sábado, 13 de junio de 2015

Recorrido por los acantilados de Tarifa a la Torre Vigía de Guadalmesí, dentro del Parque Natural del Estrecho


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

Desde Estepona salimos, pasadas las ocho de la mañana, un grupo de 14 socios repartidos en tres coches con dirección a Tarifa, a la que llegamos 9:30 horas, después de recoger a nuestro compañero Paco González en la Alcaidesa.

Aparcamos los coches en el aparcamiento de pago situado detrás del Hogar del Pensionista. Desde allí nos dirigimos a la plazoleta donde se ubicaba la Puerta del Retiro, junto a la histórica muralla de Tarifa, en cuya plaza se encuentra la estatua del general malagueño Francisco Copons y Navía, que tuvo una parte importante en la historia de la Tarifa asediada por las tropas napoleónicas en 1811, justamente en este lugar fueron derrotadas las tropas napoleónicas que no lograron conquistar Tarifa.

Atravesando la plaza y al llegar a la altura de la iglesia de San Mateo, paramos a desayunar en el Restaurante-Cafetería Morilla, donde nos esperan Pilar y Jesús, situado frente a la iglesia de San Mateo, en la calle Sancho IV El Bravo.

Después del desayuno (10:30 h), nos dirigimos de nuevo hacia la Puerta del Retiro y continuamos por la calle María de Molina, bordeando la muralla bajo el castillo de Sancho IV El Bravo, llegando a un camino en subida, denominado “Vista Alegre”, según rezaba en unos de los pilares situados a la entrada por el que pasamos, para adentrarnos por una senda de tierra hacia la costa siguiendo las indicaciones de Cañada Real.

Este recorrido tiene interés por las impresionantes vistas del continente africano y las formaciones geológicas de las paredes de los acantilados y las plataformas de abrasión en las zonas intermareales, unas formaciones sobre las rocas llamadas “rasas mareales” plataformas, al nivel de la marea baja, que aparecen por delante de un acantilado rocoso debidas a la erosión del mar sobre la roca.

A lo largo del recorrido podemos ver la flora característica de esta zona de monte bajo mediterráneo como: palmitos, brezos, lentiscos y érguenes.

Señalizada con balizas verdes de Vía Pecuaria, serpentea la costa sobre los acantilados del litoral de Tarifa hacia Algeciras, sembrada de pastizales costeros y de ganado que campa a sus anchas.

Lo realizamos, en su mayor parte en paralelo al litoral, siguiendo las indicaciones de Cañada Real, con la vista del Estrecho de Gibraltar y la costa magrebí cruzando algunos arroyos, hoy en día secos por la falta de lluvia.

Al poco de iniciar el recorrido, tuvimos que salvar un barranco bajando por una escalinata excavada en la ladera, con barandilla de madera y unos peldaños algo incómodos para bajar, que nos llevaron a un puente de madera (10:45 h), que nos permitió atravesar un arroyo, continuando el camino, con varias subidas y bajadas, que nos permitía costear los acantilados por arriba.

El día, que en un principio estaba nublado, fue mejorando según avanzábamos por un itinerario sorprendente, ya que no es muy frecuente ver cómo pastaba un rebaño de vacas tan cerca del mar y junto a ellas algunos terneritos.

La costa africana al fondo, y los acantilados y las espectaculares plataformas de abrasión, vestigios visibles de los efectos producidos por los fuertes vientos del estrecho a lo largo de miles de años nos acompañan en nuestro recorrido.

Algunas paradas para hacer fotos, relajarnos con las vistas y tomar algo de alimento junto a antiguos búnkeres militares, ya en desuso.

Después continuamos nuestra marcha y a nuestra izquierda, por encima de nuestras cabezas vamos dejando atrás el Monte Camorro, con sus antenas y el edificio del emblemático Centro Zonal de Coordinación de Salvamento, conocido como Tarifa Tráfico, que desde hace ya casi veinticinco años atiende el tránsito naval por el estrecho y su seguridad, en uno de los pasos de mayor congestión del mundo.

Recorridos unos 8,5 kilómetros, llegamos a la altura de la antigua Torre Vigía de Guadalmesí (14:00 h), construcción que data del siglo XVII y que fue construida durante el mandato de Felipe II. Cuenta la leyenda que esta torre se edificó para defender la costa ante los continuos ataques de los piratas bereberes que asolaban la costa por esta zona.

