sábado, 12 de agosto de 2017

Recorrido lineal por las playas desde Punta Chullera en Manilva a la playa de El Cristo de Estepona

CRÓNICA: MIGUEL ALONSO

De Estepona partimos (10.17 h) en el autobús de la empresa Portillo (M-240) que finaliza en la Línea de la Concepción, desde la parada situada en el edificio Alborán de la avenida de España.


Nuestro destino era la parada de la Urbanización San Diego, situada en el kilómetro 137,5 de la Autovía del Mediterráneo A-7, en sentido Cádiz, a la altura de la urbanización Don Diego, a la que llegamos (10.48 h) y bajamos tras recorrer 18 kilómetros aproximadamente. 


Seguidamente recorrimos unos metros tomando un desvío que partía a la derecha. Al poco, tomamos otro a la izquierda siguiendo un camino, en bajada, hasta llegar a un paso inferior (túnel) que discurría bajo la carretera. Por este accedimos a una pequeña ensenada desde la que continuamos el recorrido hacia la izquierda, accediendo por una escalinata (10.59 h) que nos condujo al camino que nos llevó a la playa de Punta Chullera.


Playa La chullera

Esta playa es fina arena sílico pizarrosa que alterna con las areniscas dominantes de los roquedos. Está situada en un pequeño cabo rocoso de forma circular, en el extremo suroeste del término municipal de Manilva, límite con la provincia de Cádiz. Por su situación ha sido un lugar muy relacionado históricamente con la vigilancia de la costa; se conservan los restos de una torre de época nazarí. Allí estaba al frente el chiringuito “Sal y Sol” y a la derecha la Torre de Chullera (11.07 h) unas de las referencias del recorrido.


Recorrido paralelo a la Senda Litoral (GR 92)

Continuamos pasando por detrás del chiringuito, siguiendo una senda que transcurría paralela a la playa, con tramos de pasarelas y otros de escalinatas, ambas con unas barandillas de madera a los dos lados para más seguridad. El recorrido iba por la parte superior de las rocas dando acceso a la siguiente playa. A partir de aquí, el recorrido por las etapas 11 y 12 de la Senda Litoral (GR 92) discurría a lo largo de unos 18 kilómetros por arena y por tramos de acerados de los paseos marítimos. No hacía excesivo calor, corría un fresquito viento de levante que nos permitía andar cómodamente. Eso sí, las banderas de los puestos de los socorristas eran de color rojo, que indican la prohibición para bañarse pues había un fuerte oleaje de al menos 4 metros. 


La primera parte transcurría por la Reserva Ecológica “Playas de Manilva” y “Playas del Negro”, según rezaba en los carteles que fuimos viendo según avanzábamos. Al cabo de un kilómetro, vadeamos el Arroyo del Indiano, uno de los lugares más significativos de la ruta.


Los arenales floridos de “Botón Azul”

Llegamos a la playa de Tubalitas (11.36 h), continuando nuestra marcha siguiendo un camino señalizado con estacas de madera a ambos lados, que discurría en paralelo a la línea del mar, un poco más adentro de la playa, rodeados de una vegetación en la que destacaban los lentiscos, además de palmitos y la Amapola o Ardomidera amarilla y una especie en flor que nos sorprendió al leer, en uno de los carteles descriptivos que se trataba de la “Jasione corymbosa Poir. Ex Schult” vulgarmente Botón Azul, que florece en los meses de mayo y julio y que se había dado por extinguida hasta que fue descubierta en 2008 en la Playa del Negro de Manilva, lugar por donde la vimos en flor en amplias zonas.


El firme del sendero era más cómodo para andar que la arena de la playa, pero tenía el inconveniente de alejarnos del agua del mar. Así es que alternábamos ambos para refrescarnos y para andar con mayor comodidad y rapidez.


Continuamos el recorrido pasando por varios chiringuitos: el “Mesón Montes”, la “Garita de Juan”… desde cuyo lugar el camino tenía un firme más sólido y cuidado, incluso con pasarelas de madera a ambos lados, camino que nos iba acercando a la zona de Manilva pasando por el chiringuito de “Manilva Bich”.


Nuestra caminata discurría cruzando algunos arroyos que encontrábamos a nuestro paso y transitando por el acerado de las urbanizaciones que pasábamos: Punta Paloma, Martagima, hasta divisar a lo lejos el faro del Puerto de la Duquesa.


Hicimos una breve parada para tomarnos un refresco y en este lugar nos dejaron Inés y Paco Vera ya que decidieron acelerar el paso con el fin de llegar pronto a Estepona pues tenían el festejo de la boda de un sobrino en Monda.


A la Playa el Castillo llegamos a las 12.33 horas, teniendo que dar un pequeño rodeo y cruzar un arroyo por un bonito puente de madera que nos llevó al “Paseo Marítimo Castillo de la Duquesa.


