido de las flores de los rododendros, llegando a los Llanos del Juncal, donde el espesor del bosque disminuyó, encontrándonos con ganado vacuno y caballos que pacían en los prados repletos de hierbas y florecillas de múltiples colores.

En nuestro ascenso al puerto de la Higuera, observamos curiosas moles de arenisca esculpidas por el viento y la lluvia y, a ambos lados del camino, unas flores preciosas llamadas dedaleras, que buscan su refugio del azote de los vientos entre abrigos rocosos.

Panorámica del Estrecho
Al fin llegamos a la cima donde están las antenas de la "Cuesta del Pollo" (12:50 h), disfrutando de unas extraordinarias vistas del Peñón de Gibraltar, la Bahía de Algeciras, las sierras aledañas y la costa magrebí al fondo.

Posteriormente iniciamos el descenso (13:20 h) por el mismo camino durante un tramo, desviándonos a la izquierda en un cruce que nos permitió contemplar alcornoques centenarios en cuyos troncos crecían una especie de helechos llamados epífitos, que viven en simbiosis con estos, de los que obtienen nutrientes y humedad, como prueba evidente de la que reina en este bosque.

Al poco, aprovechamos un pequeño prado (13:58 h) a la sombra de los alcornoques para tomarnos los correspondientes bocadillos y tomarnos un breve descanso. Tras el descanso (14:50 h), continuamos descendiendo hasta alcanzar el sendero junto al río Guadalmesí, (15:50 h), encontrándonos con la típica flora de la selva tropical: numerosas especies de helechos, alisos, quejigos y alcornoques, acompañados por el susurro de fondo que producían las aguas de un limpio río sin contaminación, siguiendo su cauce por la margen izquierda, hasta llegar (17:00 h) al lugar donde dejamos los coches aparcados al comienzo de la ruta.

Maravilloso día, con poco calor, con un tiempo estupendo para andar y con la suerte de que el poniente nos dejó casi limpio el horizonte para contemplar la costa africana y el Estrecho de Gibraltar presidido por el Peñón.

Hasta el sábado próximo que recorreremos la costa gaditana de Tarifa hasta la Torre del Guadalmesí, donde desemboca el río de esta jornada.

                   VERSIÓN PARA IMPRIMIR

   MAPA DEL RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA AL BUJEO
   Recorrido de 63,7 kilómetros al Puerto del Bujeo.

   VISTA SATÉLITE

   MAPA TOPOGRÁFICO

   PERFIL DE ALTURA

PARTICIPANTES
De izquierda a derecha: Rafael Rodríguez, Roque Jesús Gómez, José María García de la Nava, Manuel Muñoz, José Luis Jiménez, Francisco González, Martine Colombu, José Carlos Rivas, Margaret O'Connor, José Luis Gil, Virginia Díaz, Miguel Alonso, Ignacio Pérez de Vargas, Toñi Torrecilla, Miguel Ángel Pernas, Isabel López, Lorrene Viaga, Manuel de la Cruz, Natalia Viaga, Javier Duarte, Juan Carlos Viaga y Rosa María Martín.

GALERÍA FOTOGRÁFICA
Fotos: Isabel López, José Luís Gil, Roque Jesús Gómez, Juan Carlos Viaga, Rafael Rodríguez y Miguel Alonso)




sábado, 17 de mayo de 2014

Recorrido por la Garganta de las Buitreras

CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ
 


Desde Estepona a las 08:15 horas partimos veinte compañeros por la Autopista del Mediterráneo (A-7) en sentido Algeciras, desviándonos en la salida 142 para continuar por la carretera A-377 que, desde Manilva conduce al pueblo de Gaucín. Pasado este continuamos unos 12 kilómetros por la carretera MA-512 hasta El Colmenar, nuestro destino, donde llegamos una vez recorridos unos 52 kilómetros a las 09:15 horas.

