sábado, 22 de diciembre de 2012

Subida al pico de La Torrecilla desde los Quejigales

CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ


Salimos del lugar habitual, Bar Estadio, a las 8 de la mañana, ocho compañeros distribuidos en dos coches. Hicimos una parada breve en la Venta el Navasillo donde desayunamos para posteriormente dirigimos al área recreativa de los Quejigales.

Tras la foto de rigor, tomamos dirección este buscando el sendero que nos llevará a la Cañada del Cuerno y posteriormente al Puerto de los Pilones. Una subida continuada entre pinsapos y con vistas muy agradables. Los primeras rampas, con alguna dificultad, por encontrarse embarradas y muy resbaladizas, la ligera brisa, el silencio y un día excelente nos ayudan a terminar el primer trayecto hacia las 11:45 horas.

Paramos para reagruparnos y tomar algo de alimento e iniciamos el segundo trayecto que nos llevara hasta el Pilar de Tolox.

Tomamos una desviación a la izquierda en la que cambia el paisaje. Recorremos la zona llamada Hoyas del Pilar. Numerosas torcas y hoyas salpicadas por algunos quejigos y especies protegidas jalonan el sendero hasta llegar a la intersección del Peñón de los Enamorados.

En el descenso nos unimos a algunos compañeros de GRUME que también realizan la misma ruta.

Bordeamos el cerro del Pilar por la derecha y descendemos por un bosquecillo del arces hasta hasta el Pilar de Tolox, al pie de la gruta donde se encuentra una imagen de la Virgen de las Nieves.

Aprovechamos para refrescarnos y descansar unos minutos antes de iniciar el ascenso al Torrecilla. Juan Manuel Usero decide quedarse y los demás iniciamos la subida a las 13:30 horas.

El sendero está muy transitado, tanto para subir como para descender, dado el buen tiempo que nos acompaña.

En las primeras rampas el grupo se alarga hasta quedar dividido en dos; Pepi, Javi, Pepe García y Gisela con algunos componentes de GRUME por delante y David Navarro, Inmaculada, María Jesús y Rafa por detrás.  

El ascenso es muy pronunciado, a veces por el sendero, a veces cortando por pasos intermedios con lascas y rocas sueltas que hacen lenta y complicada la ascensión. Tras una hora de subida, nos esperan unas impresionantes vistas en cualquier dirección, Sierra Nevada, Málaga, Cádiz, Gibraltar, África… que hacen que haya merecido la pena el esfuerzo realizado.

Brindamos con compañeros de GRUME y tomamos algo de alimento entre foto y foto, mantecados, sidra, vino y dulces para celebrar la navidad y la llegada del año 2013.

A las 15:00 horas comenzamos el descenso junto con los compañeros de GRUME, en más de una ocasión perdiendo el sendero por cortar por las distintas veredas que hay en la subida.

Nos refrescamos y agrupamos en el Pilar de Tolox y continuamos, ya que vamos algo justos de tiempo.

Los compañeros de GRUME deciden tomar un camino de vuelta distinto; por la cañada Majal de las Dolinas. Trayecto que recorre y bordea la vertiente sur del cerro del Pilar hasta conducirnos, en un suave ascenso, al Puerto de los Pilones, a donde llegamos a las 16:45 horas.

Retomamos el descenso por la Cañada del Cuerno, mientras el atardecer tiñe de tonos naranjas los pinsapos.

Bajamos rápidos y sin demasiadas paradas ya que anochece muy pronto y vamos muy justos de hora, alguna que otra caída y resbalón sin importancia hasta llegar con las últimas luces a los Quejigales cuando eran las 18:20 horas de un día con una ruta que ha merecido la pena. 




   Plano del recorrido a seguir desde Estepona a Los Quejigales.




   La ruta de Google vista desde satélite.



    Vista de la ruta en tres dimensiones.

   Perfiles del recorrido y distancias a recorrer.

De izquierda a derecha: Pepe García de la Nava, Juan Manuel Usero, Pepi González, Javier Duarte, María Jesús Piñero, Gisela Torandell e Inmaculada Jurado. Rafa Rodríguez hace la foto.

Galería Fotográfica


sábado, 15 de diciembre de 2012

Recorrido por el entorno de Casares y comida en el Hotel Hermitage


CRÓNICA: MIGUEL ALONSO

El sábado día 15 de diciembre de 2012, con motivo de celebrar la fundación del club Los Pinsapos (21-12-2010) decidimos hacer una corta ruta circular por los alrededores del precioso pueblo de Casares, finalizando en el Hotel Hermitage punto desde donde iniciamos el recorrido, donde nos reunimos en una comida de hermandad un grupo de 31 compañeros.