En las inmediaciones a la torre, vemos el observatorio desde el que se puede avistar el vuelo de las aves que cruzan el estrecho hacia el continente africano, momento que aprovechamos para realizar la foto de grupo.

Continuamos unos metros hacia la desembocadura del río Guadalmesí para refugiarnos el viento de poniente y buscar un lugar para comer. Unas recientes obras han modificado la playa por lo que avanzamos unos metros sobre las rocas y rasas acomodándonos en los huecos que nos proporcionan abrigo y asiento con unas excelentes vistas del estrecho.

Después de un descanso (15:15 h) regresamos por el mismo sendero a Tarifa.
El viento de Poniente nos hace más llevadera la vuelta y el calor que se hace presente en algunos momentos.

La marcha que imprimen los compañeros que van delante es rápida, aunque realizan algunas paradas para que nos reagrupemos, llegando a Tarifa a las 18:00 horas.

Después de dejar las mochilas en los coches, volvemos a la calle principal, donde buscamos acomodo en las distintas cafeterías que allí hay, no sin alguna dificultad, dada la hora y el número de compañeros, para, con un surtido de la pastelería "La Tarifeña", tomar unos cafés y refrescos.

Algunos compañeros regresan, mientras que otros iniciamos un tour por "Tarifa la nuit" que nos llevó a bares de cócteles como el Aloha en la Plaza San Hiscio, después una breve parada en el coche para buscar algo de abrigo, ya que el frío y la humedad arrecian. 

Una vez disfrazados de surferos muy "sui generis": chandall, calcetines diferentes, chubasqueros... reiniciamos el tour en el "Bar Rico" frente a la "Carcel Real", en calle General Moscardó, donde degustamos, muy bien atendidos por las simpáticas camareras, la variada gastronomía del lugar: croquetas de choco, atún encebollado, adobo... etcétera.

Continuamos de tapeo por la zona céntrica de Tarifa, intentando poder acceder a alguno de los bares que estaban a rebosar de gente: El Lola Tapas, El Paseillo, El Tapabocas, hasta llegar de nuevo a la Plaza de San Hiscio donde completamos la carta con: gallo rebozado y calamar plancha, dando por terminada la faceta gastronómica.

Unos mojitos, de nuevo en el Aloha, para concluir el tour y regresar a Estepona al lugar de salida a las 01:30 horas, con el convencimiento y la satisfacción de haber sacado el máximo partido a este variado día.

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   SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO, PUNTO DE CITA EN ESTEPONA
 
  RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A TARIFA

VISTA SATÉLITE
MAPA TOPOGRÁFICO
PERFIL

PARTICIPANTES
En el mirador de aves de la Torre del Guadalmesí, de izquierda a derecha: Francisco Sánchez, María Jesús Infante, Lorraine Viaga, Juan Carlos Viaga, Marta López, Martine Colombu, Violeta Montequín, Isabel López, Ana María de Torres, José Luís Gil, Manuel Muñoz, Miguel Alonso, Javier Duarte, Rosa María Martín, Paco González, Jesús Díaz, Rafael Rodríguez y Pilar Villar

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Jesús Díaz, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez)

sábado, 6 de junio de 2015

Ruta al Risco Blanco y a la Cruz de Romero en el Parque Natural de los Alcornocales



CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

"Un día algo ventoso"
De Estepona partimos hacia Algeciras trece compañeros en tres coches, pasadas las ocho de la mañana, por la autovía A-7. Al llegar a la salida 110 B, nos desviamos para continuar por la carretera Jerez-Los Barrios (A-381), Una vez en esta carretera volvemos a desviarnos en la salida 80b, para seguir por la vía de servicio hasta la rotonda donde seguimos indicaciones hacia la carretera (CA-440a) que nos lleva a la Venta El Frenazo,  donde se nos unen Pilar, Jesús, Isabel y Martine y donde desayunamos. (9:10 h).

Tras el desayuno continuamos por la misma carretera, siguiendo la indicación que nos señala hacia el Parque Natural de los Alcornocales, entrando  en una pista forestal, antigua carretera Los Barrios-Facinas (CA-221).