Al bajar por la carretera, que desde Gaucín conduce a El Colmenar, aparece un paisaje increíblemente verde con el río Guadiaro y El Colmenar en la parte más baja; y detrás, un océano vegetal que parece no tener fin. Si miramos hacia la parte alta del río podremos distinguir al fondo la Garganta de las Buitreras, lugar donde se desarrolla nuestra excursión. Allí veremos como el Guadiaro discurre, entre paredes verticales de más de cien metros de altura, por un paraíso natural que ha permanecido prácticamente intacto durante siglos.

Ignacio recogió a Paco González en Manilva y mientras desayunábamos en el Mesón Las Flores de El Colmenar, se nos unenieron los compañeros José Carlos Rivas y Ana Gutiérrez. 

Una vez terminamos nos dirigimos por la carretera hacia la Central Hidroeléctrica, aprovechando que nos cruzamos con un señor que paseaba por las inmedicaciones nos hacemos la foto del grupo. Pasamos la verja de entrada e iniciamos la ruta propiamente dicha.

Ruta por la Garganta de las Buitreras

La ruta consta de dos tramos. El primero, desde El Colmenar hasta el comienzo de la Garganta, cuyos dos primeros kilómetros de camino se encuentran señalizados como sendero local SL-A 34 (identificado por una banda verde y otra blanca) siendo este de fácil recorrido. El segundo tramo es más complicado y difícil. El camino rodea la garganta por el lado occidental, recorriendo sendas deficientemente señalizadas y con bastante matorral, en una continua subida hasta llegar al punto más alto, para después bajar por el otro lado hasta el lugar conocido como Puente de los Alemanes.

Comenzamos cerca de un poste con unas tablillas que nos indican el sendero. Este continúa siguiendo una tubería de agua para luego girar a la derecha pasando bajo ella. Tras recorrer unos metros, aparece ante nuestra vista una bella panorámica del río Guadiaro.

Este primer tramo discurre por una zona abierta teniendo a nuestra vista el río más abajo, a nuestra derecha, para a poco descender hacia el cauce siguiendo el sendero paralelo a este, por una zona donde la abundancia de adelfas forman una galería muy tupida.

Más adelante, pasaremos por un puente el cauce de un arroyo y después de rodear una ladera, veremos al fondo el comienzo de la garganta. Antes de que se estreche el cauce del río llegaremos a una charca conocida como El Nacimiento. Sobre nuestra cabeza,  a la izquierda, vemos un túnel con ventanas por donde circula el tren.

A partir de este lugar el sendero comienza a subir, teniendo ante nuestra vista bellas estampas del entorno, mientras nos vamos aproximando al comienzo del cañón, que bordearemos por el lado occidental, dejándolo a nuestra derecha, siguiendo por una senda marcada por hitos de piedras (mojones) y rodeados de matorrales que sorteamos con cuidado ya que hay mucha grava suelta.

El camino va tomando altura y vamos teniendo bellas vistas del río y del Valle del Guadiaro. Desde la altura observamos los buitres, con su maravilloso vuelo, planeando sobre nuestras cabezas. Al fondo, entre las elevaciones que nos acompañan a ambos lados vemos la Sierra de los Pinos.

El grupo se fragmenta debido a la dificultad del terreno. Algunos compañeros se quedan rezagamos realizando una subida más tranquila que el resto.

Una vez arriba, nos refrescamos y reagrupamos para descender por un sendero que, por nuestra derecha se dirige hacia la garganta, llegando a las inmedicaciones del Puente de los Alemanes  donde nos cruzamos con un grupo de jóvenes y sus monitores que hacen el camino inverso al nuestro.

A través de un túnel horadado en la roca, por cuyo interior discurre una tubería que conduce agua a la Central Hidroeléctrica, accedeos al Puente de los Alemanes desde el que tenemos una visión de la profundidad de la angostura.

Continuamos, una vez cruzado el puente, por una escalinata tallada en el roca ayudándonos de unos cables de acero en la subida. Seguimos el sendero en ascenso hasta unas ruinas cercanas donde nos desviamos unos metros a nuestra izquierda para detenernos en una era junto a unos caballos que nos acompañarán durante la comida.