El entorno
El pueblo de Casares se encuentra situado en las faldas de la Sierra Crestellina. Ubicado geográficamente entre la Serranía de Ronda y la costa, destaca por la biodiversidad y la variedad de su paisaje, dando lugar a que, en este territorio, cofluyan hasta tres anbientes diferentes que forman parte de la Red Andaluza de Espacios Naturales Protegidos: Sierra Bermeja que da paso, en su extremo occidental, a un tipo de ambiente calizo; el macizo de Sierra Crestellina, que debe su nombre a la forma de los picos de sus cimas, verdaderas crestas inaccesibles. Entre ambas sierras existe una valiosa frontera natural, en la que se unen las rocas calizas y peridotitas de ambos macisos, dando lugar a una zona especialmente rica.

En las zonas del bosque se sitúan los alcornoques, los algarrobos, quejigos y castaños. En las más umbrías y en las altas, de suelo más calizo, encinas y pinos. En los espacios más degradados por los incendios predomina el matorral: lentiscos, palmitos, aulagas y jaras. En los lugares más cercanos al arroyo chopos y álamos, junto con la típica vegetación de ribera: adelfas, zarzamoras y juncos. En las zonas llanas, más cercanas al arroyo, huertos aprovechando sus fértiles tierras.

Ruta por La Celima, Arroyo Hondo y La Manga
El recorrido lo hicimos un pequeño grupo de diez socios, ya que el resto no se atrevieron dada la adversidad meteorológica. A pocos metros del hotel, donde dejamos aparcados los coches, nos desplazámos por un camino que, en bajada, discurría por La Celima y El Jaral, zonas de alcornoques, quejigos y matorral, así como por un área con construcciones de viviendas muy diseminadas. Este camino nos ofreció la oportunidad de disfrutar de impresionantes vistas de la vertiente oeste de Sierra Bermeja, el Monte del Duque, el mar Mediterráneo y la costa africana al fondo.

Nada más comenzar la andadura nos sorprendieron unas gotas de agua, pero nos incordiaron por poco tiempo. Al cabo de una hora de recorrido llegamos a la carretera que desde la costa sube a Casares, por la que anduvimos unos 500 metros en bajada hasta llegar a coger el sendero local (SL-2) por el que bajamos al Arroyo Hondo.

Este segundo tramo de la ruta discurría por un profundo valle bordeado por un bosquete de ribera, con la suerte de que, dada la frondosidad de las copas de los árboles, nos pudiéramos proteger de una leve y corta llovizna que nos volvió a sorprender.

Una vez cruzado el arroyo, comenzamos una suave subida hasta llegar de nuevo a la carretera de Casares. Desde este punto continuamos unos 800 metros a pie por la calzada, llegando al Puerto de La Cruz en 20 minutos. Finalmente continuanmos por una pasarela peatonal, paralela a la carretera y protegida por una barandilla, desde la que tuvimos unas preciosas vitas del pueblo blanco de Casares hasta llegar a una zona de aparcamientos conocida por “La Espileta”.

Aquí comenzó el tercer y último tramo de nuestro recorrido, a través del antiguo camino de La Manga-Celima (SL-3). Una vez llegados a una intersección de caminos, iniciamos el descenso por el de Celima que nos llevó finalmente al Hotel Hermitage, lugar donde iniciamos la ruta.

Comida en el Hotel Hermitage
Una vez en el hotel y gracias a la atención de Pepe, el encargado del hotel, pudimos ducharnos y cambiamos de ropa en una habitación que nos facilitó.
El hotel, de una elegante decoración, contaba con una terraza con esplendidas vistas, al igual que el precioso restaurante, situado en la parte alta del edificio central del complejo, de cara a los jardines y piscina, con una gran cristalera a través de la que teníamos unas espectaculares vistas a los montes circundantes, cubiertos por una gran arboledas, y a la costa mediterránea al fondo.

La comida transcurrió en un grato ambiente de camaradería, disfrutando de un exquisito menú compuesto de unos ricos entrantes; carne o pescado y finalizando con unos deliciosos postres caseros.

Hemos de hacer mención a la profesionalidad y buen trato recibido por los empleados del hotel Hermitage: Pepe, Antonia, Carola, Juan Antonio y Cristina.

La sobremesa estuvo amenizada por unos toques de guitarra por soleares interpretados por nuestro compañero Aoki Kazuyoshi “El niño de Morón”, un japonés afincado en Estepona al igual que el británico Robert Sinnock que nos cantó algunas románticas canciones de Frank Sinatra. Jesús Gómez nos deleitó con el tango de Carlos Gardel “Melodía de arrabal”.

Al término brindamos con una copa de cava por la exitosa “singladura” de nuestro club a lo largo de estos dos años pasados y por el venidero 2013, que esperamos superar con los nuevos proyectos de senderismo, entre ellos el de una semana de senderismo por Irlanda que prepara nuestra compañera y vicepresidenta del club, Margaret O’Connor.