Un recorrido de 10 kilómetros en coche por una carretera con el firme de tierra en muy mal estado, por los que la recorremos con mucha precaución, sorteando piedras y los numerosos baches, hasta pasar las ruinas del cortijo de San Carlos del Tiradero, también llamado Tejas Verdes. Bajamos unos quinientos metros más, aparcamos los coches e iniciamos la ruta. (10:40 h)

La primera parte del recorrido está perfectamente señalizada con balizas, iniciando un bello recorrido circular por una pista en continuo ascenso, que atraviesa un frondoso bosque de quejigos centenarios.
Alguna que otra parada para reagruparnos hasta llegar a un pequeño puente sobre el Arroyo del Cabrillo (11:45 h), por el que nos desviamos para seguir el sendero que sale a la izquierda de la pista y que transcurre junto al arroyo con poco caudal, perfectamente señalizado con balizas de madera.

A pesar de la sequía de este año, el sendero discurre por una zona de helechos: el helecho macho peludo, que según dicen sólo se puede ver esta variedad en este lugar del parque.

Tras un continuado ascenso, el bosque de quejigos va dejando el espacio a los alcornoques, mientras nos alejamos del canuto para, antes de salir a la parte alta de la Sierra del Niño, tomar algo de alimento resguardados del viento (12:40 h).

Continuamos sin la protección del bosque, caminando por una zona de matorral de herrizas, rodeados de brezos y jaras, por un sendero formado por el ganado con alguna que otra señalización y con un fuerte viento este que nos dificulta la marcha y que será sin duda el protagonista del día.

El grupo se fracciona en la ascensión al Puerto Barriga, donde conectamos con un cortafuegos (13:10 h) paralelo a la linde de separación de los términos municipales de Tarifa y Los Barrios, delimitado por una cerca de alambre y una pared de piedras, desde donde podemos ver, al otro lado, el embalse de Almodovar al pie de la Sierra de Saladavieja y el parque eólico del Pedregoso ya en tierra de Facinas.

Al llegar a la base de la mole de roca, algunos compañeros deciden subir hasta el punto geodésico para contemplar, el Peñón de Gibraltar y las poblaciones del Campo de Gibraltar de Los Barrios, Algeciras, San Roque y La Línea de la Concepción., mientras que otros se resguardan y descansan al abrigo del viento.

Una vez hechas las fotos pertinentes seguimos por el otro lado de la cerca metálica para dirigirnos a las formaciones de arenisca que nos transportan a otros lugares, formas increíbles producidas por la erosión: cuevas, pasajes, hendiduras, buscandola más impresionante formación digna de ver (14:45 h), donde un quejigo hunde sus raíces en la piedra de arenisca y a su izquierda arranca un brazo de roca formando un impresionante arco que, de extremos a extremo, tendría una longitud próxima a los 30 metros, lugar que elegimos para realizar una parada para comer los bocadillos.

Tras el bocadillo, visitamos otras dos hendiduras y regresamos (15:55 h) por el mismo camino, el sendero paralelo al muro de piedras que terminaba cruzándose con el que se dirigía a la Cruz de Romero.

El viento, más fuerte si cabe, nos golpea con brusquedad y la lluvia hace su aparición con algunas gotas hasta llegar de nuevo  a la protección del bosque de alcornoques (17:00 h).

Descendemos sin ninguna dificultad buscando las balizas que dejamos en las proximidades del arroyo (18:10 h) tomamos un sendero, a nuestra izquierda, marcado con balizas, que nos lleva a la pista y al cabo de unos metros al puente sobre el arroyo.

Después de una corta subida, nos desplazamos a nuestra izquierda bajando por el maravilloso quejigal, zona conocida como los Pájaros, hasta llegar al punto de inicio de nuestro recorrido (19:00 h), donde tenemos los coches.

El regreso por la carretera, como al principio, recorriendo el camino en los coches, con suma precaución, hasta que al fin llegamos a la carretera.