Continuamos atravesando el pueblo por la calle San José y, al final de la calle, pudimos ver el Castillo de la Duquesa, siguiendo por un bonito paseo decorado con jardines y unos bellos bancos con azulejos que nos llevdecidimos continuar onito paseo maror la calle San Jos08, lugar por donde la vimosaó al Puerto la Duquesa (12.38 h). Dado que llevamos un buen horario, decidimos continuar.


Las barcas con los espetos de sardinas nos levantaban las ganas de comer.

Pero decidimos continuar el recorrido caminando por zonas de acerado y urbanizaciones, con la vista, al fondo, de la famosa “Torre de la Sal” a la que llegamos (14.14 h) tras cruzar otro arroyo por un puente de madera, entrando en la zona conocida como “Casares del Mar” dejando atrás el “Chiringuito de la Sal”.


Comida al pie de la “Torre de la Sal”

Al pie de la torre nos tomamos el bocadillo refugiados del sol por la sombra que nos deparaba esta antiquísima construcción (1575).


Tras el bocadilo, nos acercamos al cercano chiringuito "Bahia Beach" donde tomamos café y helados y después de un descanso, continuamos (15.50h) por las playas de Casares-Costa, entrando en un parque biosaludable, instalaciones de mobiliario urbano montadas por el Ayuntamiento de Casares para hacer ejercicios corporales en el entorno de Playa Chica. Seguimos por Brisamar y Arroyo Vaquero, pasando cerca de la famosa Peña Paloma, una roca que se yergue dentro del mar y por Costa Natura y la Playa de Guadalobón.


Fin de recorrido en playa El Cristo de Estepona

Llegando a Estepona pudimos observar que las banderas que ondeaban en los puestos de los socorristas habían cambiado de color, ahora eran de color amarillo, que indica precaución debido a marejadas o fuertes vientos.


Al fin llegamos al final de nuestra ruta en Estepona, la Playa de El Cristo (18.22 h) una pequeña cala atestada de bañistas que no podían bañarse dado el estado de la marejada reinante. Continuamos hasta el puerto de Estepona. Finalmente tuvimos que despedirnos, emprendiendo cada unos el camino a su casa.


Una bonita jornada que disfrutamos ya que el día transcurrió en buena camaradería acompañados por la meteorología que nos brindó un tiempo ideal para hacer este recorrido ya que el viento de levante nos deparaba el fresco ideal.

BILLETE AUTOBÚS ESTEPONA AL INICIO DE LA RUTA

Para evitar problemas con el billete del autobús (1,64€) el sábado día 12, ya que podrían estar completas las plazas, tendréis que comunicar vuestra asistencia a Miguel Alonso para sacaros el billete con antelación llamándole al

teléfono 619 703 107 ANTES DE LAS 12 HORAS DEL JUEVES DÍA 10. El que no lo comunique se expondrá a no tener plaza en el autobús de línea el día de la excursión.


DATOS GENERALES

Guías: Rafael Rodríguez y Miguel Alonso.

Participantes llamad al coordinador: Miguel Alonso al teléfono 619 703 107

Entorno: Costa del Sol Occidental.

Localidades: Manilva, Casares y Estepona | Málaga.

Itinerario: Recorrido por las playas desde Punta Chullera (Manilva) a la playa de El Cristo (Estepona).

Recorrido: lineal.

Longitud del recorrido: 19,6 kilómetros por playas.

Duración aproximada de la excursión: 6 a 7 horas, incluidos baños en la playa.

Dificultad: Baja.

Tipo de terreno: playas.

Salida de Estepona: En el autobús de la línea M-240, que va a la Línea de la Concepción, y que pasa por la parada de autobús de la Avenida de España número 200, delante de la sala de Bingo, a las 10.00 horas. Precio del billete 1,63 euros.

Punto de encuentro: 10.30 horas en la parada “San Diego” de Portillo, situada en el kilómetro 137,5 de la A-7.

Equipo obligatorio (se comprobará antes de salir): pantalones cortos, agua abundante, bocadillo, Tarjeta Sanitaria, Tarjeta FAM y DNI.

Se recomienda: bañador, gorra, gafas de sol, crema de protección solar, silbato, bebidas isotónicas, fruta fresca, barritas de cereales, cámara fotográfica y prismáticos.


NORMA GENERAL: para participar en la excursión es condición imprescindible ser socio del club y estar federado. Comunicará previamente la asistencia al coordinador/a del club y firmará antes un impreso eximiendo de responsabilidad al guía y al club.

INVITADOS: podrán participar dos veces al año, como máximo. Solicitarán la “Licencia Federativa para un  Día”, llamando al club antes de las 12 horas del jueves día 11 de agosto.