   Plano de acceso al Hotel Hermitage desde Estepona por el Camino de Casares o por la Autovía del Mediterráneo (A-7).

   Vista desde satélite de la ruta circular desde el Hotel Hermitage, Celima, El Jaral, Arroyo Hondo, Casares, La Espileta, La Manga y final en el Hermitage.

   El recorrido que haremos, marcado con un trazo color rojo, desde el Hotel Hermitage, La Celima, El Jaral, Arroyo Hondo, La Espileta, La Manga y finalizando en el Hermitage.

     PERFIL DE ALTURAS Y DISTANCIAS KILOMÉTRICAS
   
De izquierda a derecha los diez participantes en la ruta: Rafa Rodríguez, José Antonio Quiros, Margaret Oconor, Pepi González, Juan Manuel Usero, Robert Sinnock, Javier Duarte, Ignacio Pérez de Vargas, Johan Setjo y Miguel Alonso.



   CELEBRACIÓN COMIDA 2º ANIVERSARIO DEL CLUB (2010 - 2012)

   En el salón de entrada del Hotel Hermitage de Casares, los 31 comensales de la comida de hermandad para celebrar el segundo aniversario (21-12-2010) de la fundación del club Los Pinsapos. De izquierda a derecha, tumbado, Robert Sinnock. Agachados en primera línea: María Fernández, Juan Manuel Usero, Lucía Gómez (la socia más joven), Miguel Alonso, Pepi González e Isabel Naranjo. De pie, primera fila: Ignacio Pérez de Vargas, Loli García, Ana Ortiz, Lupe Ortiz, Pura Ruedas, Violeta Montequín, Margaret O'Connor, Javier Duarte, Inma Martín, María Lozano y Jesús González. Segunda fila de pie: Dereck Tysdaly, Rod Wood, Pepe (encargado del hotel) Jorge Díaz, Charo García, José Garzón, José María Martín, Rafa Rodríguez, Gabriel Guerrero, Aoki Kazuyoshi, Johan Setjo, María Luisa Moreno, Roque Jesús Gómez y José Antonio Quirós.
                               
El compañero Jesús González interpreta el tango de Carlos Gardel "Melodía de arrabal".
                      
Galería Fotográfica: Excursión y Comida

sábado, 8 de diciembre de 2012

Ruta desde La Zagaleta a Las Máquinas-El Dairín


CRÓNICA: MIGUEL ALONSO

El sábado día 8 de diciembre realizamos una preciosa excursión partiendo de Estepona hacia San Pedro de Alcántara, continuando por la carretera que de se dirigía a Ronda (A-397). Una vez que rebasamos el restaurante el Coto, que dejamos a nuestra izquierda según subíamos, y llegados a la altura de la entrada a la finca de la Zagaleta (km 37,5), a nuestra derecha había una explanada donde aparcamos los coches.

Desde este lugar comenzamos el recorrido un grupo de 17 senderistas por un carril que, al inicio, cortaba una cadena que impedía el paso de vehículos y que nosotros tuvimos que soslayar por uno de los extremos.

Ante nuestra vista se encontraba la imponente Sierra Palmitera, por la que nos desplazariamos por su ladera Este, macizo montañoso situado en el término municipal de Benahavís, considerada como la continuidad natural del macizo de Sierra Bermeja en Estepona. A todo ello hay que sumar la exuberante vegetación que se mantiene gracias a la abundancia de agua que aportan sus manantiales.

Nuestra ruta transcurrió por la finca “Las Máquinas” hasta llegar al Dairín, antiguo poblado nazarí. Era un día propio de otoño, caminábamos con el aire de la mañana dando en nuestros rostros, a la vez que nos deleitábamos con el potente e inconfundible aroma del bosque mediterráneo.

El valle del Guadaiza se abría ante nuestros ojos: una gran arboleda de alcornoques, quejigos, alisos y pinos pinaster y al fondo la agreste Sierra de las Nieves destacando el famoso pico de La Torrecilla.

Al cabo de una media hora de camino dimos con unas cabañas habitadas en estado ruinoso. Una piara de negros cerditos pululaba alegremente por los alrrededores.

La caminata no se hacia pesada ya que no había prácticamente desniveles y el suelo, debido a las recientes lluvias, se encontraba blando para caminar, incluso con algunos charcos de agua que tuvimos que sortear. De las laderas varios arroyos vertían el agua de la sierra cruzando el camino, unas veces encauzadas bajo este y otras desbordadas sobre la pista.

Recorridos unos 10 kilómetros, llegamos a una bifurcación en la que un cartel nos indicaba a la izquierda para llegar al Dairín o Aidín, nombre de uno de los más destacados señores del lugar, en la época nazarí, que dio nombre a este antiguo poblado en ruinas, que se reducen a montones de piedras desperdigadas y a los muros de una torre vigía, único resto en pie de esa época, perdida entre la vegetación del monte.