Algunos compañeros decidieron volver antes de llegar al Puente de los Alemanes y otro lo hace ahora, mientras que el resto del grupo decide tras escuchar las indicaciones de los guías Rosa y Javi, cambiar el itinerario y dirigirnos hasta la estación de Cortes de la Frontera en la Cañada del Real Tesoro y volver en tren hasta el lugar de salida.

El único inconveniente de este cambio es a hora de salida del tren a las 16:00 horas lo cual nos hace ir más rápido para llegar con tiempo suficiente para poder sacar los billetes.

Tras recorrer dos kilómetros, el paisaje cambia, el Valle del río Guadiaro se abre y caminamos por una pista forestal que va paralela en altura a la vía ferroviaria y al propio río.

El camino siempre en ascenso en los los primeros kilómetros se hace más cómodo tras superar una loma que nos aleja del valle, para en descenso continuar dirección oeste hasta la Cañada del Real Tesoro.

Algunas gotas de lluvia mientras atravesamos campos rebosantes de flores de todo tipo y algunas encinas que nos hacen el trayecto mas agradable.

Seguimos en descenso atravesando algunos cortijos, arroyos y casas de labranza para llegar junto al río a un cruce de caminos que nos indica 1,9 km a la Cañada de Real Tesorrillo. Tomamos esta dirección cruzando a unos pocos metros un puente sobre el río y dirigiéndonos por una caretera, hacia las primeras casas. 

Atravesamos el pueblo y nos dirigimos hacia la estación llegando a las 15:50 h los más rezagados.

El tren con destino Algeciras llega a las 16:30 horas por lo que aún tuvimos tiempo para entrar al servicio y refrescarnos un poco en un bar cercano.

Cogemos el tren número 13064 a las 16:29 horas y, tras un recorrido de unos quince kilómetros, llegamos a la estación de Gaucín. Intentamos bajarnos pero las puertas de salida no respondían permaneciendo cerradas. Tras unos minutos de incertidumbre, el revisor nos indica que nos dirijamos a otra salida y eso hacemos atravesando el coche número 2. La puerta tampoco quiere abrirse, por lo que le hacemos indicaciones al jefe de estación, por el cristal, para que nos abra. Así lo hace y podemos por fín salir del tren.

Nos dirigimos hacia nuestros coches. Algunos compañeros, los futboleros y los atareados, deciden marcharse, mientras que otros, nos refrescamos y charlamos distendidamente sobre si la ruta era media baja, baja o media alta y sobre nuevos proyectos y rutas.

Un chico se nos acerca y nos ofrece cajas de cerezas de Jubrique, a muy buen precio, por lo que algunos compramos y le alegramos la tarde...

A las 17:55 horas regresamos tras haber completado un día muy completo y variado en compañía de amigos y compañeros.

A las 19:05 horas llegamos al lugar de salida, dando por finalizada esta intensa jornada.  

                  VERSIÓN PARA IMPRIMIR
    MAPA CARRETERA ESTEPONA A ESTACIÓN DE EL COLMENAR
   Recorrido por carretera de 51,8 kilómetros en un tiempo aproximado de 58 minutos.

   PARTICIPANTES

De izquierda a derecha, agachados: Pepi González, Juan Manuel Usero, Gisela Torandell, José Carlos Rivas, Javier Duarte y Sofía Mateos. De pie: Rafael Rodríguez, Virginia Díaz, José Antonio Quirós, Marisa Dávila, Miguel Alonso, Ana Ortiz, Martine Colombu, Juan Carlos Viaga, Lorrene Viaga, Ilse María Bullerdiek, Rosa María Martín, Ignacio Pérez de Vargas, Ana Gutiérrez, Margaret O´Connor, José Luís Gil, Francisco González y Miguel Pernas.

  VISTA SATÉLITE DEL TRAZADO DE LA RUTA

   MAPA TOPOGRÁFICO DEL TRAZADO DE LA RUTA

  PERFIL DE ALTURA DE LA RUTA

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
(Fotos: José Luis Gil, Iganacio Pérez de Vargas, Rafael Rodríguez y Miguel Alonso)



sábado, 10 de mayo de 2014

Ruta turística: Acinipo, Ronda y recorrido en tren por el Valle del río Guadiaro


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

Desde el lugar habitual salimos a las 8:40 horas veinte compañeros en autobús por la Autovía del Mediterráneo A-7, en sentido Málaga, desviándonos en San Pedro de Alcántara por la salida 172, donde recogemos a tres compañeras mas para seguir hacia Ronda por la carretera A-397.