DESPLAZAMIENTO EN COCHE: el precio se calculará multiplicando los kilómetros recorridos por 0,23€ y el total se dividirá entre los ocupantes, incluido el propietario.

EN CASO DE ACCIDENTE: llamad inmediatamente al número de teléfono de Emergencias 112 y al Centro de Atención 24 horas de SERSANET, teléfono 902 107 120.

ASISTENCIA EN VIAJE: ASITUR número de teléfono 902 110 026

                 VERSIÓN IMPRIMIBLE EN FORMATO PDF


 PARADA AUTOBÚS EN LA AVENIDA DEL CARMEN DE ESTEPONA

  Parada a la altura del número 200 de la avenida del Carmen, ante el Bingo de Estepona.


  RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA AL INICIO DE LA RUTA

   VISTA DEL RECORRIDO DESDE EL SATÉLITE

   MAPA TOPOGRÁFICO DEL RECORRIDO

   PERFIL DE ALTURAS Y LONGITUD DEL RECORRIDO


   Parte del grupo al pie de la Torre de La Sal. De izquierda a derecha: Carlos de Lara, Antonio Martín, Miguel Alonso y Paquita Márquez.

GALERÍA FOTOGRÁFICA
(Fotos: Miguel Alonso).

https://goo.gl/photos/TXE6xz7v1wRCEAob6



sábado, 5 de agosto de 2017

Recorrido circular nocturno con luna creciente desde Bolonia a la Silla del Papa en la Sierra de la Plata


ANULADA POR FALTA DE INTERÉS

De Estepona saldremos a las 8 de la noche del viernes día 4 por la autovía A-7 en sentido a Cádiz para seguir, una vez acabada la autovía, por la carretera N-340. El paso por la zona de Algeciras nos dejará impresionantes vistas de la costa gaditana y del estrecho. Si la visibilidad nos lo permite, observaremos con una nitidez y una increíble aparente proximidad la silueta del Peñón de Gibraltar presidiendo nuestra costa, y el Yebel Musa, situado al otro lado, en la costa de Marruecos.

En el kilómetro 70 abandonaremos la carretera N-340 para desviarnos a la izquierda, siguiendo la señalización hacia Bolonia subiendo un corto puerto de 5 kilómetros de longitud. Pasada la venta El Tropezón, bajaremos unos 6,5 kilómetros hasta llegar a la zona del Lentiscal 1 tras 93,6 kilómetros desde Estepona en 1,16 kilómetros degún Google Maps.

Una vez en el Lentiscal, aparcaremos los coches en la zona para dirigirnos posteriormente al restaurante Bellavista, donde tomaremos unas tapas y cervezas para entonar el cuerpo antes de comenzar nuestra nocturna andadura, continuando después por la carretera que sigue a la derecha, antes del aparcamiento, pasando detrás de las ruinas de la antigua ciudad romana de Baelo Claudia 2 hasta llegar a la entrada de la zona militar, en el paraje llamado Molino de Carriza 3, donde dejaremos aparcados los coches.

Ascenso a la cumbre de la Sierra de la Plata
Aparcados los coches, comienza nuestra ruta, de unos 4,5 kilómetros de subida, hacia la Sierra de la Plata, que nos está esperando al frente, por la carretera que sale a la derecha hacia la cima, tomando como guía la luz roja de posición de las antenas de repetición que hay en la cumbre.

La mitad de la ascensión se realiza de forma muy llevadera pues las rampas no son excesivamente duras y a veces se intercalan con falsos llanos donde recuperar el resuello, así como cada vez que lleguemos a uno de los tres cruces del recorrido de subida.

Llegados al último cruce, sólo queda poco más de kilómetro y medio sin ninguna otra complicación, nada más que seguir la pista asfaltada hasta el final, por un tramo de duras rampas que conviene tomarlo con tranquilidad pues el esfuerzo habrá merecido la pena. Si la noche es clara, en el trayecto divisaremos, al otro lado de las oscuras aguas del Estrecho, el puerto de Ceuta, perfectamente alumbrado al igual que la ciudad portuaria de Tánger ligeramente iluminadas por la luna que comenzará a ganar altura desde el este.

La Silla del Papa
La subida conduce a uno de los mejores oteaderos del litoral gaditano en la Sierra de la Plata.
El oppidum de la Silla del Papa 4 pudo ser la Baelo Claudia prerromana, de origen púnico o púnico-turdetano, construido presumiblemente en una zona elevada con defensas naturales para el dominio de tierras aptas para el cultivo o como refugio fortificado.

Una vez en la explanada, donde están las instalaciones de los repetidores de telecomunicaciones, subiremos hasta el pie de las torretas de las antenas a disfrutar de amplias vistas de la zona del Estrecho con los puertos de Algeciras y Tánger iluminados y los dos mares (Atlántico y Mediterráneo).