No pudimos parar en la Venta El Frenazo ya que estaba cerrada, por lo que continuamos hacia Estepona, haciendo una parada en las inmediaciones del campo San Fernando para que algunos compañeros cogiesen sus vehículos y dirigirnos al Restaurante La Gamba, donde al fin, pudimos saciar la sed con unos mojitos mientras comentamos el día tan variado, climatológicamente hablando, que hemos tenido.

Después llegó el plato estrella: huevos con patatas y jamón, acompañados de más mojitos, para en un ambiente distendido de relax y conversación, dar por finalizado este estupendo día. 


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  SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO PUNTO DE SALIDA EN ESTEPONA

  
  RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA AL PARQUE

VISTA SATÉLITE
MAPA TOPOGRÁFICO
PERFIL DE ALTURA




PARTICIPANTES
En el "Arco del Niño", de izquierda a derecha: Rafael Rodríguez, Toñi Torrecilla, Pilar Villar, Miguel Ángel Pernas, Manuel Muñoz, Jesús Díaz, Margaret O´Connor, José Luís Gil, Sofía Mateos, Pepi González, Miguel Alonso, Martine Colombu, Faustino Manjón, Violeta Montequín, Paula Lopéz, Isabel López, Lola Criado y José Luís Jiménez. 

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
(Fotos: Lola Criado, Jesús Díaz, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez)

 

sábado, 30 de mayo de 2015

Circular por la Sierra de San Bartolomé y Monte Betis



CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

"Una ruta muy corta…"
Desde Estepona nos desplazaremos por la autovía A-7 en sentido Cádiz, trece compañeros en cuatro vehículos, continuando por la N-340. Pasado Tarifa, a unos 10 kilómetros, llegamos a un cruce que encontraremos en el kilómetro 71, para seguir la señalización que nos indica, a la izquierda, hacia Bolonia por la carretera CA-8202. 

Ya sólo nos resta subir un corto puerto, de unos 2 kilómetros de recorrido, que nos lleva a la venta El Tropezón, donde aparcamos los coches, siendo también punto de encuentro y donde aprovechamos para prepararnos y tomar algo de alimento ya que no podemos desyunar al encontrarse cerrada la venta.

Por la sierra de San Bartolomé
A las 09:30 horas comenzamos la ruta por un camino asfaltado en dirección sureste, hacia el poblado denominado Betis, llegando a la zona de “Tumbas de Betis”, situadas a la izquierda de la carretera, donde vemos unas tumbas antropomorfas talladas en las rocas de arenisca datadas entre los siglos VIII y X de la era tardo medieval.

De nuevo en la carretera seguimos dejando atrás la indicación de zona de escalada “Tajo del Búo o Canuto del Arca”, tras unos metros retrocedemos ya que el GPS nos indica que esa es la desviación correcta.

Comenzamos el ascenso en dirección oeste bordeando la montaña, pasando por una zona boscosa de eucaliptos que se mezclan con los autóctonos lentiscos, palmitos y coscojas.

Continuando hacia arriba, llegaremos al sector que le da el nombre popular a toda la zona, “Mosaico,” con una belleza peculiar de las placas que nos recordará a las piezas de un gigantesco puzzle. Llaman la atención las extrañas burbujas de arcilla que la erosión ha descarnado, dejando en la pared oquedades circulares casi perfectas.  

Tras alguna parada para reagruparnos llegamos a una verja de ganado que bordeamos hacia la derecha para contemplar una maravillosa panorámica de la Ensenada de Bolonia: la Punta Camarinal al fondo, con su faro guía y la Sierra de la Plata o Silla del Papa a la derecha.

Después de las necesarias fotos sobre las piedras que jalonan el precipicio, realizamos un breve descanso para tomar algo de alimento y continuamos hacia el sur buscando una puerta-angarilla que nos dará paso a un camino en bajada conocido por el nombre de “Ruta de Ignacio Morales” que nos conduce a la falda del monte, para adentrarnos en el pinar de piñoneros que asciende hasta las zonas más altas de la Sierra de Betis , nos acompañan las vistas a Bolonia y el vuelo majestuoso de los buitres leonados que anidan en las oquedades de las rocas.

Descendemos y ascendemos a partes iguales por un sendero muy bien señalizado y limpio por lo que algunos advertimos que esta no es la ruta que pretendíamos realizar, que discurre según el gps ladera abajo.

