sábado, 10 de mayo de 2014

Ruta turística: Acinipo, Ronda y recorrido en tren por el Valle del río Guadiaro


CRÓNICA: RAFAEL RODRÍGUEZ

Desde el lugar habitual salimos a las 8:40 horas veinte compañeros en autobús por la Autovía del Mediterráneo A-7, en sentido Málaga, desviándonos en San Pedro de Alcántara por la salida 172, donde recogemos a tres compañeras mas para seguir hacia Ronda por la carretera A-397.

Tras una hora de recorrido hacemos una parada
para desayunar en la Venta La Parrilla, junto al Hotel Sierra Hidalga, poco antes de la entrada a Ronda.

Continuamos dirección Sevilla observando a nuestra derecha la "marea humana" de participantes de la carrera 101 kilómetros de Ronda que en ese momento toman la salida, hasta el cruce con la carretera de Setenil de las Bodegas y las ruinas de Acinipo. Son cinco kilómetros de recorrido jalonados de bodegas y vides a uno y otro lado de la carretera, por lo que el paseo resulta muy agradable.


Visita al yacimiento de Acinipo

Ya en Acinipo se nos unen seis familiares de nuestro compañeros José Luís Jiménez que nos acompañarán el resto del día.

Comenzamos la visita dirigiéndonos hacia la parte oeste de la ciudad para observar los restos de las termas, construidas en el siglo I a.C. y que  han sido parcialmente excavadas en los últimos años. Es posible observar el caldarium, el tepidarium y otras estancias así como varias conducciones de agua y elementos arquitectónicos tales como columnas que conformaban los primitivos edificios.


Continuamos en dirección norte, por una pronunciada pendiente que obligó a construir, de forma escalonada, todos los edificios de la ciudad hasta el teatro.


Observamos los restos de muralla que aún quedan para obtener una panorámica perfecta de la amplitud, que en su día, alcanzó este asentamiento.


El teatro de Acinipo es el elemento mejor conservado del yacimiento; esta construcción aprovecha la propia pendiente para el graderío, excavado directamente sobre la roca madre. La escena del teatro fue construida con los materiales resultantes de la construcción del graderío y se encuentra en pie en casi todo su alzado si bien los elementos arquitectónicos más representativos desaparecieron hace siglos. En su momento poseía dos vomitorios laterales para el acceso de público y un muro perimetral que no se conserva, tampoco el vomitorio izquierdo.


Una vez reunidos aprovechamos para hacernos la foto de grupo con los restos del teatro a nuestras espaldas.


Visita a la ciudad de Ronda
A as 13:30 horas llegamos de nuevo a Ronda e iniciamos la visita a la ciudad desde el Barrio de San Francisco, entrando por la puerta de Almocábar, e iniciando el camino junto a la Iglesia del Espíritu Santo que nos llevará hasta los Baños Árabes por un sendero en descenso que circunvala la muralla árabe.

Este recinto termal es el mejor conservado de la Península. Su construcción y período de funcionamiento se remonta a los siglos XIII y XIV. Dado lo avanzado de la hora no nos paramos a visitarlos continuando unos metros más abajo para observar la panorámica que ofrece el río Guadalevín recibiendo el agua del Arroyo Culebras poco antes del Puente Viejo.


Continuamos en ascenso por una escalinata hasta la Calle Real donde podemos observar el Arco de Felipe V, la vieja Puerta Árabe del Puente fue sustituida y agrandada por la actual en el reinado Felipe V, el primer Borbón del trono español, en el año 1742, según consta en la inscripción en una piedra situada cerca de la puerta y la Fuente de los Ocho Caños, la más antigua de la localidad, junto a la iglesia del Padre Jesús, que tiene la característica de separar los usos que habitualmente se hacen de las fuentes. Presenta una pilastra para bebida del ganado y en la parte opuesta los ocho caños que le dan su nombre.

Volvemos unos metros sobre nuestros pasos para  entrar en los Jardines del Tajo y poder observar impresionantes vistas del Tajo y del Palacio del Rey Moro, así como del lecho del río Guadalevín y del Puente Nuevo frente a nosotros. Nos detenemos el tiempo justo para fotos y contemplar las excelentes vistas ya que el calor aprieta y vamos justos de hora.


Dejamos los jardines y volvemos por la Calle del Rosario hasta la Plaza de España donde se nos cinco familiares y amigos de Miguel Pernas. Cruzamos el Puente Nuevo y nos dirigimos en dirección sur, siguiendo la calle Armiñán, hasta el Restaurante Luciano donde comimos.


Comida y descanso
Hay que agradecer al propietario, Luciano, la disponibilidad y atenciones que nos brindó así como la excelente comida que previamente, gracias a Javier y Rosa, le habíamos detallado por platos para facilitarle la labor.

Nos reservó el comedor de la planta superior del restaurante, donde pudimos descansar y degustar el variado menú compuesto de: entrantes de tapas variadas; gazpacho y ensaladas; primeros platos de pescado, trucha del tajo, bacalao a la rondeña; carnes, solomillo al jerez, rabo de toro; bebida y postres, todo por un precio muy económico.