Al sur y hacia el oeste, veremos Zahara de los Atunes, Barbate y Vejer de la Frontera. Hacia el interior, las localidades de Facinas y Medina Sidonia donde se respira, como en pocos lugares del mundo, la mezcla de aires de dos continentes. En esta cumbre existió un asentamiento romano que explotaba las minas que allí existían, al igual que el resto de una ciudad megalítica con varias piedras curiosas.

Una vez hayamos descansado, bajaremos a través de un bosque de pinos y eucaliptos, alfombrado de una abundante fronda de helechos, jaras y palmitos sintiéndonos duendecillos de la noche. Caminando hacia la costa, pasaremos por el mirador de la Cueva del Moro 5, a cuyo frente hay unas paredes rocosas donde practican escalada. Mirando hacia el mar, observaremos la silueta del continente africano al otro lado del Estrecho.

Amanecer en las dunas de Bolonia


Al final de la bajada, llegaremos a la duna de Bolonia, de fina arena y con más de 30 metros de altura, situada al noroeste de la ensenada de Bolonia, lugar donde contemplaremos el amanecer.


Posteriormente nos desplazaremos al Lentiscal 1 a desayunar en el Restaurante Bellavista. Después, nos iremos a la playa (no olvidar toalla grande o sillita de playa, sombrilla, comida y bebidas), donde pasar parte del día disfrutando de unos baños y a la vez darnos una cabezadita para mitigar el sueño acumulado.

Podremos comer el bocadillo que llevemos en la playa o en algún chiringuito cercano. Tras los baños y cuando decidamos, daremos por finalizada la jornada, regresando a nuestros hogares después de haber pasado, con toda seguridad, un inolvidable fin de semana.

IMPORTANTE
- Llevad ropa de abrigo para la noche y calzado con suela adherente y con grosor suficiente, ya que las plantas de los pies se pueden resentir.
- No olvidar llevar algún calzado de repuesto para después de la ruta.

DATOS GENERALES
Guía: Miguel Alonso.
Participantes llamad al coordinador: Miguel Alonso al número de teléfono 619 703 107.
Entorno: (Sierra de la Plata) Parque Natural del Estrecho.
Localidades: Bolonia-El Lentiscal | Tarifa, Cádiz.
Itinerario: de Bolonia a la Silla del Papa y amanecer en las dunas de Bolonia.
Recorrido: Ruta circular nocturna con luna creciente.
Longitud del recorrido: 10 kilómetros entre ida y vuelta.
Duración: Noche del viernes y mañana del sábado.
Dificultad: Media.
Desnivel: 450 metros.
Tipo de terreno: Pista, senderos y dunas.
Salida el viernes de Estepona: 20.00 horas del Bar Estadio, frente al campo de fútbol San Fernando.
Punto de encuentro al inicio de la ruta: 24.00 horas en el paraje Molino de Carriza, detrás de las ruinas de Baelo Claudia.
Equipo obligatorio (se comprobará antes de salir): botas, bastones, linterna frontal, ropa de abrigo, pantalones apropiados, agua, bocadillo, Tarjeta Sanitaria, Tarjeta FAM y DNI.
Se recomienda: gorra, guantes, gafas de sol, bañador, crema de protección solar, silbato, bebidas isotónicas, frutos secos y fruta fresca, barritas de cereales, cámara fotográfica y prismáticos.

NORMA GENERAL: para participar en la excursión es condición imprescindible ser socio del club y estar federado. Comunicará previamente la asistencia al coordinador/a del club y firmará antes un impreso eximiendo de responsabilidad al guía y al club.
INVITADOS: podrán participar dos veces al año, como máximo. Solicitarán la “Licencia Federativa para un Día”, llamando al club antes de las 12 horas del jueves antes de la ruta.
DESPLAZAMIENTO EN COCHE: el precio se calculará multiplicando los kilómetros recorridos por 0,23€ y el total se dividirá entre los ocupantes, incluido el propietario. En el caso de hoy se multiplicarán pos 2 (ida y vuelta) los 93,6 kilómetros que resultan 187,2 que multiplicaremos por 0,23 euros el kilómetro que dan 43,056 euros, que finalmente dividiremos entre los ocupantes del vehículo.
EN CASO DE ACCIDENTE: llamad inmediatamente al número de teléfono de Emergencias 112 y al Centro de Atención 24 horas de SERSANET, teléfono 902 107 120.
ASISTENCIA EN VIAJE: ASITUR número de teléfono 902 110 026

                     VERSIÓN IMPRIMIBLE EN FORMATO PDF
 

   
 CROQUIS CON EL RECORRIDO
El recorrido marcado con trazos con punta de flecha negros.

  El Estrecho de Gibraltar a vista de pájaro.