Llegamos hasta una valla que nos deja ver las dos vertientes del la Sierra de San Bartolomé. Nuestras dudas sobre el sendero seguido se hacen patentes. Nos agrupamos y decidimos seguir el sendero marcado hasta llegar a un nuevo cruce desde el que divisamos la carretera hacia la izquierda, y una senda que asciende en dirección sur que es la que finalmente tomamos.

En este momento Violeta pronunció la frase que da nombre a esta crónica y que después repetiríamos hasta que encontramos el camino de vuelta "Una ruta muy bonita pero corta".

Comenzamos un corto ascenso en dirección sur intentando encontrar la primitiva ruta de la que estamos lejos. Tras unos metros recorridos llegamos al vértice geodésico del Monte Betis o Betijuelo que nos ofrece unas buenas panorámicas en todas direcciones, lo que aprovechamos para orientarnos mejor.

Junto al panel informativo encontramos una baliza que señala un sendero en descenso sur, que decidimos seguir, hasta encontrar nuevas indicaciones que nos dirigen de nuevo dirección sur hacia la playa que vemos en el horizonte.

Tras llegar a lo que parece un cortafuegos y tendido eléctrico, nueva parada para decidir, las indicaciones siguen sin variar hacia el sur por el cauce del Arroyo de Los Puercos , pero no las tomamos y seguimos por un cortafuegos que sale a la derecha y que pensamos nos conducirá hasta la primitiva ruta.

Recorremos unos cientos de metros y nos adentramos en el bosque de pinos buscando el sendero que se pierde entre la maleza, nueva parada, algunos creen que es mejor seguir el sendero que hemos dejado y otros pensamos que hay que seguir hacia la derecha. Decidimos descansar y comer mientras que Pepe García y el que escribe recorren el cortafuegos para ver si tiene salida. Así nos parece, por lo que volvemos a comer y comentarlo con los compañeros que ya prácticamente habían acabado.

Retomamos la marcha por el cortafuegos, siguiendo el tendido eléctrico que nos conduce, tras dos kilómetros en dirección oeste, hacia el núcleo rural de El Chaparral.

Llegamos a la carretera a las 15:15 horas. El calor y el cansancio de esta "ruta corta pero bonita" se hacen evidentes, aunque con más tranquilidad entre todos, por saber hacia donde nos dirigimos.

Recorremos los tres kilómetros que nos separan del comienzo de la ruta aunque algunas no los terminaron, Violeta, Rosa y María, ya que Roque las acercó el último tramo con el coche. El resto llegamos espaciadamente hasta la Venta el Tropezón, a las 15:50 horas.

Tomamos unos refrescos y algunos recurrimos al plato estrella de Pinsapos "Huevos fritos con patatas" para terminar de recuperarnos.

Algunos compañeros se fueron marchando por cuestiones personales, mientras que otros, en relajada conversación, terminamos la comida y decidimos tomar café y pasteles en el camino de vuelta, en Los Barrrios.

El viento de poniente no ayudó demasiado así que después de saborear los buenísimos pasteles de la pastelería La Plata, ya de vuelta en Estepona, decidimos acabar con un… dos… mojitos junto al mar, en el restaurante La Gamba.

Un atardecer cálido y relajado en compañía de amigos… mojito, charla,… recuerdos y anécdotas de rutas pasadas y… nos dieron las diez, y las once, las doce… ya en el Bar San Lorenzo, donde con unos montaditos, dimos por acabado esté día tan completo.



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   SITUACIÓN DEL BAR ESTADIO EN ESTEPONA, LUGAR DE CITA

   
MAPA DEL RECORRIDO ,POR CARRETERA DE ESTEPONA AL INICIO DE LA RUTA

VISTA SATÉLITE

MAPA TOPOGRÁFICO

PERIL DE ALTURA

PARTICIPANTES
De izquierda a derecha: Marisa Salgado, Paula López, Javier Duarte, Violeta Montequín, Rosa María Martín, María Martín, Pepe García, José Luís Gil, Roque Jesús Gómez, Margaret O´Connor, Lola Criado, José María García de la Nava y Rafael Rodríguez que hace la foto.

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Fotos: Lola Criado, Roque Jesús Gómez, José Luís Gil y Rafael Rodríguez)