Tras una hora de recorrido hacemos una parada
para desayunar en la Venta La Parrilla, junto al Hotel Sierra Hidalga, poco antes de la entrada a Ronda.

Continuamos dirección Sevilla observando a nuestra derecha la "marea humana" de participantes de la carrera 101 kilómetros de Ronda que en ese momento toman la salida, hasta el cruce con la carretera de Setenil de las Bodegas y las ruinas de Acinipo. Son cinco kilómetros de recorrido jalonados de bodegas y vides a uno y otro lado de la carretera, por lo que el paseo resulta muy agradable.


Visita al yacimiento de Acinipo

Ya en Acinipo se nos unen seis familiares de nuestro compañeros José Luís Jiménez que nos acompañarán el resto del día.

Comenzamos la visita dirigiéndonos hacia la parte oeste de la ciudad para observar los restos de las termas, construidas en el siglo I a.C. y que  han sido parcialmente excavadas en los últimos años. Es posible observar el caldarium, el tepidarium y otras estancias así como varias conducciones de agua y elementos arquitectónicos tales como columnas que conformaban los primitivos edificios.


Continuamos en dirección norte, por una pronunciada pendiente que obligó a construir, de forma escalonada, todos los edificios de la ciudad hasta el teatro.


Observamos los restos de muralla que aún quedan para obtener una panorámica perfecta de la amplitud, que en su día, alcanzó este asentamiento.


El teatro de Acinipo es el elemento mejor conservado del yacimiento; esta construcción aprovecha la propia pendiente para el graderío, excavado directamente sobre la roca madre. La escena del teatro fue construida con los materiales resultantes de la construcción del graderío y se encuentra en pie en casi todo su alzado si bien los elementos arquitectónicos más representativos desaparecieron hace siglos. En su momento poseía dos vomitorios laterales para el acceso de público y un muro perimetral que no se conserva, tampoco el vomitorio izquierdo.


Una vez reunidos aprovechamos para hacernos la foto de grupo con los restos del teatro a nuestras espaldas.


Visita a la ciudad de Ronda
A as 13:30 horas llegamos de nuevo a Ronda e iniciamos la visita a la ciudad desde el Barrio de San Francisco, entrando por la puerta de Almocábar, e iniciando el camino junto a la Iglesia del Espíritu Santo que nos llevará hasta los Baños Árabes por un sendero en descenso que circunvala la muralla árabe.

Este recinto termal es el mejor conservado de la Península. Su construcción y período de funcionamiento se remonta a los siglos XIII y XIV. Dado lo avanzado de la hora no nos paramos a visitarlos continuando unos metros más abajo para observar la panorámica que ofrece el río Guadalevín recibiendo el agua del Arroyo Culebras poco antes del Puente Viejo.


Continuamos en ascenso por una escalinata hasta la Calle Real donde podemos observar el Arco de Felipe V, la vieja Puerta Árabe del Puente fue sustituida y agrandada por la actual en el reinado Felipe V, el primer Borbón del trono español, en el año 1742, según consta en la inscripción en una piedra situada cerca de la puerta y la Fuente de los Ocho Caños, la más antigua de la localidad, junto a la iglesia del Padre Jesús, que tiene la característica de separar los usos que habitualmente se hacen de las fuentes. Presenta una pilastra para bebida del ganado y en la parte opuesta los ocho caños que le dan su nombre.

Volvemos unos metros sobre nuestros pasos para  entrar en los Jardines del Tajo y poder observar impresionantes vistas del Tajo y del Palacio del Rey Moro, así como del lecho del río Guadalevín y del Puente Nuevo frente a nosotros. Nos detenemos el tiempo justo para fotos y contemplar las excelentes vistas ya que el calor aprieta y vamos justos de hora.