Según nos contaron unos lugareños que vivían en una casa cercana, hasta no hace muchos años habitaban en este lugar unas 15 familias dedicadas a la extracción del corcho y a la cría de ganado.

La jornada resultó espléndida, disfrutando de un bello camino rodeados por una arboleda donde resaltaba el verdor de los árboles por la lluvia caída.
El regreso lo hicimos por el mismo camino de ida, pero esta vez las vistas eran otras; a lo lejos el mar y el atardecer que coloreaba el cielo con tonalidades rojizas.



    PERFIL DE LA RUTA

   © RUTA MARCADA EN COLOR AZUL

     DATOS TÉCNICOS DE LA RUTA

De izquierda a derecha, agachados: Javier Duarte y Miguel Alonso. Detrás de pie: Roque Jesús Gómez, José Antonio Quirós, Jorge Díaz, María Fernández, Marja Bolscher, Ángeles Tirado, Margaret O'Connor, Pepi González, Ignacio Pérez de Vargas, Sofía Mateos, Loli García, Inmaculada Caba, Ana Ortiz, Gabriel Guerrero y Rafael Rodríguez.


Galería Fotográfica

sábado, 1 de diciembre de 2012

Ruta de los cortadores de corcho


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

El sábado día 1 de diciembre, salimos de Estepona, del lugar habitual, a las 9:00 horas, en tres coches en dirección Gaucín, a donde llegamos a las 10:00 horas. Allí se nos unieron Isabel Naranjo, Jesús González, María Gómez, que venían de Málaga y Steve, amigo de Robert, que no pudo venir por cuestiones familiares.

Con un intenso frío y un claro día, comenzamos el ascenso por la ladera sur del Hacho, entre alambradas que cercaban rebaños de cabras y árboles frutales.

Una vez terminado el ascenso nos reagrupamos y tomamos el sendero que descendí suavemente por la izquierda. Avanzábamos rodeados de quejigos (roble carrasqueño o carvallo, también llamado roble andaluz), atrás veíamos alejarse el pueblo de Gaucín con la Sierra Bermeja como telón de fondo.

El sendero discurría zigzagueante por la ladera. Algunos arroyos y la vista de la Sierra de Líbar en el horizonte, completaban nuestro camino.  

Llegamos a un pozo abandonado y continuamos por un camino no muy claro, lo que hace que el grupo se divida en dos. Los más adelantados, que consiguen llegar a la pista de tierra y los demás, que decidimos volver sobre nuestros pasos buscando un mejor acceso. Pasamos una valla y tomamos un  camino de tierra quem tras unos metrosm nos conduce al sendero y a la finca y prado por el que bajamos.

Nos reagruparnos de nuevo y tras hacernos la foto de grupo, descendimos unos metros hasta encontrar la pista que iniciaba el segundo tramo de nuestro recorrido.

El camino transcurría por la ladera norte, en umbría y con bastante fresco, lo que hace que de nuevo volvamos a abrigarnos. Buscamos una parte resguardada y soleada donde comimos cuando eran las 13:30 horas.

Unos kilómetros de recorrido y algunos arroyos cruzados hasta que llegamos a la referencia que buscábamos; un roble junto al camino con un letrero que indicaba a Cortes y a Gaucín, nuestro destino, por un sendero que comenzaba a la derecha.

Iniciamos el ascenso del tercer tramo que discurría entre alcornoques y con la vista del Hacho al fondo, a nuestra derecha. Era un ascenso suave y prolongado, resguardado del viento y que dado lo avanzado de la hora se hacía más llevadero.

El grupo se fraccionó de nuevo en dos partes, llegando los últimos a Gaucín hacia las 15:20 horas.

Algunos compañeros se marcharon debido a ocupaciones personales y otros decidimos comer en la Venta Las Corchas. La llegada a los coches nos hizo separarnos y al no tener el móvil no pudimos reagruparnos, por lo que decidimos, tras unos minutos de espera, volver a Estepona.

A la llegada, dado lo avanzado de la hora, solo dos compañeros nos quedamos a comer en "El Bar d´er Pepe", en las cercanías del campo de futbol San Fernando; un plato combinado a base de huevos, patatas y pinchitos de pollo, acompañado de cerveza, con el que dimos por terminada la ruta. 


De izquierda a derecha, agachados: Javier Duarte y Steve. De pie: Isabel Naranjo, Jesús González, María Gómez, Pura Ruedas, Jorge Díaz, Roque Gómez, María Fernández, Margaret Mary O'Connor, Marja Bolscher, Ignacio Pérez de Vargas, Claudia Hare, Pepi González, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez.

        MAPA DEL RECORRIDO
           

      PERFIL-ALTURAS

Galería Fotográfica