  Fachada del Restaurante Bellavista en El Lentiscal.

   Inscripciones en la roca de la Silla del Papa.

   Vista diurna de la subida a la Silla del Papa con las antenas al fondo.

   Vista diurna del pinar por el que bajaremos a las dunas de Bolonia.
   La zona conocida como Molino de Carriza, punto de inicio ruta.


   La playa de Bolonia y el Estrecho de Gibraltar visto desde la sierra.

  Duna de Bolonia y la Sierra de San Bartolomé al fondo cubierta por las nubes.

   Amanecer detrás de la Sierra de San Bartolomé desde las dunas.

   Contemplando el amanecer desde las arenas de la duna.

   Descendiendo por las dunas a la playa de Bolonia.

  Ruinas de la antigua ciudad romana de Bolonia y la Sierra de la Plata al fondo.

sábado, 29 de julio de 2017

Moraga de espetos de sardinas y pinchos de carne

CRÓNICA: MIGUEL ALONSO Y RAFAEL RODRÍGUEZ

Como en años anteriores, el pasado sábado día 29 de julio realizamos una moraga en la que nos juntamos un numeroso grupo entre socios y amigos.
Esta era la “VII Moraga” que realizamos en la playa de la Escollera de Estepona, encuentro que aprovechamos para degustar unos riquísimos espetos de sardinas y pinchitos morunos de cordero y pollo, chorizos y morcillas, además de gazpacho andaluz y una sopa de ajoblanco, plato típico malagueño que se compone de pan, almendras molidas, ajo, agua, aceite de oliva, sal y vinagre. Todo ello acompañado por una refrescante sangría que elaboró nuestro compañero Roque, de vino tinto con frutas y para rematar un fresquito postre de sandía y melón.

Este año nos reunimos 39 participantes, entre socios y amigos, evento que se pudo realizar gracias al trabajo de un grupo de compañeras y compañeros que se empeñaron en que todo saliese perfectamente.

Preparativos previos a la noche del sábado
Comenzamos a organizarlo todo en reuniones previas el miércoles y continuamos el jueves y viernes con la compra de una nueva parrilla, pinchos metálicos para asar la carne de pollo y cordero, platos, servilletas y manteles, vasos etc.

Por la mañana del sábado realizamos las últimas compras en Carrefour: bebidas carbónicas, tónicas y ginebra para el “Gin Tonic”, botellas de ron para hacer mojitos, aceitunas, pan, melón, sandía, carbón, hielo y algunas productos de limpieza.

Después de las compras nos dirigimos al campo de Ignacio para recoger las mesas, bebidas y demás utensilios que cargamos en los coches. Posteriormente nos dirigimos al almacén del Alzheimer, donde cogimos las sillas para aquellos compañeros que no tuviesen.

La tarde noche de la moraga
A las 8 de la tarde quedamos citados en el lugar del evento situado al final del paseo marítimo, en la calle Puerto Pesquero, donde se encuentran los cuartos de los pescadores. Tras pasar, con alguna dificultad, los coches la barrera de entrada al puerto, gracias al concurso de nuestro compañero Antonio Navas, nos dirigimos hacia el lugar donde estaba la patera “Málaga” para efectuar la moraga, lugar reservado en la Delegación de Participación Ciudadana a primero de junio.

Juan Andrés López no pudo venir a hacer la moraga, pero nos había gestionado con su primo la compra de las sardinas que recogimos previamente a la moraga a las 18:00 h y le entregamos a José Vallecillo, un espetador profesional, que se encargó de salarlas y espetarlas.

Antes de comenzar tuvimos que comprar hielo y también leña aunque al final llegó el pedido y no hizo falta.

En uno de los extremos del contenedor se pusieron las dos parrillas para asar los pinchitos de carne, labor que asumió Sofía, ayudada por otros compañeros que armaron los pinchitos de pollo, cordero, morcillas y chorizos.

Montaje de las mesas para comer
Según fueron llegando las compañeras y compañeros y fueron dejando hueco las personas que estaban en la playa, los compañeros descargaron y colocaron siete mesas plegables cerca del muro de separación con la playa, además de cubrirlas con manteles de papel y sobre estos, los platos con su servilleta y cubierto para los 39 comensales.

Mientras tanto Sofía y José Vallecillo continuaban con los preparativos para la comida.

La moraga de las sardinas
Acondicionado el contenedor metálico lleno de arena y extendida la leña sobre un hoyo minuciosamente preparado, se prendió la candela y, mientras se iban haciendo las ascuas de la leña, que ardía lentamente, José se puso a espetar las sardinas.

La sangría la preparó Roque con su simple pero exquisita fórmula: vino tinto, azúcar, fruta picadita y unos cubitos de hielo para refrescarlas. Estaba muy buena.