Dejamos los jardines y volvemos por la Calle del Rosario hasta la Plaza de España donde se nos cinco familiares y amigos de Miguel Pernas. Cruzamos el Puente Nuevo y nos dirigimos en dirección sur, siguiendo la calle Armiñán, hasta el Restaurante Luciano donde comimos.


Comida y descanso
Hay que agradecer al propietario, Luciano, la disponibilidad y atenciones que nos brindó así como la excelente comida que previamente, gracias a Javier y Rosa, le habíamos detallado por platos para facilitarle la labor.

Nos reservó el comedor de la planta superior del restaurante, donde pudimos descansar y degustar el variado menú compuesto de: entrantes de tapas variadas; gazpacho y ensaladas; primeros platos de pescado, trucha del tajo, bacalao a la rondeña; carnes, solomillo al jerez, rabo de toro; bebida y postres, todo por un precio muy económico.


A las 17:00 horas continuamos la visita cruzando Plaza Abul Beka donde contemplamos el alminar de San Sebastián, una pequeña torre que formaba parte de una de las mezquitas que más tarde sirvió de campanario de la desaparecida iglesia de San Sebastián. Tras unos metros de descenso por la calle Marqués de Salvatierra, llegamos al palacio del mismo nombre y a la entrada del Palacio del Rey Moro que decidimos visitar.


Recorrido por los jardines y entrada a la Mina, galería construida aprovechando una falla del terreno, que desciende tras 204 escalones (unos 60 metros) hasta el lecho del río Guadalevín, proporcionándonos unas vistas impresionantes del tajo, desde abajo, y del cauce del río.


Iniciamos la vuelta deteniéndonos en las estancias que jalonan la bajada, que servían de aposentos a los prisioneros cristianos y para guardar los utensilios y "pellejos" u odres utilizados para portear el agua, ascendiendola hasta la parte superior del palacio.


Continuamos la visita por la Cuesta de Santo Domingo hasta llegar de nuevo a la Calle Armiñan donde seguimos cruzándonos con ciclistas que terminan la prueba de fondo 101 kilómetros de Ronda.


Nos dirigimos a la Plaza Duquesa de Parcent donde se encuentra la colegiata de Santa María de la Encarnación, antigua Catedral, y el Ayuntamiento, pasando antes por el magnífico Palacio de Mondragón, lugar donde durmieron los Reyes Católicos cuando conquistaron la ciudad. La rodeamos y continuamos callejeando, en sombra que se agradece, hasta la puerta de entrada sur a la ciudad.


Seguimos en dirección al Puente Nuevo, obra maestra de 98 metros de altura, construida en sillares de piedra extraídos del fondo de la garganta del Tajo, que permitió la conexión del barrio moderno o del Mercadillo con el barrio antiguo de la ciudad y posibilitó la expansión urbanística con breve parada en la Pastelería Patricia, donde compramos las famosos Yemas del Tajo, dulce típico a base de azúcar brandy y yema de huevo.


Un grupo de compañeros se dirige a los jardines bordeando el Parador Nacional hasta el famoso mirador de la Espinela (vulgarmente conocido por “Balcón del Coño”), junto al Paseo de Blas Infante, continuando el recorrido por el entorno de la Plaza de Toros que, por su historia y por su arquitectura, por su carácter y belleza, está reconocida como una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen, mientras que otros deciden tomar dirección a la Carrera de Vicente Espinel, conocida comúnmente como “Calle de la Bola”, calle peatonal que agrupa el comercio más antiguo y tradicional de la ciudad, para tomar café y comprar algunos dulces.


Dado que los jardines y la Alameda contigua a la Plaza de Toros se encuentran abarrotados de público y participantes de la carrera, decidimos unirnos a nuestros compañeros en la Plaza del Socorro. Tiempo para comprar dulces en la pastelería Las Campanas y reagruparnos para dirigirnos a la estación de Renfe.


Llegamos con el tiempo justo para entrar al servicio y refrescarnos antes de que llegue el tren a las 19:46 horas.