A las 17:00 horas continuamos la visita cruzando Plaza Abul Beka donde contemplamos el alminar de San Sebastián, una pequeña torre que formaba parte de una de las mezquitas que más tarde sirvió de campanario de la desaparecida iglesia de San Sebastián. Tras unos metros de descenso por la calle Marqués de Salvatierra, llegamos al palacio del mismo nombre y a la entrada del Palacio del Rey Moro que decidimos visitar.


Recorrido por los jardines y entrada a la Mina, galería construida aprovechando una falla del terreno, que desciende tras 204 escalones (unos 60 metros) hasta el lecho del río Guadalevín, proporcionándonos unas vistas impresionantes del tajo, desde abajo, y del cauce del río.


Iniciamos la vuelta deteniéndonos en las estancias que jalonan la bajada, que servían de aposentos a los prisioneros cristianos y para guardar los utensilios y "pellejos" u odres utilizados para portear el agua, ascendiendola hasta la parte superior del palacio.


Continuamos la visita por la Cuesta de Santo Domingo hasta llegar de nuevo a la Calle Armiñan donde seguimos cruzándonos con ciclistas que terminan la prueba de fondo 101 kilómetros de Ronda.


Nos dirigimos a la Plaza Duquesa de Parcent donde se encuentra la colegiata de Santa María de la Encarnación, antigua Catedral, y el Ayuntamiento, pasando antes por el magnífico Palacio de Mondragón, lugar donde durmieron los Reyes Católicos cuando conquistaron la ciudad. La rodeamos y continuamos callejeando, en sombra que se agradece, hasta la puerta de entrada sur a la ciudad.


Seguimos en dirección al Puente Nuevo, obra maestra de 98 metros de altura, construida en sillares de piedra extraídos del fondo de la garganta del Tajo, que permitió la conexión del barrio moderno o del Mercadillo con el barrio antiguo de la ciudad y posibilitó la expansión urbanística con breve parada en la Pastelería Patricia, donde compramos las famosos Yemas del Tajo, dulce típico a base de azúcar brandy y yema de huevo.


Un grupo de compañeros se dirige a los jardines bordeando el Parador Nacional hasta el famoso mirador de la Espinela (vulgarmente conocido por “Balcón del Coño”), junto al Paseo de Blas Infante, continuando el recorrido por el entorno de la Plaza de Toros que, por su historia y por su arquitectura, por su carácter y belleza, está reconocida como una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen, mientras que otros deciden tomar dirección a la Carrera de Vicente Espinel, conocida comúnmente como “Calle de la Bola”, calle peatonal que agrupa el comercio más antiguo y tradicional de la ciudad, para tomar café y comprar algunos dulces.


Dado que los jardines y la Alameda contigua a la Plaza de Toros se encuentran abarrotados de público y participantes de la carrera, decidimos unirnos a nuestros compañeros en la Plaza del Socorro. Tiempo para comprar dulces en la pastelería Las Campanas y reagruparnos para dirigirnos a la estación de Renfe.


Llegamos con el tiempo justo para entrar al servicio y refrescarnos antes de que llegue el tren a las 19:46 horas.


Ocupamos a la mitad el coche número 3 disponiéndonos a recorrer, sentados y fresquitos, el valle del río Guadiaro, recorrido que hacemos por un frondoso valle disfrutando de una verde vegetación. Pasamos por una zona conocida por Las Angosturas, en la que el valle se hace más estrecho y profundo, debido a la erosión que el río ha ido produciendo en las rocas a lo largo de los siglos, dejando en sus paredes bonitas formas hasta la Estación de San Roque-La Línea, donde llegamos a las 21:15 horas.

El autobús llegó a recogernos a la misma puerta de la estación, iniciando el regreso al punto de salida, Estepona, donde llegamos a las 22:00 horas tras haber completado un día muy productivo y caluroso, pero que sin duda nos ha hecho disfrutar de amigos y compañeros, en este singular enclave de la serranía malagueña. 


                   VERSIÓN PARA IMPRIMIR
 

  MAPA DEL RECORRIDO POR CARRETERA A RONDA
   Recorrido en autobús de 75 kilómetros en un tiempo estimado de 1:30 horas.



PARTICIPANTES
De izquierda a derecha: María Luisa Borrego, María Fernández, Javier Duarte, Roque Jesús Gómez, Rosa María Martín, Miguel Pernas, Juan Manuel Usero, Pilar Arangüena, Antonio Morales, Gloria Jiménez, Serafín Martos, José Luís Jiménez, Ignacio Pérez de Vargas, Pura Ruedas, Lina Khchaf, Luis Clemente, María Elisa Jiménez, Remedios Palop, Ignacio Pérez de Vargas (hijo), José Luis Gil, Margaret O´Connor, Antonio Morales (hijo), Miguel Alonso, Concha Calabuig, Sean y Rafael Rodríguez. No aparecen en la foto José María Jiménez, Violeta Montequín y Rima.

GALERÍA FOTOGRÁFICA 
(Fotos: María Fernández, Javier Duarte, Roque Jesús Gómez, Rafael Rodríguez y Miguel Alonso.)



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