Mientras, los compañeros que iban llegando se fueron acomodando en las mesas con sus sillas y en el pretil de divisoria con la playa.

La noche estaba perfecta, una tímida luna creciente se dibujaba en el cielo dando un toque perfecto en la velada.

Por fin vinieron los primeros espetos de sardinas, que apenas tocaron la bandeja y, más tarde, los pinchitos. Las sardinas eran medianas y el calor de la candela las dejó muy sabrosas.

Se fueron formando grupos entre los compañeros con sus respectivos invitados y familiares, donde se conversaba y comían los espetos junto con un vaso de sangría que quitaba el sentido o cerveza fresquita.

Fin de la noche
Poco a poco, los espetos dieron paso a los pinchitos y una vez acabada la comida y entrada la noche, el grupo se fue disolviendo con la marcha de algunos compañeros, mientras otros quedamos recogiendo y limpiando los recipientes donde habíamos puesto la comida.

La candela iba languideciendo lentamente, teníamos que irnos, pero antes, como colofón algunos compañeros, Rafa, José Luis Gil, Antonio y Juan Luís prepararon unos “Gin Tonic”, cóctel obtenido por la mezcla de ginebra y tónica y los “Mojitos de ron” con su respectivo hielo, hierbabuena fresca y jarabe de lima que se perdieron rápidamente, por lo que hubo que repetir varias veces.

Una vez apagado el fuego y el espacio en perfecto estado de revista, abandonamos el recinto bien entrada la madrugada, tiempo límite de la autorización que nos habían dado para poner fin a una noche de camaradería y encuentro, como siempre.

A la mañana siguiente, un grupo compuesto por Ana, Lola, Antonio, José Luís, Rafa y posteriormente Javier, llevamos todas las cosas, que aún permanecían en los coches, al campo y almacén para dar por finalizada la Moraga de 2017.

A todos ellos muchas gracias por su colaboración y trabajo y hasta el próximo evento que será la celebración del VII Aniversario del club con una corta ruta y la clásica comida de confraternidad entre socios y simpatizantes del club.

  MAPA DE LA SITUACIÓN DEL LUGAR DONDE SE HARÁ LA MORAGA
 

Parte de los 39 participantes en la moraga, ante los cuartos de los pescadores del puerto pesquero de Estepona. De izquierda a derecha: Javier Duarte, Rosa María Martín, Paquita Márquez, Antonio Martín, Javier Vidales, Elena Guerra, Rafael Giner, José Luis Gil, Mercedes Tovar, Julia Romero, Enrique Castilla, Juan Luis Lara, Javier Mena, Ana María Díaz, Ana María De Torres, María Ángeles Vera, María del Carmen Macía, María Dolores Naranjo, Antonio Navas, Rafael Rodríguez, Marisa Salgado y Miguel Alonso. 

GALERÍA FOTOGRÁFICA Y VÍDEOS
(Fotos: Mª Luisa Borrego, Mª Ángeles Vera, Elena Guerra, Lola Criado, Javier Mena, Juan Luis Lara, José Luis Gil, Miguel Alonso y Rafael Rodríguez).










  



 

sábado, 22 de julio de 2017

Recorrido lineal por la costa desde Valdevaqueros a Bolonia y regreso a Valdevaqueros




CRÓNICA: MIGUEL ALONSO

De Estepona salimos, pasadas las 8 de la mañana, un pequeño grupo de siete compañeros en 2 coches conducidos por Miguel Ángel Pernas y Francisco Javier Mena, dirigiéndonos por la Autovía del Mediterráneo A-7 en sentido Algeciras. Una vez pasada esta, seguimos hacia Tarifa divisando desde la carretera una gran duna de arena llamada Punta Paloma, al fondo de la cual observábamos una zona boscosa que en su parte trasera se levantaba una pared montañosa: las sierras de la Higuera y de la Plata.

Al llegar al kilométrico 74, tomamos la carretera que comenzaba a la izquierda, la A-2325, siguiendo la indicación de un cartel que nos anunciaba a un kilómetro Punta Paloma. Continuamos de frente y a unos mil metros nos desviamos a la izquierda donde una indicación señalaba Camping Las Dunas.

Entrando por este carril, llegamos a la  donde aparcamos los coches (9.30 h) en una zona de aparcamiento vigilado por un simpático joven senegalés. Desde Estepona habíamos recorrido por carretera 87,3 kilómetros en 1.30 horas.

El entorno de la ruta
Nos encontrábamos en el Parque Natural del Estrecho que abarca, desde Getares en Algeciras hasta el Cabo de Gracia en Tarifa, que fue declarado espacio protegido en 2003, siendo la extensión natural más meridional del continente europeo.