Ocupamos a la mitad el coche número 3 disponiéndonos a recorrer, sentados y fresquitos, el valle del río Guadiaro, recorrido que hacemos por un frondoso valle disfrutando de una verde vegetación. Pasamos por una zona conocida por Las Angosturas, en la que el valle se hace más estrecho y profundo, debido a la erosión que el río ha ido produciendo en las rocas a lo largo de los siglos, dejando en sus paredes bonitas formas hasta la Estación de San Roque-La Línea, donde llegamos a las 21:15 horas.

El autobús llegó a recogernos a la misma puerta de la estación, iniciando el regreso al punto de salida, Estepona, donde llegamos a las 22:00 horas tras haber completado un día muy productivo y caluroso, pero que sin duda nos ha hecho disfrutar de amigos y compañeros, en este singular enclave de la serranía malagueña. 


                   VERSIÓN PARA IMPRIMIR
 

  MAPA DEL RECORRIDO POR CARRETERA A RONDA
   Recorrido en autobús de 75 kilómetros en un tiempo estimado de 1:30 horas.



PARTICIPANTES
De izquierda a derecha: María Luisa Borrego, María Fernández, Javier Duarte, Roque Jesús Gómez, Rosa María Martín, Miguel Pernas, Juan Manuel Usero, Pilar Arangüena, Antonio Morales, Gloria Jiménez, Serafín Martos, José Luís Jiménez, Ignacio Pérez de Vargas, Pura Ruedas, Lina Khchaf, Luis Clemente, María Elisa Jiménez, Remedios Palop, Ignacio Pérez de Vargas (hijo), José Luis Gil, Margaret O´Connor, Antonio Morales (hijo), Miguel Alonso, Concha Calabuig, Sean y Rafael Rodríguez. No aparecen en la foto José María Jiménez, Violeta Montequín y Rima.

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
(Fotos: María Fernández, Javier Duarte, Roque Jesús Gómez, Rafael Rodríguez y Miguel Alonso.)



sábado, 3 de mayo de 2014

Recorrido por el Valle del río Guadiaro


CRÓNICA: MIGUEL ALONSO


De Estepona salimos pasadas las nueve y media de la mañana por la Autovía del Mediterráneo A-7, en sentido Málaga, desviándonos en San Pedro de Alcántara, por la salida 172. Antes de continuar hacia Ronda por la carretera A-397, paramos a la altura de la gasolinera BP, en la rotonda de El Corte Inglés, donde nos esperaban Isabel, Manolo, Paqui y María.



Una vez repartidos en dos coches, continuamos el recorrido en coche hacia Ronda, y pasada esta, continuamos por la carretera MA-555 que en unos 20 minutos recorrimos los 15,2 kilómetros hasta Benaoján.


Sendero del Río Guadiaro

Llegados a la Estación de Benaoján, aparcamos los coches en las cercanías y allí se nos unieron Ana Gutiérrez, que vino sola con su perro Coco, y la hermana de Paqui, María Victoria (experta montañera, la primera mujer que atravesó la Cueva del Gato), junto con su marido Miguel Arcas.



Iniciamos la ruta cruzando la vía del tren y, pasado el puente sobre el río Guadiaro, nos encontramos con un panel informativo en el que pudimos ver que en este punto coincidían tres senderos señalizados: uno, el Sendero Local del Río Guadiaro (SL A-138), marcado con las franjas blanca y amarilla y dos Grandes Sendas: el segundo tramo de la etapa Ronda Jimera de Líbar perteneciente a la Gran Senda Serranía de Ronda (GR-141) y por último la etapa 25 de la Gran Senda de Málaga, ambas marcadas con las franjas correspondientes de color blanco y rojo.



Junto al panel, había un poste con unas tablillas indicadoras de los senderos que por allí pasaban. A la izquierda, marcaba hacia la famosa Cueva del Gato y a la derecha hacia Jimera de Líbar, por el que nosotros emprendimos nuestra caminata de 7,8 kilómetros de ida, ya que luego recorreríamos otros tantos de regreso a este lugar.



