sábado, 11 de febrero de 2012

Recorrido por los Altabacales al Velerín

CRÓNICA: MIGUEL ALONSO


Iniciamos la andadura cerca de la explanada de Peñas Blancas, en el kilómetro 14 de la carretera MA-8301 que desde Estepona sube hacia Jubrique.

Desde dicho lugar, llamado los Altabacales Altos, bajamos hacia Los Almajales, lugar que se encontraba un kilómetro más abajo del comienzo. Al cabo de una media hora llegamos a un cruce de caminos donde desembocaba el que venía de la zona de la “Aerobase”, que era por el que en un principio pensábamos bajar.

Desde las zonas altas de la Sierra Bermeja hasta el litoral, la ruta recorría los distintos paisajes que el relieve, el tipo de suelo y la vegetación han definido en el término municipal de Estepona, siguiendo el trazado de los caminos construídos por la Unión Resinera Española a principios del siglo XX, sobre la base de los que ya existían, para la explotación de la resina obtenida de los pinos que abundan en esta zona.

El grupo estaba compuesto por veintiséis senderistas: 12 compañeras, incluida Lucía de 6 años, y 14 compañeros. Un numeroso grupo que se fue fraccionando en grupúsculos más reducidos debido al diferente ritmo que cada uno imponía. En todo momento estábamos comunicados, el principio y el final del gran grupo, por medio de los walkies talkies.

Llegados a un punto del recorrido, nos fuimos encontrando, a lo largo de gran parte del camino, varias cuadrillas de leñadores que estaban en plena faena entresacando pinos con el fin de clarear el denso pinar por el que transcurría nuestro recorrido.

El día, aunque frío al comienzo, lo llevamos muy bien. Nos resultó extraordinario, disfrutando de una excursión que en ningún momento nos resultó cansada, y eso que al final comprobamos que habíamos andado unos 25 kilómetros.

Al cabo de un buen rato, Chema, que iba en cabeza, nos comunicó que a las doce del mediodía pararían para tomarnos un descanso y aprovechar para ingerir algún alimento. Tardamos algo más de media hora en reunirnos todos en el lugar elegido.

El camino continuaba y las vistas eran espectaculares, mientras que el aire limpio del bosque nos resultaba muy gratificante.

Según caminábamos, nos fuimos cruzando con algunos arroyuelos de agua cristalina, que bajaban de la sierra, y que depositarían sus aguas más abajo en los ríos Castor y Velerín. A la par, nos íbamos encontrando con varios grupos de ciclistas que hacían el mismo recorrido, unos en subida y otros en bajada. como nosotros.

Al fin llegamos ante unas señales de Vía Pecuaria y una alambrada. En este lugar tomamos un sendero que salía a la derecha, pegado a la alambrada, con el fin de acortar el recorrido. Un kilómetro más adelante llegamos a las ruinas de una construcción, que fue cuartel de la Guardia Civil. Aquí nos reagrupamos y todos juntos, continuamos pasando por el Cortijo de Nicola, hasta sobrepasar la autopista y llegar a la carretera.

Ya estábamos en el final, en la zona conocida por El Velerín, nombre tomado por el río que discurre cercano a este lugar y a la autovía.

Después de una corta espera, vinieron los compañeros que se adelantaron para subir a Peñas Blancas, en el coche que dejamos por la mañana, con el fin de subir a recoger los coches.

Tras las despedidas y abrazos, un pequeño grupo quedamos en Estepona para tomarnos unos cafés en la Cafetería-Restaurante Ophira, dando por terminada la jornada.


  
De izquierda a derecha: Luisa, Yolanda, Pepe García, Charo, Manolo, Ángeles, Lucía, Robert, Margaret, Jaime, Violeta, Sofía, José Viaña, Chema, Miguel, Marisa, Marja, María del Carmen, Pepe Expósito, Juan, José Antonio, Tomás Gómez, Belén, Osvaldo y Roque. La foto la hace Rafa.


Aquí tenéis el vídeo y las fotos de este día. Para visualizar ambas, haced doble clic sobre las imágenes.


          
Vídeo Altabacales-Velerín
Galería de Fotos

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