La pedanía de Bolonia se encuentra en una pequeña ensenada del litoral suratlántico gaditano, delimitada por los cabos Paloma y Camarinal. Esta pequeña bahía está rodeada por las elevaciones de la Loma de San Bartolomé, al este, y las sierras de la Higuera y de de la Plata al oeste.

Sin duda las playas de Tarifa son uno de sus principales referentes turísticos, conocidas dentro y fuera de España, en ellas encontramos kilómetros de arena fina y dorada y aguas cristalinas, eso sí, muy frías.

La playa de Valdevaqueros
Es famosa por la multitud de deportes náuticos que se practican en ella, tiene una extensión de algo más de 5 kilómetros con grandes dunas de arena blanca. El viento de levante, que azota esta zona de la costa de forma casi permanente, convierte esta localidad en la meca de deportes náuticos, como el surf.

La más conocida es la paradisíaca playa de la Ensenada de Bolonia, de las mejores de toda la costa gaditana con casi 4 kilómetros para disfrutar de una de las pocas playas que aún se conservan en estado casi virgen. Destacan sus grandes dunas y aguas de azul muy intenso. Junto a ella se encuentra el complejo arqueológico de la antigua ciudad romana de Baelo Claudia y en gran parte de ella es común la práctica del nudismo, al igual que en la de Punta Paloma. Ambas se sitúan en pleno paraje natural, en una zona formada por varias calas de arena dorada y rocas que permiten más la intimidad.

Recorrido por la costa
Iniciamos el recorrido (9.50h) a mitad de la ensenada de Valdevaqueros (4.050 m de longitud) cerca de la desembocadura del arroyo El Valle que forma un gran estuario al llegar al mar. Al frente teníamos la duna del mismo nombre, que se agranda gracias a los vientos que soplan de levante arrastrando las arenas de la playa hacia el poniente.

Caminabamos hacia Punta Paloma teniendo que sortear una zona de piedras sin gran dificultad y después por zonas de playa. A estas tempranas horas de la mañana el tiempo no invitaba a disfrutar de unos chapuzones en el mar.

El recorrido lo hicimos en gran parte por la costa hasta la playa de Bolonia. En total 19,2 kilómetros de poca dificultad, tan solo la de caminar por las playas, en algunos tramos de piedras grandes y en otros por senderos sobre unos acantilados desde los que disfrutábamos de la visión de un mar en calma siguiendo las marcas en las rocas (trazos blanco y verde) que significan sendero local.

El día se presentaba algo gris con unas nubes blancas que nos permitían andar sin el agobio del calor. Al otro lado del estrecho se veía la costa marroquí donde destacana el famoso promontorio del Ibi Musa (851 m) que, junto con el Peñón de Gibraltar (426 m), forman las míticas Columnas de Hércules de origen mitológico, promontorios que flanquean el Estrecho de Gibraltar. Era el límite del mundo conocido por los griegos.

Andados unos tres kilómetros llegamos a Punta Corrales (11.h), no pudiendo seguir por la orilla, por lo que tuvimos que subir por un sendero cerca de un pinar, por encima de los acantilados, que atravesaba campos poblados de lentiscos, especie muy típica del área mediterránea junto con mirtos y palmitos.

A lo largo de nuestro camino por la playa, vimos más de una docena de precarias embarcaciones de madera abandonadas, las tan oídas pateras, con las que cruzan el Estrecho tantas personas, la mayoría de origen subsahariano, alcanzando las costas andaluzas unos y otros sucumbiendo en el intento. Una pena injusta para estos semejantes.

Por la zona de las piscinas naturales
Volvimos a bajar a la playa pasando por las llamadas “piscinas naturales” (11.34h); formaciones geológicas producidas en las paredes de los acantilados. Son plataformas de abrasión en las zonas intermareales, que dan lugar a unas balsas, especie de piscinas, donde el agua está retenida y por tanto más cálida. Continuamos el recorrido por una bella zona con rincones donde cantidad de bañistas acampan en tiendas o se tumban en tollas sobre la playa para disfrutar de unas cristalinas aguas color turquesa. Un bello entorno hasta llegar a la playa de Bolonia (12.45h).

Comida y baños en la playa de Bolonia
Llegados a esta otra gran playa, paramos para darse unos baños Elena, María Ángeles y Javier. Los otros cuatro decidimos acercarnos al cercano Bar-Restaurante “Casa Ríos” (13.00h), situado en esta zona conocida como El Lentiscal, donde Macarena, una simpática camarera, nos puso unas cervezas y unos “tintos de verano” mientras hacíamos tiempo para que nos sirvieran la comida.

Al fin pudimos comer Antonio y yo el atún encebollado (típico plato de la zona) y Miguel Ángel y Juan Luis unos ricos “Borriqueteso burro (pescado blanco) asado a la espalda junto con una rica ensalada variada bajo la sombra que nos proporcionaban unas sombrillas en una trerraza frente al mar, mientras tomábamos un descanso tras el recorrido.

Regreso a Valdevaqueros
Posteriormente, emprendimos el regreso (15.15h), deshaciendo el camino que trajimos, pero esta vez por el sendero que recorría un pinar cercano a los acantilados ya que la marea estaba subiendo y dificultaba el paso por la playa y las zonas rocosa.

En un momento del recorrido, Miguel Ángel. Juan Luis y Antonio decidieron bajar a la playa, caminando hacia Valdevaqueros, y el resto continuamos por el pinar, llegando a nuestro paso al restaurante “El Mirlo” (17.00h), situación que aprovechamos para tomarnos unos cafés con hielo con los que saciamos la sed.

Colorido espectáculo de Kitesurf
Aproximándonos a la playa de Valdevaqueros, vimos cantidad de cometas de diferentes colores de la práctica del Kitesurf que sobrevolaban sobre nuestras cabezas. Un bello espectáculo de colorido sobre el cielo.

Al aparcamiento llegamos a las seis y media. Allí nos estaban esperando los compañeros que tomaron la costa para regresar, después de haber hecho una ruta con un recorrido, entre ida y vuelta, de unos 19,2 kilómetros.

A Estepona llegamos sobre las ocho de la tarde después de haber disfrutado de un bonito día recorriendo unas de las playas más bonitas de la costa gaditana.
 

DATOS GENERALES
Guía: Miguel Alonso.
Participantes llamad al coordinador: Miguel Alonso al  619 703 107.
Entorno: Parque Natural del Estrecho.
Localidades: Valdevaqueros-Bolonia en Tarifa, Cádiz.
Itinerario: Recorrido desde la playa de Valdevaqueros a la de Bolonia y regreso a la de inicio en Valdevaqueros.
Recorrido: Lineal.
Longitud recorrido: 17,2 kilómetros.
Duración aproximada de la excursión: 6 a 7 horas, dependiendo de los baños.
Dificultad: Media-Baja.
Tipo de terreno: playas, dunas y senderos.
Salida de Estepona: 8:00 horas del Bar Estadio, frente al campo de fútbol San Fernando.
Punto de encuentro: 10:00 horas en el aparcamiento de El Lentiscal, situado en la playa de Valdevaqueros.
Equipo obligatorio (se comprobará antes de salir): calzado para andar por playas y senderos, bastones, pantalones cortos, agua, bocadillo, Tarjeta Sanitaria, Tarjeta FAM y DNI.
Se recomienda: gorra, bañador, gafas de sol, crema de protección solar, vaselina líquida para protegerse de la salinidad del agua del mar, silbato, bebidas isotónicas, frutos secos, fruta fresca, barritas de cereales, cámara fotográfica y prismáticos.

NORMA GENERAL: para participar en la excursión es condición imprescindible ser socio del club y estar federado. Comunicará previamente la asistencia al coordinador/a del club y firmará antes un impreso eximiendo de responsabilidad al guía y al club.
INVITADOS: podrán participar dos veces al año, como máximo. Solici-tarán la “Licencia Federativa para un  Día”, llamando al club antes de las 12 horas del jueves antes de la ruta.
DESPLAZAMIENTO EN COCHE: el precio se calculará multiplicando los kilómetros recorridos por 0,23€ y el total se dividirá entre los ocupantes, incluido el propietario. En el caso de hoy multiplicaremos por 2 los 80,5 kilómetros (ida y vuelta) y el resultado de 161 kilómetros por 0,25 euros que nos resultan 40,25 euros a dividir entre los ocupantes del vehículo.
EN CASO DE ACCIDENTE: llamad inmediatamente al número de teléfono de Emergencias 112 y al Centro de Atención 24 horas de SERSANET, teléfono 902 107 120.
ASISTENCIA EN VIAJE: ASITUR número de teléfono 902 110 026

                     VERSIÓN IMPRIMIBLE EN FORMATO PDF

 

   Situación del Bar Estadio de Estepona, lugar de cita para emprender la ruta.

  MAPA DEL RECORRIDO POR CARRETERA DE ESTEPONA A VALDEVAQUEROS

VISTA SATÉLITE DEL RECORRIDO

MAPA TOPOGRÁFICO

PERFIL DE ALTURA


   El grupo al inicio del recorrido en la playa de Valdevaqueros. De izquierda a derecha: Juan Luis Lara, Antonio Martín, Francisco Javier Mena, Miguel Ángel Pernas, María Ángeles Vera, Elena
Guerra y Miguel Alonso.

GALERÍA FOTOGRÁFICA (En elaboración)
(Fotos: María Ángeles Vera, Francisco Javier Mena, Miguel Alonso)
https://photos.app.goo.gl/S9miX7mjXP4C7jFA2