Valle del Río Guadiaro

Nuestro camino discurría por la Cañada Real del Estrecho de Gibraltar, antaño importante vía de comunicación, utilizada en ocasiones por los bandoleros y otras por contrabandistas, sirvió en su época como única vía de comunicación entre Ronda y Gibraltar. Este tramo une las poblaciones de Benaoján y Jimera de Líbar, recorriendo el Valle del Río Guadiaro, entre la típica vegetación mediterránea: alcornoques, encinas, quejigos y olivos.



El sendero, cuyo perfil está formado por suaves toboganes, seguía paralelo al río y en algunos tramos a la Línea Férrea Ronda-Algeciras. Según caminábamos íbamos dejando atrás las vistas del pueblo de Benaoján, una mancha blanca bajo su imponente sierra coronada por el Pico Ventana (1.298 m), pasando de un carril entre encinas a una senda encajada en el valle sinuoso de Las Angosturas, donde predomina el bosque de ribera y poco después una tupida vegetación de bosque meditarráneo.



El valle se abría con vistas a las lomas del Conio (1.171 m) y al otro lado del río, a la Sierra del Palo y Las Artezuelas, pasando por zonas de huertas.



Pudimos observar las cristalinas aguas del río, en ocasiones desde cierta altura, y en otras, más cerca, disfrutando del agradable y continuo murmullo de las aguas que bajaban por su cauce.



La primera parte de la ruta discurría bajo una frondosa arboleda, cuyas sombras ayudaban a soportar el calor. Un recorrido con la vista sobre el valle, disfrutando de un paisaje lleno de verde vegetación, salpicada del colorido de las florecillas primaverales.



Llegados a la altura de un molino abandonado, pudimos observar la espectacular panorámica que nos ofrecía la Sierra de Benaoján, situada en el otro margen del río y el Pico Ventana. Más adelante, divisamos la enorme mole caliza llamada El Cacho, donde se conservan las ruinas de un antiguo castillo árabe.



Las angosturas del río

El camino nos llevó a una zona llamada Las Angosturas, en la que el valle se hace más estrecho y profundo, debido a la erosión que el río ha ido produciendo en las rocas a lo largo de los siglos, dejando en sus paredes bonitas formas y tonalidades rojizas.



Llegados a la altura de un pequeño puente de madera, por el que atravesamos un arroyo que se unía al Guadiaro, nos encontramos con una preciosa vista sobre una zona de meandros y una frondosa arboleda. Es un manantial kárstico, cuyas aguas proceden de la sierra del Macizo de Líbar, que se caracteriza por ser una de las sierras de roca caliza que mayor cantidad de agua almacena, dando lugar a la formación de acuíferos, que salen al exterior a través de manantiales.



Pasamos un puente metálico de color verde (12:55 h) que cruzaba el río y al fin llegamos a la Estación de Jimera de Líbar, pasando antes por una pradera junto al río bajo la sombra de una arboleda. Desde allí nos dirigimos a la plaza de San Roque (13:20 h) para tomarnos unas cervezas y unas ricas tapas en el Bar Allioli.



Posteriormente emprenderemos el regreso (14:30 h), por el mismo camino, hasta retornar a Benaoján (17:05 h), nuestro punto de partida, donde nos sentamos en la Cantina de la Estación para tomarnos los bocadillos y saciar la sed con las bebidas que cada uno quiso mientras comentábamos las incidencias de la ruta, regresando de nuevo a Estepona después de haber disfrutado una maravillosa ruta.

                  VERSIÓN PARA IMPRIMIR
   
  
   MAPA DEL RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A BENAOJÁN
Recorrido marcado en color azul de 81 kilómetros.

VISTA SATÉLITE RECORRIDO


























MAPA TOPOGRÁFICO





PERFIL DE ALTURA



PARTICIPANTES
De izquierda a derecha: José Luís Jiménez, María Fernández, Rafael Rodríguez, Miguel Arcas, Isabel López, María Victoria Naranjo, Paquí Naranjo, Manuel Muñoz, Margaret O´Connor y Miguel Alonso. No sale Ana Gutiérrez.

GALERÍA FOTOGRÁFICA (Incompleta)
Fotos: Ana Gutiérrez, Isabel López, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez.